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El señor PIZARRO ( Presidente ).-
Proyecto de ley, en segundo trámite constitucional, sobre calidad y equidad de la educación escolar, con informes de las Comisiones de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología y de Hacienda, y urgencia calificada de "discusión inmediata".
--Los antecedentes sobre el proyecto (7329-04) figuran en los Diarios de Sesiones que se indican:
Proyecto de ley:
En segundo trámite, sesión 81ª, en 4 de enero de 2011.
Informes de Comisión:
Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología: sesión 87ª, en 18 de enero de 2011.
Certificado de la Comisión de Hacienda: sesión 87ª, en 18 de enero de 2011.
El señor PIZARRO (Presidente).-
Tiene la palabra el señor Secretario.
El señor ALLIENDE ( Secretario General subrogante ).-
Los objetivos principales del proyecto son:
1) Mejorar la calidad y la equidad de la educación escolar por medio de la modernización del Estatuto Docente para fortalecer el rol de los directores de los establecimientos educacionales municipales y el ejercicio de la profesión docente.
2) Crear un nuevo sistema para la selección de los directores y de los jefes de departamento de administración de educación municipal.
3) Incrementar la remuneración de los docentes mejor evaluados.
4) Crear un plan de incentivo al retiro.
5) Entregar un bono especial para los docentes jubilados.
Esta iniciativa fue analizada en general y particular a la vez por las Comisiones de Educación, primero, y de Hacienda, posteriormente.
La Comisión de Educación aprobó la idea de legislar por tres votos a favor (Senadores señores Cantero, Chadwick e Ignacio Walker) y dos en contra (Senadores señores Navarro y Quintana).
En cuanto a la discusión particular, efectuó una serie de modificaciones al texto despachado por la Cámara de Diputados, las que fueron acordadas por mayoría, tal como se consigna en el boletín comparado.
Además, corresponde puntualizar que el Honorable señor Navarro votó en contra de todos los artículos aprobados sin enmiendas.
Por su parte, la Comisión de Hacienda aprobó este proyecto en los mismos términos en que lo hizo la de Educación, por la unanimidad de sus integrantes, con excepción de los artículos 34 A y 34 C, contenidos en el número 21 del artículo 1°, que fueron acogidos con los votos favorables de los Senadores señores Chadwick, Eduardo Frei, García y Lagos y la abstención del Senador señor Escalona.
Cabe tener presente que la letra b) del número 31 del artículo 1° tiene carácter orgánico constitucional, por lo que para su aprobación se requieren los votos conformes de 21 señores Senadores.
El señor PIZARRO (Presidente).-
En discusión general y particular el proyecto.
El señor ORPIS.-
¿Me permite, señor Presidente?
El señor PIZARRO ( Presidente ).-
Antes de dar la palabra al Senador señor Orpis, solicito la anuencia del Senado para que ingresen el Subsecretario de Educación, don Fernando Rojas, y el Subsecretario General de la Presidencia , señor Claudio Alvarado.
El señor WALKER (don Ignacio).-
También doña Macarena Lobos, señor Presidente .
El señor PIZARRO ( Presidente ).-
¿Es Subsecretaria?
El señor WALKER (don Ignacio).-
No: asesora.
El señor PIZARRO ( Presidente ).-
El Senador señor Ignacio Walker pide también el ingreso de una asesora de él.
El señor LONGUEIRA.-
¿Quién?
El señor WALKER (don Ignacio).-
Doña Macarena Lobos.
El señor PIZARRO ( Presidente ).-
Ya tuvimos en otra oportunidad una discusión al respecto, y la Sala no dio su asentimiento.
Si le parece al Senado, se autorizará el ingreso de los Subsecretarios individualizados.
--Así se acuerda.
El señor WALKER (don Ignacio).-
¿Y qué pasa con el ingreso de doña Macarena Lobos?
El señor PIZARRO ( Presidente ).-
Lo someteré a la consideración de Sus Señorías.
El señor LETELIER.-
¿Me permite plantear una cuestión de Reglamento, señor Presidente?
El señor PIZARRO (Presidente).-
Tiene la palabra, señor Senador.
El señor LETELIER.-
Señor Presidente , no quiero que el colega Ignacio Walker entienda mal lo que voy a exponer, pero el criterio seguido aquí respecto a las autorizaciones de ingreso ha sido absolutamente distinto. Tiene que ver con la lógica con que funciona la Sala, a diferencia de las Comisiones. La única ocasión en que se planteó una situación similar fue durante la discusión del proyecto de Ley Presupuestos. Y creo que es importante tenerlo en cuenta, a los efectos de los precedentes de la Sala.
El señor WALKER (don Ignacio).-
Entonces, no.
El señor PIZARRO ( Presidente ).-
En estricto rigor, según el Reglamento, se solicita autorización para el ingreso de Subsecretarios y otros altos funcionarios, pero siempre que esté en la Sala el Ministro respectivo.
Durante la discusión del proyecto de Ley de Presupuestos no se aceptó que entraran asesores.
En consecuencia, mantendremos la norma, para evitarnos líos.
El señor WALKER (don Ignacio).-
No hay problema.
El señor PIZARRO ( Presidente ).-
Ahora bien, en cuanto al proyecto que nos ocupa, quiero manifestarle a la Sala que los acuerdos de Comités implican que tenemos dos horas para debatir la idea de legislar. Al término de ese lapso se votará en general. Y posteriormente empezará la discusión particular solo de las normas que fueron objeto de indicaciones. Las otras se darán por aprobadas.
Ya hay varios inscritos: los Senadores señores Ignacio Walker , Gómez , Orpis y Ruiz-Esquide.
Les ruego a quienes desean intervenir que se vayan anotando.
El señor LARRAÍN.-
Señor Presidente, se entiende que el debate perfectamente puede terminar antes del plazo fijado.
El señor PIZARRO (Presidente).-
Por supuesto.
El señor ESCALONA .-
¿Me permite una pregunta, señor Presidente?
El señor PIZARRO (Presidente).-
Tiene la palabra Su Señoría.
El señor ESCALONA .-
Quiero saber cuándo expira formalmente el plazo de la "discusión inmediata".
El señor PIZARRO (Presidente).-
Hoy, señor Senador.
El señor ESCALONA .-
Gracias.
El señor PIZARRO ( Presidente ).-
Tiene la palabra el Honorable señor Ignacio Walker, Presidente de la Comisión de Educación .
El señor WALKER (don Ignacio).-
Señor Presidente , estimados colegas, quisiera recoger en forma muy breve, lo más sucinta posible, un rico debate en torno a un tema muy complejo y que terminó en un proyecto muy distinto de aquel que comenzó.
Deseo resumir en dos frases, que creo que lo expresan todo y resumen todo, aquello de lo cual nos impusimos en la Comisión de Educación.
Primero, escuchamos al Colegio de Profesores, encabezado por su Presidente , señor Jaime Gajardo ; a expertos; a alcaldes; al Presidente de la Asociación de Municipios , sostener invariablemente -y creo que casi no mediaron matices al respecto-: "La educación pública se muere".
Y ello se encuentra avalado, obviamente, por las cifras que conocemos. Todos sabemos que, en 1990, el 60 por ciento de la matrícula correspondía a la educación pública. El año pasado solo el 37 por ciento ingresó a una escuela de ese sector. Por lo tanto, más que plantearse allí un problema, se registra un clamor en orden a hacer frente a esa realidad, a ese diagnóstico.
La segunda afirmación que se hizo, con mucha fuerza, por diversos sectores es: "Existe un sentido de urgencia". No me refiero a la urgencia legal, sino a la necesidad de no quedarnos cruzados de brazos, impasibles, frente a la situación descrita como que la educación pública se muere.
Tal vez el que con mayor dramatismo, lucidez y elocuencia hizo presente lo anterior fue el señor Claudio Arriagada , Alcalde de La Granja y Presidente de la Asociación Chilena de Municipalidades , al exponer que no se pronunciaba en términos legales, lo que no le correspondía, pero que mediaba un sentido de urgencia en orden a que los sostenedores de la educación pública -los municipios, como sabemos- no pueden seguir encarando la cuestión con los instrumentos institucionales y financieros actuales.
Alguien muy crítico de la iniciativa, especialmente en materia financiera -ya me voy a referir a ello-, como el señor Mario Waissbluth , después de desarrollar todo un reparo en la Comisión de Educación y la de Hacienda, concluyó aseverando dos cosas: es preciso aprobar el proyecto, porque es mejor que lo existente, y hacerlo en enero.
Entonces, consignaría que estas dos coordenadas: "la educación pública se muere" y "el sentido de urgencia", es lo que nos ha llevado a muchos a tratar de construir un acuerdo en torno al articulado, pero mucho más allá.
Diría más: a partir de las afirmaciones anteriores, creo que muchos llegaron a una conclusión que el Senador que habla, por lo menos, comparte, en cuanto a que no hay forma de salvar a la educación pública sin dos grandes requisitos y acciones: primero, reformar el Estatuto Docente, en diversos y acotados aspectos -de hecho, muy acotados-, y segundo, contar con un financiamiento adecuado. Porque, sin financiamiento, esto es música.
Y quiero agregar algo, señor Presidente . La iniciativa ingresó a la Cámara de Diputados de la peor manera: es una revolución con suma urgencia -casi términos contradictorios-, con una parafernalia mediática de puesta en escena realmente sorprendente, con muy poco contenido y con cero equidad. Así llegó a fines de noviembre.
Ahora bien, a partir de un mal proyecto inicial, de una mala puesta en escena, de muy poco contenido, fuimos tratando de construir un acuerdo, Gobierno y Concertación -por lo menos, la mayoría de los parlamentarios-, que realmente pudiera hacerse cargo de ese clamor: la educación pública se muere y el sentido de la urgencia.
¿Sobre qué base? ¿Qué es lo medular del texto, en lo positivo, y el convenio al que fuimos llegando Gobierno y Oposición? Esencialmente, lo que intenta el articulado -y así fue apareciendo en el camino- es mejorar las condiciones y la forma de selección de los directores de colegio, para lograr verdaderos líderes de los establecimientos, con Alta Dirección Pública, pedagógica, para su nombramiento, que puedan designar a su equipo más cercano. Todos los estudios han demostrado que, sin directores líderes, no se abre la posibilidad de obtener una educación de calidad en el ámbito público.
El otro elemento son los mejores profesores.
¿Qué fue lo interesante? Que, inicialmente, el texto establecía incentivos económicos -asignación de responsabilidad directiva y de excelencia académica para los mejores docentes- solo sobre la base del tamaño del colegio. A mayor tamaño, mayor remuneración e incentivo.
La Cámara de Diputados introdujo un elemento nuevo. No se trata solo del factor mencionado, sino también de la vulnerabilidad y la concentración. Es decir, se contempla una mejor asignación y remuneración para el director que va a un colegio vulnerable, donde impere la concentración.
Y lo que era 60 y 40 por ciento en la otra rama del Congreso terminó siendo 50 y 50 por ciento en el Senado: mitad por tamaño, mitad por vulnerabilidad. Incorporamos un elemento de equidad que la normativa no incluía al principio.
A ello sumamos disposiciones para evitar la arbitrariedad y velar por la transparencia y objetividad de los procesos de evaluación docente y, eventualmente, de desvinculación, entendiendo que uno de los aspectos centrales es que esta última diga relación con el 5 por ciento del 30 por ciento peor evaluado.
Señalo lo anterior porque muchas veces estigmatizamos a los maestros y olvidamos que en el sistema nacional aplicable, del 70 por ciento mejor evaluado, 10 por ciento corresponde a "destacados" y 60 por ciento a "competentes". Es decir, más de dos tercios se hallan bien evaluados. Y el académico Jorge Manzi nos proporcionó hoy día, en la Comisión de Hacienda, la explicación correspondiente.
Por lo tanto, dejemos de señalar a los profesores como si fueran responsables de la situación de la educación pública. Solo en el caso del 30 por ciento peor evaluado, ya sea como "insatisfactorio" o "básico", se puede aplicar el 5 por ciento, pero eliminamos la causal del incumplimiento del reglamento interno introducida por el Gobierno en la Cámara de Diputados, que podía devenir en una arbitrariedad.
Suprimimos el mecanismo de indemnización que se proponía: seis meses, con medio mes de indemnización. Se mantuvo el actual.
Y en materia de evaluación, no solo no acogimos lo planteado en orden a insistir en tres o cuatro procesos anuales relativos a la calificación de "insatisfactorio" o "básico", sino que también establecimos seis años para tal efecto, es decir, cada dos.
En consecuencia, en cuanto a las legítimas dudas del Presidente del Colegio de Profesores , señor Jaime Gajardo -con quien me he reunido cinco veces en las últimas tres semanas-, sobre una arbitrariedad o un retroceso, desde el punto de vista de los derechos adquiridos, tanto en materia de indemnización como de evaluación, puedo exponer que se registraron los rechazos a que he hecho referencia.
Anoche terminamos de desechar en la Comisión de Educación la norma sobre evaluación, que habría introducido un signo de interrogación y una incertidumbre sobre el cien por ciento de los docentes.
Además, evitamos que la evaluación descentralizada tuviera un efecto jurídico. Solo será indicativa, y rige, por lo tanto, el sistema de carácter nacional.
En cuanto a lo que tal vez es lo más importante del proyecto, señor Presidente , expresé que, sin financiamiento adecuado, esto es música. Varios de mis Honorables colegas tienen frente a sí un cuadro demostrativo de que, en el período 2011-2014, la educación pública, no la privada, va a recibir, producto del acuerdo, casi 180 mil millones de pesos -o sea, 360 millones de dólares-, de los cuales 105 mil millones se le inyectarán "a la vena", por así decirlo.
Son 60 mil millones los que se destinarán preferentemente al plan de retiro. Se considera la posibilidad de que 13 mil profesores se acojan voluntariamente a estas normas en los próximos dos años. Bajo el Gobierno de la Presidenta Bachelet fueron 9 mil. Ahora se crea un incentivo de hasta 20 millones de pesos para que lo hagan, con 44 horas semanales y 11 años de docencia, constituyendo una indemnización asegurada por el Fisco, no por el municipio ni el sostenedor.
De allí que diera ayer públicamente su apoyo al proyecto la totalidad de los alcaldes de los partidos Demócrata Cristiano, Socialista y Por la Democracia pertenecientes a la Asociación Chilena de Municipalidades.
A los 105 mil millones a que he hecho referencia se suman otros recursos -no tengo tiempo de explicitarlos- por concepto de subvención escolar preferencial o de subvención por concentración, que también van "a la vena" del sistema público, porque, aun cuando un tercio se destine a la educación particular subvencionada, dos tercios se dirigen a la de ese otro sector.
Entonces, casi 180 mil millones de pesos financiarán los cuatro años, sin contar, además, que aprobamos extender a la enseñanza media -a 1º, 2º, 3º y 4º medio- la subvención escolar preferencial, desde 2014 a 2017, para cubrir justamente con recursos dirigidos a los más pobres y vulnerables no solo el beneficio que hoy se contempla para la educación básica.
¿Resuelve el proyecto la cuestión de la educación pública? Categóricamente, no. Por lo tanto, en el texto que nos ocupa -no en el Protocolo- se incluyó un artículo transitorio en el sentido de que se enviará de aquí al 30 de septiembre próximo una iniciativa para fortalecerla, con alternativas a la municipalización.
El propio Ministro señor Lavín -aquí presente- hizo referencia el domingo a la desmunicipalización. ¿Por qué? Porque otro consenso al que se llegó fue que el sistema público municipal se halla en crisis, institucionalmente, y es preciso buscar otras opciones.
Y antes del 1º de marzo de 2012 tiene que ingresar el proyecto de la carrera docente, tan anhelado por los profesores. Porque no basta solo con los recursos, sino que además se requieren una institucionalidad alternativa a la municipalización y una verdadera carrera docente, que abarque desde la captación de alumnos de Pedagogía hasta la jubilación digna de los maestros, la que hoy no reviste tal carácter.
Por esta última razón, estamos introduciendo 60 mil millones de pesos -más de 120 millones de dólares- para que 13 mil profesores puedan acogerse a un retiro con esa característica en los próximos dos o tres años.
Entonces, el Protocolo que parlamentarios de Gobierno y de la Concertación hemos suscrito en el día de hoy apunta a los propósitos mencionados.
Como parte de dicho instrumento, señor Presidente , se acaban los llamados "semáforos de Lavín". ¿Por qué? Porque se estaba induciendo a error. La carta que recibían los apoderados con los resultados del Sistema de Medición de la Calidad de la Educación (SIMCE) no decía que el 70 u 80 por ciento de estos se explica por el nivel socioeconómico del alumno o de su entorno familiar.
Además, reponemos las cuatro horas de historia y de educación cívica, que se habían "caído" en una propuesta inicial, lo que, a nuestro juicio, constituía un grave error.
Y permitimos que el 5 por ciento de los egresados con mejores notas de la enseñanza media postule a la educación superior -escuchen bien mis Honorables colegas- sin pasar por la prueba de selección universitaria. Son los propedéuticos.
Entonces, algunos dirán que estamos entusiasmados. Claro que sí. Pero no por el proyecto, que es una parte de la solución, sino por el Protocolo, el cual establece la obligatoriedad, de aquí a marzo -en dos meses más-, de despachar la iniciativa sobre el aseguramiento de la calidad de la educación, que hemos transformado completamente en la Comisión Mixta, y la del incremento de la subvención escolar preferencial, que contempla 38 mil millones de pesos adicionales, dos tercios de ellos para la educación pública.
Por lo tanto, cuando llamamos -y con esto termino- a aprobar en general el proyecto, consideramos también el Protocolo. La solución es mucho mejor que la situación actual, no solo porque se destinarán 180 mil millones de pesos, durante cuatro años, solo a la educación pública, sino también porque se despacharán las iniciativas sobre subvención escolar preferencial, el aseguramiento de la calidad de la educación, la carrera docente y el fortalecimiento de la educación pública.
He dicho.
El señor PIZARRO (Presidente).-
Tiene la palabra el Honorable señor Gómez.
El señor GÓMEZ.-
Señor Presidente , deseo efectuar algunas precisiones.
La Concertación se halla conformada por cuatro colectividades políticas, tres de las cuales han firmado el Protocolo. El Partido Radical no lo ha hecho ni lo hará. No tenemos ninguna...
--(Manifestaciones en tribunas).
El señor PIZARRO ( Presidente ).-
Recuerdo al público asistente, que ya ha venido varias veces y conoce las reglas del juego, la prohibición de realizar manifestaciones de cualquier tipo, a favor o en contra, y de incurrir en expresiones ruidosas de aprobación o desaprobación. Tiene que permanecer en silencio.
En caso contrario, me veré obligado, reglamentariamente, a hacer desalojar las tribunas, lo que no corresponde a mi intención ni al que creo que es el interés de las personas que se encuentran en ellas.
Solicito escuchar con tranquilidad el debate y las opiniones de los señores Senadores.
Continúa con el uso de la palabra el Honorable señor Gómez.
El señor GÓMEZ.-
Señor Presidente , pocos proyectos de ley suscitan tanto interés y controversia como los relativos a la educación.
Recuerdo cómo se la jugó la Presidenta Bachelet , en la Administración anterior, por aprobar la Ley General de Educación, respecto de cuyas bondades manteníamos diferencias y dudas una parte importante de los parlamentarios de la Concertación. Sin embargo, en esa época éramos Gobierno y la disciplina de la coalición nos obligaba a concurrir a medidas que a veces no compartíamos en su totalidad.
Hoy vemos cómo el Presidente Piñera hace lo mismo e interpela a los parlamentarios de Oposición por los medios de comunicación para que aprueben la iniciativa que denominó "revolución de la educación", lo que luego el Ministro señor Lavín rectificó llamándolo "proyecto de evolución de la educación".
Pareciera que tal forma de gobernar y de solicitar por los medios de comunicación ha sido exitosa. Se ha logrado dividir a ese sector respecto de un proyecto crucial para el futuro del país.
Los electores decidieron que fuéramos Oposición. Por lo tanto, nuestra tarea es representar el sentir de quienes se hallan fuera de la toma de decisiones; de quienes no tienen voz ni voto en el actual Gobierno; de quienes no comparten la idea de vender las sanitarias o las empresas eléctricas, o bien, la creencia, en materia educacional, de que la solución radica en entregar más recursos y no en la determinación política acerca de que se trata de una tarea y obligación del Estado.
El Gobierno ha cometido grandes errores durante estos meses en que ha ejercido el poder sin contrapeso. Esto último ha sido posible al concentrarse el de carácter económico, el estatal y el de las comunicaciones.
Nuestra definición, como partido, es que en temas tan importantes juguemos nuestro rol de oposición. No hago referencia a una de carácter destructivo, sino al papel que la ciudadanía nos asignó. Para eso es necesario el diálogo profundo. Ahora dirán que este ha existido en relación con la iniciativa en debate, que hemos participado en varias discusiones -y es verdad-, pero entre nosotros, sin la intervención de los actores del sistema. ¡Fuera los profesores! ¡Fuera los estudiantes y sus federaciones! ¡Fuera los padres y apoderados!
Por eso, mi primera crítica al proyecto dice relación con la falta de diálogo ciudadano y con los acuerdos cupulares.
¡Que alguien en la Sala me explique la razón para que un proyecto de esta naturaleza se discuta con tanta premura! ¿Por qué no aprobar la idea de legislar y discutir en profundidad, artículo por artículo, el futuro de la educación?
Mi segunda crítica se refiere a que una revolución en la educación se transformó en una iniciativa de carácter económico, en la que el gran logro de la Oposición son mayores recursos para el sistema municipal.
La tercera se dirige a que lo hecho en el proyecto y el acuerdo es perpetuar el sistema de municipalización.
La materia que hoy nos convoca es de esas que debieran concitar en una coalición opositora acuerdos profundos que mostrasen cuál es el camino que creemos que debemos transitar, cuáles son nuestras diferencias y cuál es nuestra propuesta sobre la cuestión más trascendental para Chile, que es la educación, ya que es la única que puede terminar con las desigualdades y las profundas diferencias en nuestra sociedad. No hay dos opiniones en cuanto a que esa es la vía.
El sistema educativo que hoy aplicamos fija el destino de nuestros niños. En efecto, este se halla determinado por el barrio y el colegio en que a ellos les toca vivir y educarse. Los pobres se educan con los pobres y los ricos con los ricos. La clase media deja hasta de comprar o pagar cosas esenciales por invertir en colegios privados para que sus hijos puedan romper su destino.
¿Dónde está el Estado? No existe, puesto que nuestras políticas de educación que desarrolla el país son para los pobres. En esa lógica, ojalá los pobres se concentraran en barrios y en colegios para ellos.
Es cierto que en el proyecto se toma la decisión de aportar más plata, pero el resultado final es el mismo: ¡educación de mala calidad!
Durante muchos años se ha dicho que las ideas y propuestas de los radicales en materia de educación son retrógradas, que nos vuelven al pasado y que ello va en contra de nuestra sociedad pujante y camino al desarrollo.
La sociedad chilena está tremendamente segmentada, señor Presidente . Las diferencias que existen entre los más pobres, los ricos y la clase media son abrumadoras. ¡Y no hay dudas de que el camino para quebrar esta situación es la educación!
Si uno revisa las estadísticas de la educación parvularia, básica, media y universitaria, y de las personas que acceden a becas de educación fuera de Chile, obtiene como resultado final que quienes logran éxito son los mismos grupos sociales: los que van a los mejores colegios, los que sacan los mayores puntajes, después reciben las principales becas y finalmente obtienen los mejores trabajos y ganan las mejores remuneraciones.
¡Esa es la estructura de nuestra sociedad!
¿Cómo pretendemos romper eso? ¿Abriendo la educación al mercado y entregando más recursos a las municipalidades para que eduquen a los más pobres?
Está más claro que el agua que la educación municipalizada tiene malos resultados.
Por otro lado, los estudios señalan que hay un alto porcentaje de colegios subvencionados que entregan también una mala educación. A pesar de eso, la matrícula está bajando en los colegios públicos.
¿Cuáles son las razones?
Una de ellas es la diferente educación que se imparte. Se dice que los padres necesitan seguridad para llevar a sus niños a los colegios y que las constantes huelgas, ausencias, etcétera, hacen que terminen por dejar los establecimientos municipalizados.
Estadísticamente, esta situación indica que la matrícula en el ámbito público dentro de poco llegará al 30 por ciento o menos.
Para resolver eso, el Gobierno nos presenta un proyecto de ley. En los acápites principales del mensaje, señala que busca salvar la educación pública, porque su preocupación es real y sincera acerca de la necesidad de que exista tal educación, y que se irá por un camino de cambio institucional.
El texto de la iniciativa plantea como principal preocupación el estamento directivo y las facultades para poder despedir al 5 por ciento de los profesores evaluados con desempeño "insatisfactorio" o "básico". Y aumenta las remuneraciones y los incentivos económicos.
Para ese fin, primero se estableció un monto de 20 mil millones de pesos; luego la Cámara de Diputados lo incrementó a 30 mil millones, y en el Senado lo subimos a 60 mil millones.
¡Quiero felicitar al señor Ministro por este "estudiado" proyecto -y se le ha puesto "discusión inmediata"-, al que se le cambia las cifras dependiendo de la presión que ejerza cada cual...!
Algunos dirán que tales dineros constituyen una inyección para la educación municipal. En verdad, son los recursos que se requieren a fin de que haya incentivos para la jubilación y el retiro de los profesores de mayor edad.
Otros argumentarán que la iniciativa mejora la entrega de subvenciones y establece un fondo de 45 mil millones de pesos, que van directamente a la educación municipal. ¡No, señor! Se trata de recursos que serán concursables, que no se destinan a solucionar el problema del cierre de colegios municipales, que es lo que debiera hacer un proyecto de esta naturaleza. ¡Tales dineros tendrían que ocuparse para evitar que en La Pintana y en las distintas comunas del país se cierren las escuelas públicas! A ese objetivo debiera tenderse y con un fondo directo, no con uno concursable.
Eso es el proyecto, más otros recursos establecidos gracias a las diversas conversaciones que sostuvimos con el Ministro de Educación.
Con relación a la propuesta en debate, hemos señalado nuestra opinión desfavorable porque no creemos que la gerencia de los colegios, los incentivos económicos por sí solos o la amenaza de despido del 5 por ciento de los docentes vayan a producir un cambio en la educación.
Estamos convencidos de que los aportes económicos acordados no se hallan bien focalizados hacia la educación pública para mejorarla o salvarla, como se ha dicho. Simplemente, se entregan más recursos a los municipios, que se suman a los miles de millones que hasta la fecha se les han transferido.
Nuestra preocupación es de fondo, señor Presidente , no de pesos más o pesos menos. No es ese el problema. No creemos que la solución pase por inyectar 360 millones de dólares en cuatro o cinco años.
La dificultad radica en otra cosa.
Estamos convencidos de que el sistema ideado como municipalización colapsó, está en crisis, y de que la situación no se resuelve con la entrega de más recursos al sector municipalizado.
Por eso, nuestra preocupación no es la iniciativa que nos ocupa, a la cual han denominado "revolución" o "evolución" de la educación.
Aquí, señor Presidente , manifestaré opiniones que a lo mejor no son compartidas. Sin embargo, creo que en este día y en esta Sala es necesario expresarlas para que queden en la historia de la ley.
Estoy convencido de que toda la educación es un bien público y de que la realidad del país nos lleva a constatar que aquella se entrega por tres vías: la privada, la subvencionada y la municipalizada.
Hoy no existe en nuestra tierra lo que hemos denominado "educación pública". Porque para nosotros esta corresponde a la que depende directamente del Estado y se halla 100 por ciento financiada por él. Lo que tenemos es un engendro extraño, de componentes diversos.
Pues bien, cabe señalar que el nuestro es un sistema mixto y que debemos caminar hacia su perfeccionamiento.
Con ello quiero decir claramente que no estoy en contra de la educación subvencionada, sino de quienes utilizan el sistema educativo para lucrar y no para educar.
Por eso, en esta materia no me opongo a la entrega de recursos públicos a los colegios subvencionados mientras se fijen controles suficientes y necesarios para que aquellos se inviertan en educación, mientras se disponga explícitamente que no se puede discriminar a los alumnos ni lucrar con esos dineros.
Ahora me referiré a lo que consideramos "educación pública" y al camino que, a nuestro juicio, permite desarrollarla y establecerla de verdad, y para la cual creemos que deben estar disponibles todos los recursos necesarios.
Señor Presidente, el sistema educacional es un todo y no puede mirarse por parcialidades.
Los miembros de la comunidad educativa son los directores, profesores, asistentes de la educación, alumnos, padres y apoderados.
El Estado debe contar con una educación pública gratuita y de calidad, impartida por todos los colegios públicos. Y para ello, la sociedad debe invertir los recursos que se requieran.
Para eso, debemos cambiar la institucionalidad; pero no en un sentido retórico, como lo hemos escuchado, sino para que el Estado cumpla con el objetivo a que se encuentra obligado: ofrecer educación gratuita de calidad, no discriminatoria, en todas las comunas del país, que busque educar para vivir en sociedad y no únicamente instruir.
Para nosotros esto tiene un norte claro y preciso: desmunicipalizar y transferir la educación a un sistema estatal, con componente regional.
En segundo lugar, el financiamiento a las escuelas públicas tiene que ser 100 por ciento estatal: que no exista la actual forma de distribución, que solo hace competir a los más pobres con los más pobres y que se paga por asistencia y no por matrícula.
El financiamiento debe comprender todos los ámbitos del establecimiento educacional (infraestructura, tecnología, profesores, capacitación, etcétera).
Debe existir un modelo de escuela de excelencia, el cual indicará claramente cuál es la necesidad de financiamiento.
Los controles para una buena inversión, para un buen desarrollo educativo se contemplan, por cierto, en nuestro esquema. Y también sanciones o disminución de incentivos para los que no cumplan metas de gestión. Ninguna de las modernas técnicas educativas queda fuera de nuestra propuesta.
En tercer término, un componente esencial es el profesorado.
Estamos convencidos de que debe existir una carrera funcionaria clara, precisa y conocida para nuestros maestros, con incentivos, tareas concretas, evaluaciones, recursos para capacitación y entrenamiento, que permita que en los establecimientos públicos se desempeñen los mejores docentes.
Para ello, sin duda se hace necesario cambiar la mentalidad de nuestro país. La primera profesión es la de educador. El Estado debe asegurarle las mejores remuneraciones durante la vida activa y condiciones dignas al término laboral.
Los maestros no pueden seguir haciendo clases en varios colegios para obtener un sueldo mayor; deben contemplarse horas de preparación de clases, etcétera.
En cuarto lugar, los alumnos, padres y apoderados.
Se requiere que el colegio involucre a la comunidad educativa y que el proceso de formación continúe en los hogares. Por supuesto que hay situaciones de extrema pobreza, violencia, etcétera. Pues bien, para eso son las subvenciones y los incentivos adicionales con 100 por ciento de financiamiento estatal: ¡para romper las desigualdades; para incentivar el deporte, la música, la cultura en general; para asegurar la asistencia escolar, en fin!
Se precisan recursos para que la comunidad educativa se involucre en el desarrollo de las políticas educacionales. Ello se logra cuando esta se siente parte de su comunidad. No se logra -como sucede hoy- si los jóvenes tienen que cruzar durante horas la ciudad para llegar a colegios "buenos" porque en su barrio los establecimientos de calidad no existen.
Debe haber colegios con nivel educativo de excelencia en el barrio, en la comuna.
Lo que perseguimos, señor Presidente , es que el Estado asuma su obligación de entregar educación pública, pero no como un mero número de alumnos o cobertura, sino de calidad.
¿Y para qué? Para que los padres en Chile puedan optar, de verdad, a la educación para sus hijos, decidiendo dónde ponerlos por la calidad de los establecimientos y no por el dinero que posean.
La decisión de matricular a un menor en un colegio público o en uno privado será de la familia, porque existirá la alternativa. Hoy, con nuestro sistema educacional, esa posibilidad no se brinda. Los más pobres llevan a sus niños a los colegios gratuitos. Quienes pueden hacer esfuerzos económicos los matriculan en los pagados, privándose de necesidades básicas para que sus hijos reciban mejor educación.
¡Para qué hablar del destino de la clase media en Chile! Ahí la situación es aun más dramática. Yo y muchos de quienes nos encontramos en esta Sala (el Senador Quintana, el Senador Navarro) somos hijos de la educación pública. Nacimos en una familia de clase media. Nuestros padres tuvieron la oportunidad de elegir, y decidieron ponernos en colegios públicos. En ellos se vivía la diversidad, la sociedad real.
¡Hoy eso no es posible!
¿Es tan extraño, señor Presidente , querer optar por esa forma de educación?
¿Es tan malo o anticuado, en esta modernidad que nos desborda, pensar que eso es factible y pretender caminar hacia esos horizontes?
Estamos más que convencidos de las respuestas: queremos diversidad en la educación y que exista enseñanza pública gratuita y de calidad.
Pues bien, la propuesta que nos plantea el Gobierno -insisto que el acuerdo que la respalda fue firmado por algunos parlamentarios de la Concertación- solo hace permanente lo que hoy existe en el sistema educativo: la entrega de más recursos a los municipios.
Nosotros, señor Presidente , estamos por una verdadera revolución en la educación y por una discusión de verdad sobre dicho sistema.
El señor PIZARRO ( Presidente ).-
Ha concluido su tiempo, señor Senador.
El señor GÓMEZ.-
Termino de inmediato, señor Presidente.
Por esas razones -no como alguien dice en broma, porque esto no es broma, es serio-, y reiterando lo que señalé al inicio en cuanto a que esta situación implica una crisis desde el punto de vista político al interior del conglomerado opositor, el Partido Radical no aprobará el presente proyecto de ley.
Gracias, señor Presidente.
--(Aplausos en tribunas).
El señor PIZARRO ( Presidente ).-
Estimados asistentes a las tribunas, parece que no me entendieron bien. No se permite aplaudir ni emitir ninguna manifestación.
--(Manifestaciones en tribunas).
Quienes deseen hacer manifestaciones se pueden ir para afuera.
--(Manifestaciones en tribunas).
Señor profesor, entiendo que usted es dirigente del Colegio de Profesores. Trate de predicar con el ejemplo, que es lo que más necesitamos.
--(Manifestaciones en tribunas).
Por favor, guarden silencio.
Son ustedes los que deciden si quieren permanecer en el debate o salir.
--(Manifestaciones en tribunas).
El señor CANTERO.-
Señor Presidente, aplique el Reglamento.
El señor PIZARRO (Presidente).-
Se suspende la sesión.
____________
--Se suspendió a las 19:39.
--Se reanudó a las 19:41.
____________
El señor PIZARRO (Presidente).-
Continúa la sesión.
El señor NAVARRO.-
¡El Ministro Lavín trajo barra! ¡Muy bien...!
El señor PIZARRO ( Presidente ).-
Senador señor Navarro, le ruego que también dé el ejemplo. Si queremos que respeten en las tribunas, hagamos lo mismo en la Sala.
Tiene la palabra el Senador señor Ruiz-Esquide.
--(Manifestaciones en tribunas).
¡Por favor! ¡Última vez!
Me da lo mismo si están a favor o en contra. Mi obligación es mantener el silencio y el respeto hacia quienes intervienen en el Senado.
¡Si quieren permanecer en las tribunas, se quedan callados!
No pueden aplaudir; tampoco, pifiar. Si les parece bien la intervención, deberán escuchar tranquilamente. Si les cae mal, lo mismo.
Prediquen con el ejemplo. Se lo señalo a quienes han venido especialmente -se supone- a escuchar este debate.
Tiene la palabra el Senador señor Ruiz-Esquide.
El señor RUIZ-ESQUIDE.-
Señor Presidente , en el último año del Gobierno de la Concertación, me tocó participar con representantes de la Alianza, entonces Oposición, en una larga conversación para avanzar en aspectos esenciales en la línea de obtener el mejoramiento de la calidad de la educación.
Logramos acuerdos importantes, aunque no todo lo que deseábamos. Y se derogó la LOCE, que era lo más importante para nosotros como Gobierno a fin de poder movilizar las tesis existentes en materia educacional.
Por eso valoro el esfuerzo que se ha hecho para alcanzar un acuerdo.
Sin embargo, con la misma claridad que tuve para señalar mis puntos de vista en el Gobierno de la Concertación, quiero manifestar que me asisten razones para no aprobar el actual proyecto. Ellas son las siguientes:
1.- La iniciativa no avanza en el cambio de fondo que la educación chilena requiere y solo perpetúa las diferencias que hoy posee nuestro modelo educativo.
2.- Ese objetivo se menciona como una misión a cumplir en el curso del año con un nuevo proyecto, pero no se fijan los parámetros de su contenido.
3.- Ello significa que, en la orientación general del Gobierno, perfectamente podría ser un mecanismo de privatización o de desdibujamiento del sentido nacional de la educación pública.
4.- Los 25 años de funcionamiento del actual esquema municipalizado solo han implicado una pérdida brutal de la matrícula en la enseñanza pública.
5.- No parece lógico, a mi juicio, que, con estos antecedentes, se insista en un modelo fracasado, sin tener la certeza de lo que se va a proponer en su reemplazo.
6.- El nuevo diseño genera, en mi concepto, mayor autoridad del municipio, de la alcaldía y del DAEM, sin contrapeso suficiente para garantizar el respeto a los profesores.
7.- Al no modificarse el modelo de municipalización, se mantiene el error fundamental de entregar la educación pública a entes que exhiben una brutal diferencia en recursos financieros y humanos, como son los 346 municipios.
8.- Eso mantendrá, a pesar de los esfuerzos por compensarlo, el retraso de la educación pública en las comunas más pobres y, específicamente, en el campo chileno.
9.- El financiamiento -reitero: pese a los esfuerzos hechos por el Gobierno- nos parece del todo insuficiente, y se persiste en conservar elementos absurdos, como el financiamiento por asistencia. El hecho de que esto no haya sido corregido en los Gobiernos de la Concertación no obsta para que hoy mantenga mis puntos de vista, porque siempre lo planteé de esta misma manera.
10.- El proyecto señala dos áreas: las modificaciones actuales para aplicarlas de inmediato y los compromisos para un marco general que deberá aplicarse en el 2011 y 2012. Subyace aquí, por lo tanto, un problema de confianza en lo que se va a hacer.
11.- En este enfoque anterior, llamo la atención en el sentido de que había un acuerdo inicial tanto del Gobierno como del Ministro de Educación -según nos dieron a conocer los negociadores- para impedir la creación de nuevos colegios particulares subvencionados. Hoy día recibí una información en cuanto a que ese Secretario de Estado retrocede en esta materia. Con mucha franqueza, así como se cambia hoy en este punto, también se podría retroceder mañana en cualquier otro de los aspectos acordados.
12.- En política la primerísima obligación de quien negocia o impulsa acuerdos de cualquier naturaleza es la confianza que permite resguardar los intereses de lo que cada uno de los negociadores considere su valor esencial por defender.
13.- Entonces, ¿cómo podría, mediante mi voto, dar un cheque en blanco si ya se presentó un conflicto en este punto durante las últimas 24 horas, así como también ha surgido públicamente un desacuerdo respecto del posnatal, tal como anuncian hoy varias informaciones de prensa? Lo mismo ha sucedido en relación con el 7 por ciento de cotización de los jubilados y otros asuntos que no es necesario mencionar, respecto de los cuales ha habido un acuerdo explícito, claro y preciso. Sin embargo, según la información de que disponemos, hoy esos proyectos serán trabajados con una letra chica que desfigurará totalmente lo convenido en su momento por el Presidente de la República .
14.- Me parece absolutamente inadecuado que el pago del retiro de los profesores se haga con cargo a la subvención, y, por ello, me alegro de que se haya decidido hacerlo de manera diferente: entregarlo directamente -como aquí se ha dicho- a los municipios.
Mi crítica no es un rechazo frontal a todo. Solo he señalado reiteradamente que el modelo en sí no tiene ningún cambio en la profundidad de lo que debemos hacer hoy día en educación.
15.- Valoro la oferta de un fondo especial para la educación pública, pero me parece insuficiente.
16.- Me hago la siguiente pregunta: ¿cómo puede conciliarse esto con el título del proyecto que apunta a la educación pública? Si se está hablando de un fondo especial para los municipios, ¿a qué otra institucionalidad se le entregarán fondos si el proyecto es exclusivamente para los establecimientos públicos? Esta es una incongruencia. O tal vez sí resulta congruente con los postulados del Gobierno y de quienes llevaron adelante las negociaciones: fondos tanto para la educación pública como también para la subvencionada.
Por tanto, en esta materia, ocupemos las expresiones que corresponden.
Criticar un proyecto sobre la educación pública, porque entrega fondos a la educación privada no significa rechazar esta última, sino que no debería hacerse en una misma iniciativa, por cuanto resta viabilidad y respetabilidad a lo que se quiere hacer.
Además, por desgracia, hemos tenido durante el año pasado y los anteriores una clara visión de que no en todos los establecimientos municipales ni en los privados subvencionados se han cometido alteraciones en el uso de los dineros. Por ello, no veo la razón de por qué no deberíamos seguir entregando esos recursos.
17.- La respuesta, según las instancias que dieron su opinión en la Comisión, como algunas de las entidades aquí mencionadas, está en que, de acuerdo a la última versión, el 33 por ciento de los fondos se entregará a la educación privada subvencionada, lo cual ratifica lo que sostengo.
18.- Los recursos que se entregan a través de ciertas becas constituyen un aporte importante que destaco. Pero la cuestión es otra: no hay reformas de fondo para hacer de la educación pública una instancia de formación de ciudadanos y no solo de instrucción, como es mi personal visión del proceso educativo, que he manifestado desde que asumí mi cargo de Senador.
19.- No comparto la forma en que se define el despido del 5 por ciento de los profesores que se autoriza a la autoridad educativa.
20.- No me parece suficiente la separación del director y el jefe de la UTP cuando el cargo es ganado por concurso legal de la dependencia del sostenedor. Si media un cambio en la última versión, retiraría esta observación.
21.- Se deben mantener las atribuciones de la Dirección Provincial de Educación para evitar discriminaciones y contar con un fiscalizador que atenúe los abusos de discrecionalidad.
Seamos claros también en esta materia. La discrecionalidad en el proceso educativo a cargo de la municipalización es un hecho real que produce la inestabilidad, no la inmovilidad, de los profesores que en esas condiciones se ven imposibilitados de cumplir con su deber de manera razonable.
Cualquiera de los que se hallan en esta Sala y que hayan dictado clases sabe que no es posible ejercer esa función adecuadamente si enfrenta el riesgo permanente de que lo saquen de dicho puesto de la noche a la mañana.
22.- El artículo 31 bis del texto inicial del proyecto no garantiza la plena imparcialidad en los concursos, debido a que no se da un contrapeso al sostenedor.
23.- No se hace suficiente hincapié en mejorar las condiciones de trabajo de los docentes: menos alumnos por clase, menos horas lectivas, más tiempo para preparar sus clases y atender personalizadamente a los estudiantes. Además, el mejoramiento sustancial de la carrera docente queda para una etapa futura y sujeto a lo que en ese momento volvamos a discutir.
24.- Mientras se mantenga esta circunstancia, los profesores seguirán presos de una comuna. Y en un país con tan disímiles condiciones de habitabilidad eso es una carga monstruosa para el perfeccionamiento personal.
25.- Reitero mi rechazo a una reforma propuesta como revolucionaria que, a la larga, se ha convertido en un parto de los montes y que, gracias a los esfuerzos de los negociadores de la Concertación, ha mejorado ostensiblemente, pero sigue sin ir al fondo de los cambios requeridos. Y, a la luz de las intervenciones de los Senadores y de las opiniones vertidas, cabe destacar que no hay tiempo para pensar en pasitos tan cortos.
26.- No comparto el mecanismo de entregar recursos por concursos aun cuando ha sido el estipulado durante los últimos años, por cuanto resulta obvio que aumenta la diferencia. Quien esté en mejores condiciones de presentar un proyecto lo ganará. En definitiva, ello provoca la separación entre los que más pueden y los que menos pueden, se avanza menos, la brecha se hace más ancha y no se permite una equidad, que es el objetivo que se busca.
28.- Podría aparecer como excesivo rechazar la idea de legislar. Pero como he señalado en otras oportunidades, sobre todo cuando se han votado materias de educación y salud, al aprobar un proyecto en general, dado lo que significan las atribuciones del Ejecutivo y del Congreso Nacional, los parlamentarios quedan entregados a la voluntad del Gobierno, porque la inmensa mayoría de las indicaciones corresponden a materias de su iniciativa exclusiva.
Por las razones señaladas en esta intervención y en otras que se dieron a conocer en este Hemiciclo -que omito por respeto al tiempo-, mi voto será negativo a la idea de legislar.
El señor PIZARRO (Presidente).-
Tiene la palabra el Senador señor Espina.
El señor ESPINA.-
Señor Presidente , el Protocolo de Acuerdo suscrito hoy día entre el Gobierno y Senadores de la Concertación y de la Alianza constituye, sin lugar a dudas, un enorme avance en la necesidad de mejorar la calidad y equidad de la educación en nuestro país.
Felicito a quienes trabajaron intensamente en ese Protocolo: al Gobierno, a través del Ministro Joaquín Lavín y su equipo, que realizaron una labor extraordinariamente útil y fructífera; a los parlamentarios de la Concertación, que contribuyeron de manera muy leal a enriquecer tal propuesta -recuerdo que en el documento que se nos hizo llegar, elaborado por algunos señores Senadores de ese conglomerado, había puntos que constituyeron un valioso aporte-, y a los colegas de la Coalición por el Cambio, en particular a los Honorables señores Chadwick y Cantero , por su empeño en la búsqueda de acuerdos y de apertura para perfeccionar las normas que se consignan en la iniciativa.
Tengo la impresión de que los frutos de la reforma educacional no los recibirá ni el actual Gobierno ni probablemente el siguiente, porque los procesos de este tipo se desarrollan, por lo general, en el curso de una o más generaciones.
Lo ocurrido en esta oportunidad es, con franqueza, un hecho histórico, que prestigia al Parlamento, al Gobierno y a la Oposición.
Sin duda, hay ciertas materias que constituirán un cambio relevante en la forma como se enfrenta hoy día, de modo fundamental, la educación pública.
Cuando se anunció este Protocolo de Acuerdo, el Senador señor Lagos manifestó -con razón- lo siguiente: "Es primera vez que se inyectan recursos directos a la educación municipal, distinguiéndola de la particular subvencionada".
Aunque reconozco que la educación particular subvencionada es muy importante en el país, era necesario dar un apoyo adicional fuerte a la educación pública, la cual -como expresó el Honorable señor Ignacio Walker - enfrenta una crisis cada vez más aguda.
La educación pública tiene la virtud de formar el carácter, la esencia de un país. Por lo tanto, debe mirarse en términos no solo de productividad, sino también de recoger las estructuras centrales y la manera como una nación quiere educar a sus jóvenes.
Por eso, yo le doy un enorme valor a este Protocolo, cuyo contenido se va a ir desglosando en la discusión del proyecto durante su votación en particular.
Cabe señalar algo que no es menor. En cuatro años se inyectarán a la educación pública 178 mil millones de pesos, equivalentes a 360 millones de dólares: 45 mil millones de pesos para un Fondo Transitorio de Apoyo a la Mejora de Calidad de la Educación Municipal; 60 mil millones de pesos para un Fondo de Apoyo a los Municipios; 40 mil millones de pesos (10 mil millones anuales) para el aumento de la subvención general; 28 mil millones de pesos (7 mil millones al año) para el incremento de la subvención por concentración de alumnos vulnerables; 5 mil millones de pesos para el Fondo FIE (infraestructura, docencia y tecnología). Además, a partir de 2014 se destinarán 10 mil millones de pesos para extender la Subvención Escolar Preferencial (SEP) a la educación media.
O sea, habrá una significativa inyección de recursos.
Pero, ¡ojo!, esta reforma no solo introduce recursos, sino también cambios trascendentales, cuyos frutos -reitero- probablemente se conocerán, como éxitos concretos en la mejoría de la calidad de la educación, tanto en este como en futuros Gobiernos.
Así se elabora una política de Estado.
Ojalá la efectuáramos de igual modo en otras áreas, pues, en último término, es la manera como desde el Parlamento, en un régimen presidencial, se puede contribuir al progreso del país.
Por ejemplo, la extensión gradual de la cobertura de la Subvenci��n Escolar Preferencial hasta cuarto medio, comenzando en 2014 ¡es un paso gigantesco! Porque hoy se entrega hasta octavo básico. Sin embargo, en virtud de la ley en proyecto se seguirá respaldando a los establecimientos donde estudian niños más vulnerables, a medida que vayan continuando sus estudios.
Es decir, no existirá la limitante de otorgarla únicamente hasta octavo básico.
--(Aplausos en tribunas).
Asimismo, la preocupación especial por la clase media, que se materializará con la creación de una subvención escolar adicional para ella, reviste enorme relevancia. Porque es un paso que coadyuvará a fortalecer la educación municipal para jóvenes que en su mayoría integran los sectores de clase media y que hoy, por las dificultades que enfrenta aquella, terminan yéndose a la educación particular subvencionada o a la privada.
Eso le causa daño al sistema de enseñanza pública.
Por otro lado, señor Presidente , considero preponderante el desafío que asume el Gobierno en cuanto al envío de una iniciativa tendiente a modernizar la carrera profesional docente. Esta debe ser la primera vez que en un proyecto se consigna que se dictará otra ley en una fecha determinada.
El señor LAGOS.-
¡La segunda!
El señor ESPINA.-
Como acota un señor Senador, esta es la segunda vez que ello ocurre. En todo caso es muy excepcional.
El señor LAGOS.-
¡En el Gobierno de la Presidenta Bachelet se hizo lo mismo!
El señor ESPINA.-
Estoy de acuerdo en eso. ¿Y saben por qué? Porque si bien el criterio general sería decir: "Yo no puedo obligar al Ejecutivo a enviar un proyecto en una fecha determinada", creo que si para ciertas cosas no se rompe la regla general, no se hacen.
Entonces, implicará un tremendo desafío para el Gobierno y para todos los parlamentarios -estoy seguro de que así lo tomará el Ministro Lavín - participar en la forma como se gesta la iniciativa.
Se trata de un gran desafío, que asumen con bastante decisión, coraje y valentía tanto el Gobierno como los miembros de la Comisión de Educación, en el sentido de sacar adelante dicha iniciativa en un plazo determinado. Y desde la fecha en que se envíe al Congreso habrá, obviamente, un período para su discusión.
Repito: es muy importante concretar ese proyecto. Y, sobre todo, asumir algo que costó muchos años entender: que la educación municipal se halla en una profundísima crisis y que su administración no constituye un dogma de fe.
Los Senadores que representamos a Regiones lo vemos todos los días. Pero de repente se transformaba en un verdadero dogma de fe que la educación pública tenía que ser administrada por los municipios. Y no es verdad.
Asimismo resulta trascendental, señor Presidente , que en el año 2012 se vaya a duplicar el plan de apoyo para 1.000 establecimientos de bajo desempeño y alto índice de vulnerabilidad.
Al respecto, en la Comisión de Educación se efectuó un gran aporte, en el sentido de que en el otorgamiento de los recursos se considere siempre la vulnerabilidad como un factor relevante, para los efectos de ir ayudando a que esos planteles, que son los más desprotegidos, puedan mejorar realmente la calidad de la educación.
La modernización de la carrera profesional docente es vital. Creo que la inmensa mayoría de los buenos profesores concuerda en que ella se encuentra superada por los hechos y por la práctica, y en que el modernizarla constituye un desafío para el país y para ellos mismos.
Y quieren que se modernice, entre otros motivos, porque aspiran a ser evaluados objetivamente -¡objetivamente!- y no de modo subjetivo, de manera que si se esfuerzan y distinguen, con su equipo de trabajo, en la comunidad escolar y logran llevar adelante a los educandos reciban un legítimo reconocimiento mediante la concesión de todo tipo de estímulos, porque se han sacado la mugre para conseguirlo.
Por otra parte, señor Presidente, cabe destacar la norma que fortalece el rol de los directores.
Es imprescindible que el director de un plantel educacional sea elegido a través de un sistema claro, transparente, y que posea las facultades para conducirlo bien, por supuesto resguardando que sus decisiones no sean de carácter arbitrario o que carezcan de fundamento.
Insisto: es superimportante que el director que asume la responsabilidad de conducir una escuela tenga las atribuciones que le permitan responder de su gestión.
A continuación, señor Presidente , voy a referirme a una disposición sobre la cual no he escuchado comentarios y no sé si el Senador informante , señor Ignacio Walker , la abordó.
El punto 5.7 del Protocolo de Acuerdo señala: "Se creará un programa especial de incentivo al 5% de los mejores egresados de enseñanza media de sectores vulnerables para acceder a la educación superior, independientemente de su puntaje en PSU.".
Cada vez que se da la PSU aparece en algún medio de comunicación el caso de un niño con grandes expectativas, que sale de educación media con un promedio de notas de 6,7 ó 6,8 pero que en esa prueba le va muy mal. Y, en verdad, esto le pasa, no porque carezca de capacidad, entusiasmo o responsabilidad, sino porque a lo mejor el nivel de educación que recibió, por muchas circunstancias, provocó que tuviera un mal resultado. Y ese niño queda impedido de entrar a la universidad.
Además, creo que se abre un espacio muy importante para que ese joven, que se destacó en su establecimiento educacional, que fue responsable y obtuvo buenas notas, no sienta la enorme frustración e injusticia de quedar, pese a realizar todos los esfuerzos, marginado de estudiar en la educación superior por el resultado que alcanzó en la PSU.
Por lo tanto, considero que el programa especial de incentivo para que el 5 por ciento de los mejores egresados de la enseñanza media de los sectores vulnerables, de familias humildes, puedan acceder a la universidad independiente de su puntaje, es un paso enorme. Ojalá, acentuáramos y profundizáramos una medida de esta naturaleza.
Luego, se contemplan normas relacionadas con la educación técnico-profesional, la cual hoy se encuentra en segundo plano en Chile, en circunstancias de que en todos los países avanzados constituye el motor de desarrollo.
Sobre el particular, el punto 5.4 del Protocolo de Acuerdo establece: "Se creará una Beca de Excelencia Técnica, de hasta $800 mil pesos anuales, lo que permitirá disminuir gradualmente las diferencias existentes entre las becas de educación superior y las de educación técnico-profesional.".
Por su parte, el punto 5.5 señala que "El Ministerio de Educación creará una secretaría ejecutiva para la Educación Técnico Profesional, responsable de asegurar una mirada integrada y coherente que articule adecuadamente la educación tanto a nivel de enseñanza media como de nivel superior,".
¡Este debate lo vengo escuchando desde los años noventa en nuestro país! Se ha dicho que se requiere educación técnico-profesional, que ello es fundamental, que los niños no tienen por qué pensar que la universidad o las carreras tradicionales son su norte, particularmente en zonas que presentan ciertas características especiales de desarrollo forestal o en el ámbito de la agricultura, del turismo u otros.
En la actualidad, hay una especie de focalización hacia las carreras tradicionales, y eso no es correcto, porque una vez que esos jóvenes consiguen un título profesional no encuentran en qué trabajar. Existe una cantidad enorme de espacios donde ellos podrían desarrollar su vocación. Y, por consiguiente, es preciso hacer un giro y orientarlos hacia la educación técnico-profesional.
En definitiva, señor Presidente, este es un muy buen acuerdo, y tiene el valor de haberse construido entre todos. Creo que -nobleza obliga- hubo aportes muy importantes de la Concertación.
No obstante, cuando uno llega a un acuerdo, hay cosas que a mi juicio no se deben hacer, como desprestigiar eso que uno construyó, con tal de tratar de asegurar que se apruebe o no.
Este acuerdo es fruto de todos: fruto de la decisión del Presidente Sebastián Piñera , quien dijo que sacaría adelante el proyecto; fruto de la apertura al diálogo por el Ministro Lavín , quien es un ejemplo de cómo se trabaja una iniciativa de ley -con sencillez, con tranquilidad-; fruto de la labor realizada por los parlamentarios que participaron más activamente en su discusión.
Yo espero que el proyecto se apruebe a la brevedad, y que posteriormente pueda materializarse su contenido. Porque no hay duda de que, en muchos años más, esta sesión será revisada para analizar cómo se inició un proceso de gran reforma educacional. Al igual que otros en el pasado -por ejemplo, el que tuvo lugar en la Administración de Eduardo Frei Montalva-, que han sido recordados, hoy se inicia uno con la misma profundidad.
Por tales razones, señor Presidente, los Senadores de Renovación Nacional votaremos a favor de esta iniciativa.
--(Aplausos en tribunas).
El señor PIZARRO ( Presidente ).-
¡Silencio, por favor!
Debo manifestarles a los asistentes a las tribunas que entiendo que no están sordos. Les he solicitado no hacer ningún tipo de manifestaciones. No pueden aplaudir ni emitir sonidos para pronunciarse en un sentido o en otro. Porque, además, con ello provocan al sector contrario.
Si no quieren escuchar, tienen toda la libertad de salir. Pero dejen que el debate se desarrolle normalmente.
Pueden expresarse -como lo hacen algunos, que son más ingeniosos- levantando las manos, enojándose, en fin. Pero no emitan ruidos ni interrumpan la discusión. Es lo único que les pido.
Están inscritos para intervenir los Senadores señores Navarro y Quintana.
Como no se hallan presentes en este momento, tiene la palabra el Honorable señor Chadwick.
El señor CHADWICK.-
Señor Presidente , me sumo a las palabras del Senador señor Espina y de varios Honorables colegas. Considero que hemos concretado un acuerdo realmente positivo y favorable para la educación en nuestro país.
Y quiero valorar lo que aquel significa por tres razones.
Primero, porque ¡por Dios que es importante saber construir políticas de Estado en nuestro país! No es fácil: trae ingratitudes, incomprensiones, y a veces los aplausos están en líneas distintas.
Sin embargo, para Chile y su futuro, es tremendamente relevante hacer el mejor de los esfuerzos por elaborar políticas públicas, en especial en el ámbito educacional, donde -como bien se ha dicho- sus efectos no son de corto plazo, sino a través de las generaciones, en el largo plazo.
Por eso, resulta primordial estar de acuerdo.
Segundo, porque ello refleja algo que se menciona en los discursos; pero que, a veces, cuando hay que ponerlo en práctica, se olvida: unidos es posible avanzar, lograr perfeccionamientos.
Eso no significa pretender imponer un modelo o una visión que se sienta como propia y respecto a la cual se esté convencido de que es la mejor. No. Es lo contrario. Construir una política de Estado y buscar marchar unidos para mejorar algún aspecto, obviamente implica ceder y compartir puntos de vista quizás distintos de los que uno cree más convenientes.
En eso consisten la unidad, el acuerdo. No los hay si solo se impone o gana un sector o grupo de parlamentarios. El acuerdo y la unidad tienen que ver precisamente con oírse y convencerse de que es factible trabajar en conjunto sobre la base de no aplicar única y exclusivamente las ideas propias.
Nosotros fuimos oposición durante 20 años, y llegamos a consensos en diferentes materias pensando en el bien del país. No hay nada más ingrato para los parlamentarios que adoptan esta posición que el oír la voz contraria en los integrantes del mismo entorno. Es muy incómodo, bastante ingrato. Se requiere mucha fuerza y decisión para dejar de lado el aplauso del propio sector -del que siempre se desea alcanzar el cien por ciento, pero es imposible-, en aras de buscar un avance con sentido de país.
Y tercero, señor Presidente , es tremendamente importante haber llegado a un buen y completo acuerdo respecto de un asunto de fondo: cómo mejorar la calidad de la educación pública, en particular la relacionada con los niños vulnerables, que se concentran en el sector municipalizado.
Ello no se pudo conseguir hace dos o tres años. No hubo la posibilidad de construir un objetivo común: destinar todos nuestros esfuerzos para mejorar la calidad de la enseñanza de los estudiantes humildes. No se logró en la Ley General de Educación.
Por lo tanto, el paso que damos hoy en el sentido de encontrarnos en un objetivo común tan relevante como los niños vulnerables y la calidad de la enseñanza municipal, es enormemente significativo a los efectos de mejorar el sistema educacional.
Señor Presidente, hay tres aspectos del proyecto y del acuerdo que deseo destacar, porque creo que recogen algunos elementos esenciales.
Primero, todos los estudios de especialistas en educación indican -así se ha señalado en la Comisión del ramo durante muchos años- que existe un problema muy importante en la formación de los profesores; que numerosas escuelas de pedagogía no entregan una educación profesional adecuada con el fin de preparar a los mejores maestros a que podamos aspirar.
Muchas veces, miramos para el lado sin abordar esta situación: si no formamos bien a nuestros estudiantes de pedagogía, obviamente, no podemos esperar que, cuando impartan sus clases, los resultados sean buenos.
Respecto al acuerdo alcanzado y a los objetivos que se persiguen, se han adoptado medidas extraordinariamente importantes, como el compromiso de perfeccionar el sistema de acreditación de las facultades que imparten estos estudios en las universidades, haciéndolo más riguroso y exigente, lo cual es urgente.
Otro punto se refiere al incentivo para cursar pedagogía. Para ello se ha creado un bono especial destinado a financiar toda la carrera a quienes obtengan los mejores puntajes en la PSU, a fin de fortalecer la vocación de profesor en los alumnos que, en diversas oportunidades, se quedan en el camino por carecer de recursos para pagar sus estudios, o bien, por optar a otras carreras que ofrezcan mejores condiciones de vida en el futuro.
Finalmente, se plantea establecer un requisito que en nuestro país solo se les exige a los médicos, ya que los profesores son igual de relevantes. Se trata de aplicarles una prueba nacional que permita fijar, el día de mañana, estándares mínimos para el ejercicio de la pedagogía en las escuelas e instituciones públicas. Aquí se apunta a un elemento central, respecto al cual estábamos en deuda.
Un asunto también crucial, al que han hecho referencia todos los especialistas, es el retiro.
No es posible que profesores que superen la edad para jubilar y que hayan cumplido los otros requisitos exigidos no estén en condiciones de hacerlo debido a las bajas indemnizaciones y pensiones que recibirían.
Estimo de gran importancia la cantidad de recursos que se destinan a un plan especial de retiro para los docentes. Esto permitirá que un número cercano a 13 mil profesores, que hoy, mañana o el próximo año tengan derecho a jubilar, puedan hacerlo. Con ello se evitará que maestros que excedan la edad legal y que reúnan el resto de los requisitos para pensionarse sigan impartiendo clases en condiciones físicas muy difíciles.
Se trata de un paso muy trascendente.
Así como nos preocupamos del ingreso, la formación de los profesores, la mejoría de sus condiciones de trabajo y su derecho a retiro, un segundo aspecto clave del proyecto en debate dice relación a que por primera vez ingresamos al interior del establecimiento educacional y de la sala de clase, con dos o tres medidas tremendamente relevantes.
Señor Presidente, no existe grupo humano alguno que, para potenciarse, desarrollarse y obtener mejores resultados, no necesite de buenos conductores, de buenos líderes. Esto ocurre en cualquier actividad de las personas, y con mayor razón en un establecimiento educacional.
El paso que estamos dando para poder disponer de directores de excelencia, con liderazgo, respetados al interior de las escuelas, seleccionados a través de un sistema de alta dirección pública pedagógica mediante concursos transparentes, con mejores remuneraciones y con posibilidades de formar sus equipos, reviste gran interés.
En este punto no hay dos opiniones distintas en el mundo de los especialistas con experiencia pedagógica: un buen líder, un buen director -así lo demuestran todos los resultados-, hace que el establecimiento y los niños que concurren a él mejoren sus rendimientos educacionales y que los profesores se sientan más motivados para lograrlo.
Por otra parte, se posibilita el término del contrato de los docentes cuyo desempeño profesional sea calificado como básico o insatisfactorio. Sin duda, esto no es popular. Pero me pregunto, ¿a quiénes podría molestar una medida de esta naturaleza? A los que se sientan en riesgo de estar en ese rango. Y espero que, en el más breve plazo, ningún profesor en Chile se encuentre en esa situación.
Nadie puede justificar que una actividad profesional, destinada a la educación de los niños, acepte que una persona sin una buena evaluación docente continúe haciendo clases.
¿Saben qué, señores Senadores? Si nuestros hijos, quienes concurren a un colegio particular porque tenemos los recursos necesarios para ello, tuvieran un mal profesor, este no seguiría ni un día más enseñando.
Entonces, ¿por qué los niños vulnerables deben aceptar durante años que alguien así les imparta clases? Eso no es justo para los estudiantes y no dignifica una actividad de carácter absolutamente profesional, como la de ser pedagogo.
Los profesionales tenemos que estar dispuestos a ser evaluados en nuestro cometido.
También se establece un sistema de aumento de remuneraciones, según el aporte y el desempeño como profesor.
¡Ningún mecanismo puede funcionar bien si da lo mismo hacer bien o mal una labor! Muchos docentes de la Región que represento en el Senado se quejan de que están cansados de hacer la pega de otros, que igual ganan lo mismo y que lo importante es permanecer y dejar pasar los años.
Todos los seres humanos -también nosotros como Senadores- necesitamos incentivos, motivaciones para realizar mejor nuestro trabajo. ¿Y por qué no los profesores? ¿Por qué los vamos a condenar a un sistema donde dé lo mismo ser bueno o malo, ya que, al final, los beneficios son iguales?
En tercer término, señor Presidente , resulta muy positivo que por primera vez se logre destinar en forma directa, a través de un proyecto de ley, cuantiosos recursos al sector público municipalizado, preferentemente a los establecimientos con los alumnos más vulnerables.
Cerca de 340 millones de dólares se distribuyen en distintos ámbitos: planes de retiro; capacitación de los profesores; un Fondo Transitorio de Apoyo a la Mejora de Calidad de la Educación Municipal.
Pero -como mencioné- a diferencia de lo realizado hasta hoy, aquí se propone hacerlo directamente. Este fue un importante aporte de la Concertación, la que insistió en esta modalidad de entrega de dineros a los municipios, fortaleciendo su utilización, y no en la de la subvención.
Con ello se pone un piso más alto de apoyo y de respaldo a la educación municipalizada, donde concurren especialmente los niños vulnerables y, por lo tanto -como es obvio-, resulta más costosa.
Al respecto, destaco -al igual que el Honorable señor Espina- un asunto que dos o tres años atrás ni siquiera se discutía en el Senado: la posibilidad de extender la subvención especial preferencial hasta cuarto año de enseñanza media.
Eso no formaba parte del debate. En aquella época nos contentábamos de haber aumentado dicha subvención y de extenderla hasta cuarto básico y, después, hasta octavo. Pero no se hablaba de la enseñanza media, donde también hay niños vulnerables.
Lo anterior fue planteado en la Comisión de Educación por especialistas no pertenecientes a mi sector político, quienes nos convencieron a todos de que esa distribución era más adecuada que otras que se habían formulado.
Y hoy se pone en marcha un proceso que tiene plazos, destinado a extender la subvención escolar preferencial (SEP) hasta cuarto año de enseñanza media.
De otro lado, tampoco pensábamos ni discutíamos que se pudiera extender la SEP a alumnos de clase media en nuestra sociedad.
Los elementos antes señalados son tremendamente importantes.
Por eso, señor Presidente , valoro el acuerdo alcanzado, tengo mucha esperanza en él y aspiro a que sus frutos se den en el tiempo. Se trata de medidas que adoptamos por primera vez y en conjunto, porque hemos comprendido la necesidad de destinarles recursos especiales a los sectores más vulnerables y a la educación municipalizada, con el objeto de adoptar una política de Estado destinada a mejorar la calidad de la educación de los niños con mayor desprotección.
He dicho.
El señor GÓMEZ ( Vicepresidente ).-
Tiene la palabra la Senadora señora Rincón.
La señora RINCÓN.-
Señor Presidente , creo sinceramente que la tramitación de este proyecto de ley constituye un claro ejemplo de cómo no deben hacerse las cosas, al menos, en temas de esta trascendencia. No olvidemos que, según todos los candidatos al Parlamento, a los municipios, a la Presidencia de la República , este es uno de los asuntos que revisten mayor relevancia para un país.
Considero también que la forma como se ha presentado esta reforma a la opinión pública no es fidedigna con la magnitud de la iniciativa que ingresó a trámite legislativo en el Congreso. Y lo digo responsablemente: no se trata de una revolución en educación; a lo más, constituye una reforma pequeña.
Resulta necesario además señalar que -como dijo el Diputado Fuad Chahín - tiene varios pecados originales.
El primero dice relación a su título: proyecto de ley sobre calidad y equidad de la educación.
¿Alguien en esta Sala puede señalar de manera responsable que esta iniciativa logra eso? Yo al menos, no estoy en condiciones de responder afirmativamente.
Pero no es el único pecado original del proyecto, también lo es el hecho de que se hizo a espaldas de los actores, sin participación de la comunidad educativa: alumnos, padres y apoderados y profesores.
Ayer me reuní con el Presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad Católica, con representantes de los centros de alumnos de las universidades de Chile, de Santiago de Chile y Andrés Bello, y con dirigentes estudiantiles secundarios.
¡Cuán diferente habría sido enfrentar esta discusión de haberlos incorporado en toda ella!
No he tenido tiempo para reunirme con representantes de los padres y apoderados. Sí lo hice, en una primera conversación, con dirigentes de los profesores de mi Región: con directivos tanto regionales como también de las comunas de Parral, Linares , Longaví , por nombrar algunas.
Ahora debería llevar a cabo una segunda reunión con ellos para evaluar -tal como lo hice ayer con los dirigentes estudiantiles- finalmente el proyecto de ley, las indicaciones respectivas y el acuerdo marco entre la Concertación y el Gobierno.
Y de los pecados originales no puedo dejar de nombrar dos adicionales:
El primero, su tramitación apresurada. Sí, apresurada y no ágil y dinámica, que no es lo mismo. No podemos abordar un asunto tan relevante entre Navidad y Año Nuevo, como si se tratara de un regalo de Pascua de Reyes que deja contento al Ministro Lavín pero con la sensación de insatisfacción a muchos.
Y el segundo, obviar total y absolutamente en esta discusión los recursos necesarios para cubrir el endeudamiento de los municipios en el ámbito educacional.
Y daré solo un ejemplo, para no hacer una larga lista.
En Yerbas Buenas, localidad que represento en esta Corporación, existe una deuda de 1.200 millones de pesos en materia de educación. La comuna se encuentra intervenida en esta área desde hace más de un año -durante la gestión anterior a la del señor Lavín , por cierto- por el Ministerio de Educación. Visitamos al titular de la Cartera -y le agradezco, por su intermedio, señor Presidente , su acogida permanente cada vez que ha sido necesario conversar un tema- y le pedimos que revisara la situación vivida en ese municipio.
De la solución a la deuda de arrastre, nada; del déficit mensual de 30 millones de pesos, tras el análisis de los expertos, se implementó un conjunto de medidas, entre las que se cuentan el cierre de escuelas y juntar cursos. Después de esas acciones el déficit disminuyó a 10 millones mensuales. Claramente, existe un problema estructural.
Podría incluir otros casos de deudas comunales. Lo cierto es que en los 179 mil millones de pesos conseguidos -constituyen un tremendo logro y solo cabe felicitar a todos los que empujaron para obtenerlos- no se incluye este problema.
Señor Presidente, en esos 179 mil millones no se contempla ni un solo peso para pagar las deudas de los municipios. Y antes de que me lo señalen mis colegas de la Alianza, reconozco que tampoco nosotros nos hicimos cargo del asunto. Pero hoy, cuando ellos son Gobierno, nada hacen para revertir la situación, lo cual me preocupa, porque la suma de esta iniciativa se refiere a la calidad y a la equidad.
Estimo que en los últimos 22 años nuestro país avanzó mucho en materia educacional. Las escuelas ya no son las mismas; realizamos una reforma no solo en lo relativo a infraestructura sino también a evaluación, a recursos, a acceso, a preparación.
En cuanto al contenido de este proyecto, no estoy dispuesta a aprobar un sistema que permita despidos arbitrarios o injustificados. Como hija de profesora, creo en la dignidad de los maestros de nuestro país y también en su trascendencia.
Por ello, considero importante legislar acerca de una nueva carrera docente, sobre la creación de un sistema adecuado que haga posible establecer mejoras y perfeccionar el retiro de los profesores que ya cumplieron su tarea, a fin de que se pensionen en condiciones dignas y decentes y de que se ponga término a sus contratos cuando el cumplimiento de su rol sea deficiente.
Además, me parece fundamental terminar con la estigmatizaciones en los colegios. A través de la semaforización implementada por el Ministro Lavín , no estigmatizamos al colegio, sino a los niños que estudian en él, impidiéndoles creer que pueden ser mejores y salir adelante.
Señor Presidente , estamos discutiendo en general la iniciativa. Considero esencial legislar en materia de educación, pero debemos hacerlo bien: con el análisis de todos los que nos mandataron para estar en el Parlamento; con participación de la comunidad involucrada.
Quiero expresar que no respaldaré ninguna norma que signifique despidos arbitrarios, discriminación y vulneración de los derechos de los profesores, como tampoco nada que implique menoscabo a la educación pública.
Por último -por su intermedio, señor Presidente -, conmino al señor Ministro de Educación a que comencemos marzo, el mes en que se inicia el año escolar, rindiendo examen de validación y a que cambiemos la forma de legislar, de modo que lo hagamos de cara a la ciudadanía, con la ciudadanía y para la ciudadanía.
Unamuno señalaba que las grandes revoluciones solo eran posibles si despertábamos al gigante dormido. En estos momentos el gigante no está dormido; se encuentra de vacaciones. Quiera Dios que no escuchemos su clamor al término de ellas y que el proyecto en discusión constituya solo un recuerdo y no el primer paso de una reforma. Porque una verdadera reforma debería contener y abordar:
1º La definición de una nueva carrera docente, lo cual rescato del acuerdo marco como resumen sucinto de su contenido.
2º Un Estado más grande y mejor para que exista educación de calidad y con equidad.
3º Un aumento a la cobertura y calidad de la educación preescolar.
4º Una reforma de verdad y profunda a la educación superior.
Y, todo ello, con participación y diálogo.
Por lo manifestado, señor Presidente, anuncio mi voto en contra de la idea de legislar.
El señor GÓMEZ (Vicepresidente).-
Tiene la palabra el Senador señor Quintana.
El señor QUINTANA.-
Señor Presidente, me hubiese gustado que el debate para un proyecto como el que nos ocupa se realizara de cara a las organizaciones y movimientos sociales y no de espaldas a ellos.
Cuando se planteó esta reforma, en cierto momento se dijo que era una revolución, por lo que todos esperábamos justamente tener la posibilidad de discutir, dialogar, escuchar opiniones y no llevarla a cabo en 4 ó 5 días.
Deseo también manifestar -como lo expresó el Honorable señor Gómez - que en el Partido Por la Democracia no existe un acuerdo para aprobar esta iniciativa. De manera que, si algunos Senadores se suman a ella, adhieren en forma individual.
Aclaro lo anterior porque -el Ministerio lo sabe- no se cumplieron, en mi opinión y en la del Partido Por la Democracia, los presupuestos fundamentales, los aspectos esenciales, para hacer de esta una reforma un tanto más sustantiva.
Señor Presidente , la urgencia del proyecto, calificada de "discusión inmediata", nos obliga a despacharlo en 6 días y no guarda relación con su espíritu. Porque se planteó que esta reforma pretende detener la caída de la educación municipalizada.
Sin embargo, el proceso de matrícula para estudiantes de enseñanza municipal ya se encuentra cerrado. Está echada la suerte en ese sentido; se sabe quiénes son porque sus padres tomaron la decisión de matricularlos en diciembre.
Por lo tanto, este proyecto no tiene incidencia respecto de la matrícula 2011.
Entonces, no sabemos exactamente el motivo de la calificación de "discusión inmediata".
Por otro lado, me sumo a lo mencionado por la Honorable señora Rincón. A mi juicio, nadie podría decir que muchos aspectos como este fueron abordados íntegramente por Gobiernos anteriores. La verdad es que este debate no es ni el primero ni el último. No hubo voluntad en el pasado y tampoco la hay ahora, más allá del problema de los recursos -ya me voy a referir a eso-, para efectuar una transformación efectiva a fin de lograr el objetivo planteado: evitar la caída de la educación municipal y, al mismo tiempo, alcanzar lo que expresa la suma del proyecto: calidad y equidad.
Sin embargo, por más que miro el articulado de la iniciativa, el protocolo de acuerdo y todo lo que han firmado algunos Honorables colegas -también de la Concertación-, no veo cómo se puede incorporar en ella más calidad y equidad al sistema educacional en su conjunto.
Queda claro que esta no es una gran reforma, sino un pequeño cambio, que al final no hace más que consagrar un régimen con los mismos mecanismos financieros existentes hasta ahora.
Por lo tanto, de verdad siento gran preocupación cuando algunos señores Senadores de la Concertación señalan aquí que el Gobierno se comprometió a enviar en una fecha próxima de este año un proyecto sobre la institucionalidad de la educación.
El Presidente de la Comisión de Educación , Senador Ignacio Walker, ha expresado que es preciso buscar alternativas para la municipalización. Y yo más bien estoy por superar la municipalización. Pero el Gobierno, respecto del compromiso de enviar una iniciativa sobre la materia, no nos ha dado ninguna luz de cómo viene la mano. Es decir, ¿qué se nos va a someter a nuestra consideración?
Entonces, no quisiera que en seis o siete meses más tuviéramos una discusión sobre la institucionalidad de la educación pública y su fortalecimiento -iniciativa que a nadie le gusta y que ignoro en qué Comisión está archivada-, nuevamente, en seis días o con la pistola al pecho y buscando acuerdos rápidamente en todos los sectores, como a algunos les gusta.
En materia de educación las diferencias existen, son legítimas y debemos ver cómo procesarlas. Nosotros tenemos un problema en la Concertación que no hemos sabido confrontar.
Tomando las palabras del Senador señor Gómez , considero que efectivamente el Gobierno con este proyecto nos dividió y nos generó una tensión en un aspecto en donde yo entendía que la defensa de la educación pública municipal era la bandera central de nuestra coalición.
Si se aprueba hoy esta iniciativa, vamos a obtener algo muy distinto de lo que algunos esperan, porque vamos a consagrar, a preservar un concepto que le he escuchado en reiteradas ocasiones al Ejecutivo : medir, para luego clasificar o estandarizar y finalmente castigar.
Si vamos a medir, si vamos a encontrar déficit en los establecimientos educacionales, en mi opinión, debe ser para mejorarlos, para apoyarlos, y no para cerrarlos.
Cuando en esta iniciativa se expresa que vamos a mejorar la educación municipal, no veo ni un peso para evitar el cierre de dichos planteles.
En la serie de documentos que se intercambiaron, no observé voluntad en el Gobierno para señalar claramente que se iba a impedir el cierre de la educación en los establecimientos municipalizados.
Por el contrario, mediante este proyecto, destinado a impedir la caída de la matrícula de la educación municipal, los colegios particulares subvencionados reciben, de carambola -como expresó el Senador señor Ruiz-Esquide -, un tercio a lo menos de los recursos. A ellos no se les aplica ninguna exigencia ni requisito adicional, es decir, constituye una ganancia completa.
Al mismo tiempo, no se han acogido las indicaciones que hemos presentado en orden a congelar la creación de los malos establecimientos, que siguen recibiendo subvención sin garantizar calidad.
Yo espero que la reforma que se encuentra en la Comisión Mixta salga pronto. Se trata de una tremenda reforma, y el Ministro señor Lavín lo sabe. Debo reconocer acá que el titular de la Cartera de Educación ha tenido una disposición a la apertura en la tramitación de todos los proyectos que se encuentran en debate en el Congreso, y también la tuvo en el que ahora discutimos.
Mi cuestionamiento fundamental tiene que ver con que el concepto se mantiene incólume. Eso es lo que algunos Honorables colegas de la Concertación no quieren entender o creen en algo distinto a lo que yo pienso.
¿Cuál es el concepto? Claro, hay más recursos y se ha metido mucho dinero en esta iniciativa. Pero, ¿plata para qué? Yo les aseguro que en un año más vamos a tener en los municipios de las comunas más grandes, a los que se les va a pasar más plata y probablemente cumplan el objetivo, muchos más recursos empozados, como los tienen hoy.
El Presidente de la Comisión de Educación habló de una cifra seis veces superior a la actual. Probablemente, habrá una cantidad seis veces mayor de recursos empozados que los alcaldes podrán mirar, pero no los van a poder usar. Porque esos dineros se transfieren de la misma manera como se ha hecho hasta ahora. Ignoro si es a través de la glosa 13 o del fondo de mejoramiento de la gestión educativa, pero se trata de camisas de fuerza que son completamente restrictivas.
Entonces, no vamos a evitar la caída ni cambiar la curva que trae la matrícula municipal, pero sí estaremos beneficiando a los colegios particulares subvencionados.
Aquí se ha citado a Mario Waissbluth , quien explicó este punto de la siguiente manera: usted tiene un hotel que se está incendiando y al lado uno al que no le ha pasado nada. Pues bien, al primero -que sería en este ejemplo la educación municipal- le vamos a traspasar 600 millones de pesos, y al segundo, que no le ha ocurrido nada -que es la competencia del que se está quemando-, igual le vamos a asignar 300 millones por si acaso.
¡Díganme si eso facilita la competencia, si eso mejora las condiciones a través de las cuales queremos recuperar la educación pública de calidad!
Creo que lo que tenemos aquí es mucha plata. Y, en verdad, me han entrado dudas en las últimas horas. No sé de dónde salen los recursos. Me parece que los 45 mil millones de pesos adicionales en tres años es una cantidad importante de dinero. También lo son los 60 mil millones que se destinarán para el retiro y no para otra cosa.
Mi cuestionamiento es que, cuando el Presidente Sebastián Piñera dijo en el Mensaje del 21 de mayo pasado que iba a duplicar la subvención escolar al 2018, muchos Honorables colegas de la Concertación -que veo aquí- se compraron con tremenda facilidad el discurso de otorgar recursos para aumentar la subvención preferencial a la enseñanza media hacia el 2018. Los mismos que ayer -gente de nuestra coalición- criticaban al Primer Mandatario por estar comprometiendo fondos más allá de su mandato hoy lo aplauden.
Estas cosas hay que decirlas. ¡Por favor! ¡Si no dónde vamos a hacer este debate!
Algunos se van a molestar, pero se cumplió un objetivo: aquí hay una Concertación dividida, más allá de los votos, en un tema -insisto- fundamental.
En cuanto al financiamiento -reitero-, valoro los 45 mil millones de pesos. Pero veo que no se cumple el objetivo esencial de resolver los aspectos operacionales. La propuesta del financiamiento basal que le hicimos al Ministro señor Lavín no fue tomada en cuenta. ¡Nada! ¡Ni una sola palabra sobre el particular!
Por último, se señala: más recursos para los municipios, pero -¡por favor!- nos estamos contradiciendo todos, pues anunciamos que en pocos meses más viene al Congreso un proyecto para crear una nueva institucionalidad y fortalecer la educación pública.
Entonces, qué sentido tiene venir a festejar. Los alcaldes se hallan exultantes. Yo espero que esos alcaldes no administren los recursos. Y en eso hay consenso. A menos que nos hayamos dado una vuelta en el aire y nos estemos cambiando de caballo. Digámoslo. Pero eso no se hace con "discusión inmediata".
Ojalá esa no sea la tónica de las próximas reformas que vienen, porque el país necesita muchas más en materia educacional.
Pienso que el Ministro señor Lavín va a tener acogida en la Concertación para avanzar en numerosas iniciativas sobre el particular, pero hagamos las cosas bien y no procedamos a espaldas de los movimientos ciudadanos.
Por último, debo decir que son tres los capítulos en los cuales se intentó buscar un acuerdo. Uno de ellos es la institucionalidad.
¿Qué tenemos al respecto?
Ya lo decía: los colegios particulares, con toda la libertad del mundo, disponen de más recursos, inclusive para liquidar la competencia: las escuelas municipales.
No se hace diferencia por establecimiento, sino por alumno. Esto va originar un problema muy grande. Y, como Senador de la Región de La Araucanía , deseo expresarlo aquí.
Comunas rurales, como las que represento en esta Corporación, con establecimientos con poca matrícula, con numerosas escuelas, con mucha atomización, van a ver cómo las comunas más grandes del país -yo estudié en el Liceo Pablo Neruda, de Temuco, un plantel municipal, a mucha honra-, probablemente, lograrán el objetivo, crearán estos equipos de dirección, de excelencia, con mayor liderazgo, que se necesitan y que, en mi opinión, van a ser efectivos.
Sin embargo, todos esos establecimientos pequeños van a mirar como la reforma pasa y no van a poder materializarla. Muy por el contrario, pienso que van a entrar en un profundo déficit.
Entonces, yo no veo que el capítulo sobre la institucionalidad de la educación haya sido recogido de manera satisfactoria, como señaló la Senadora señora Rincón, de modo que nosotros podamos decir: "Perfecto. Este es un avance.".
En cuanto al trato docente, aquí hay algo que no se ha dicho, y probablemente muchos maestros ni siquiera lo sepan. El término de la relación laboral del 5 por ciento no es solo para los profesores de desempeño básico o insatisfactorio. ¡Si a los docentes mal evaluados -reiteradamente insatisfactorios- ni el colegio los defiende! Porque esa es la otra situación. Cuando uno plantea reparos en esta materia, se dice que uno está defendiendo al plantel educacional. Yo creo que nadie defiende a un profesor que no aporta en la sala de clase.
El problema radica en que, cuando decimos que los docentes calificados con desempeño básico son un 30 por ciento, queda un espacio de discrecionalidad enorme para el alcalde. Y, como si eso fuera poco, en el proyecto se agrega una evaluación por los alcaldes.
¡Si esto es un regalo para los alcaldes! ¡Plata para los alcaldes! ¡Puchas! ¡Entonces, hubiera sido mejor tramitar esta iniciativa con la SUBDERE...! ¡Si todo es plata, si todos son recursos que se transfieren a los municipios!
Pero -insisto-, por si esto fuera poco -lo relativo a la evaluación no se logró modificar en nada; el Gobierno se mantuvo rígido en el 5 por ciento-, se pretendía que a profesores que hubieren alcanzado la categoría destacados en la evaluación nacional -sobre la cual hay cuestionamientos, a nadie le gusta y entiendo que también es preciso modificarla-, y que fueren evaluados en una categoría deficiente en la regional, en la descentralizada, en la municipal, también se les podía meter en el saco del 5 por ciento para poner término a su relación laboral.
¡De eso estamos hablando!
Es decir, este no era solo un cambio menor al Estatuto Docente, sino que significaba meterle mano por completo y generar una inestabilidad brutal en el sistema. ¡Cómo si hubieran sido pocos los 800 funcionarios que fueron despedidos de ese Ministerio -y de muchas otras Secretarías de Estado- durante el año, ahora queremos sacar a 12 mil maestros más en poco tiempo!
Me parece que aquí no se resuelven los aspectos centrales. No se toma en cuenta lo que es, realmente, la labor docente. Crear una escuela seguirá siendo más fácil que abrir una botillería. Con este sistema, con estas transferencias de fondos a los particulares, con estos incentivos especiales para seguir compitiendo, crear una escuela será el emprendimiento más fácil que se pueda acometer.
Como no se resuelven los aspectos basales y no habrá fondo operacional permanente para asumir aquello de lo que el Estado no se hace cargo -y tampoco se hizo cargo de ello la Concertación en otro tiempo-, este proyecto -insisto- favorecerá probablemente a las grandes ciudades. Pero hay 200 comunas pequeñas sobre las cuales se cierne una profunda incertidumbre.
Ahora bien, como esta nunca fue una iniciativa de compromiso presidencial, me siento con total libertad para votar como lo voy a hacer.
El Presidente Piñera ganó de manera legítima y tiene derecho a sacar adelante su agenda. Yo jamás voy a rechazar un proyecto que claramente corresponda a un compromiso presidencial. Sin embargo, este no lo es: se trata de una reforma que partió con mucha espectacularidad, con una profunda construcción mediática. ¡Y miren Sus Señorías lo que tenemos! ¡Miren lo que llegó de la Cámara! Con ello no se consiguen los objetivos principales.
Por las razones expuestas, porque estoy convencido de que esta iniciativa no detiene la caída municipal sino que acentúa la brecha y las diferencias, voy a votar en contra de la idea de legislar.
El señor GÓMEZ ( Vicepresidente ).-
Señoras y señores Senadores, tenemos un problema con el acuerdo de Comités.
Faltan poco más de 20 minutos para las 21:7, hora en que debemos empezar a votar. Hay inscritos seis oradores, quienes, si usaran todo su tiempo, ocuparían en total 90 minutos.
Por lo tanto, tenemos una dificultad reglamentaria para los efectos de que puedan...
El señor PROKURICA.-
Abra la votación, señor Presidente.
El señor GÓMEZ ( Vicepresidente ).-
No,...
El señor ROSSI.-
¡Sí, señor Presidente!
El señor GÓMEZ ( Vicepresidente ).-
...porque la votación presenta otra complejidad reglamentaria.
El punto radica en saber si quienes no han intervenido aceptan reducir sus tiempos para poder cumplir el acuerdo.
Se trata -los voy a nombrar por orden de inscripción, para no tener problemas- de los Senadores señores Escalona, Girardi, Letelier, Larraín, Navarro y Cantero
El señor LARRAÍN.-
Yo no tengo inconveniente en fundar el voto, señor Presidente.
El señor GÓMEZ (Vicepresidente).-
Es que no sé si existe acuerdo en tal sentido.
No lo hay.
Tiene la palabra...
El señor NOVOA.-
Perdón, señor Presidente . ¿Me permite?
El señor GÓMEZ ( Vicepresidente ).-
Sí, señor Senador.
El señor NOVOA.-
Entiendo que hay un acuerdo de los Comités para votar a una hora determinada.
¿Cuál es?
El señor GÓMEZ (Vicepresidente).-
Las 21:7.
El señor NOVOA.-
Entonces, la votación deberá comenzar a las 21:7.
Los acuerdos de Comités no se pueden cambiar si no existe unanimidad.
El señor GÓMEZ (Vicepresidente).-
Es lo que acabo de decir, señor Senador.
Tiene la palabra el Honorable señor Escalona.
El señor ESCALONA.-
Señor Presidente , la última precisión reglamentaria me ahorra todo comentario en el sentido de que fuimos convocados a debatir un tema de gran trascendencia para el país, decisiones que pueden influir en el largo plazo, pero sin que tengamos la posibilidad de hacer siquiera mínimas consultas acerca de las dudas que surgen de todo proyecto.
Por ejemplo, hay un artículo importantísimo respecto al bono de retiro para los profesores, que implica entregar una cantidad significativa de recursos a quienes lo obtengan: 20 millones de pesos.
Sin embargo, según informaciones que me proporcionaron connotados representantes del magisterio, el universo de las personas que recibirán aquel beneficio es limitado, por las condiciones que se exigen y las características del bono.
En la Comisión de Hacienda, aparentemente el órgano técnico responsable de debatir estas materias en profundidad, no tuvimos ninguna posibilidad de hacerlo, pues el informe financiero llegó pasado el mediodía y nuestra votación estaba fijada para la una de la tarde.
Nosotros, con el mejor ánimo y la mayor disposición para afrontar nuestras obligaciones constitucionales y reglamentarias, forzamos la situación a los fines de cumplir la de votar y despachar el proyecto.
Empero, se comprenderá que, desde el punto de vista del Senado de la República, no son esos, en rigor, los procedimientos que corresponden.
Por ello, señor Presidente, quiero señalar que quedo con un gusto muy amargo respecto a los procedimientos utilizados.
Incluso, no podría dejar de decir que, en apariencia, se trataba de que votáramos ahora por el temor de que los profesores se manifestaran en marzo. Y eso, lógicamente, acentúa el gusto amargo. Porque, de alguna forma, uno entiende que, si se contemplan disposiciones laborales significativas vinculadas con el destino de los profesores, lo elemental es que las medidas pertinentes se tomen con el acuerdo de ellos.
En lo personal, en muchas ocasiones me he ganado acá las pifias de los dos sectores de las tribunas. Nadie me podría acusar de haberme sometido a la presión corporativa del magisterio. De hecho, tuvimos serias discrepancias el año 2009 con ocasión de la huelga por la llamada "deuda histórica". Eso ha sido así. De manera que espero que nadie piense que mi punto de vista está siendo motivado por el deseo de aparecer simpático ante el magisterio.
Pero aquí, señor Presidente , hay una reforma laboral. Se están modificando derechos que los profesores tienen desde hace mucho tiempo; prácticamente, por 20 años. Y eso se está concretando sin el concurso del magisterio.
Entonces, personalmente, no comparto que se lleve adelante una reforma laboral sin el concurso y, por cierto, el acuerdo de los afectados.
En segundo lugar, creo que acá hay un asunto de largo plazo.
En un diario de hoy aparece un artículo acerca de las regulaciones que debe tener la educación particular subvencionada. Porque, sin regulación, esta va a seguir creciendo. ¿Y de qué manera? No continuará creciendo la que da una enseñanza de calidad, sino la de los sostenedores particulares que entregan una educación que, en el lenguaje popular (permítanme utilizar la expresión, ya que la empleó un Ministro que dejó de serlo), "vale callampa". Esa es la que va a seguir creciendo: la de colegios que otorgan una mala educación.
En todos los países con enseñanza particular subvencionada significativa existen regulaciones -aquí no las hay- que dicen relación con el universo: con la matrícula, con el otorgamiento de los permisos, con el volumen del capital involucrado; se consignan disposiciones que garantizan el rol de la política pública respecto a la educación particular subvencionada, para que no ocurra lo que sucede en nuestro país, donde esta prolifera de manera indiscriminada.
Dicho tema no muestra ninguna respuesta como las que se habían sugerido en este proyecto de ley.
Muchos de quienes pensamos que la educación pública ya ocupa un lugar desmedrado en el país tenemos la legítima preocupación de que la situación descrita continúe acentuándose en el curso de este año y en el futuro. Nada impide que sigan creciendo esos colegios, a los cuales van los niños más pobres, quienes reciben la peor educación.
Desde el punto de vista de los recursos, la iniciativa prevé 60 mil millones de pesos para el Fondo de Retiro del Magisterio. O sea, se halla implícito qué se piensa. La mayor cantidad de recursos está orientada a provocar que los profesores jubilen. ¿Cuáles? Los más viejos.
El silogismo es bastante simple: se considera que sacando a los más viejos y, en consecuencia, promoviendo a los más jóvenes se obtendrá una educación más fácil y mejor.
¡Eso no es así! ¡Ni los más viejos son los más malos ni los más jóvenes son los mejores!
Entonces, lamento que no haya existido espacio para que quienes legítimamente tenían una opinión distinta la manifestaran.
Esta es la primera vez que el proyecto se discute en Sala. Hemos estado obligados a tramitarlo en general y particular a la vez, por el mecanismo de la "discusión inmediata".
¿Tuvimos alguna posibilidad de entregar opiniones de esta naturaleza con el propósito de que el señor Ministro , su equipo de asesores y los especialistas del Gobierno pudiesen procesarlas? ¡Ninguna!
Acá no hubo el debate que exigía la situación que el Presidente de la República le expuso al país.
Se nos habló de una revolución educacional, y lo que finalmente hubo fue la imposición de un proyecto de ley a cuya aprobación, naturalmente, los partidos de la Concertación concurren por una razón muy simple: porque están puestos entre la espada y la pared.
Aquí se ha jugado a un hecho político que considero profundamente negativo para el futuro: se sabe que quien se oponga pagará un costo.
Para los partidos de la Concertación era virtualmente imposible oponerse. ¿Por qué? Por lo que se dijo al comienzo: la educación municipal está en crisis.
¿Quién se puede oponer a un proyecto que, aparentemente, apunta a mejorar la educación municipal? Solo alguien que no esté en una posición razonable. Y encontrarse en una posición razonable, entonces, significa concordar con el proyecto. Porque, de lo contrario, hallarse en una posición irrazonable implica pagar el costo frente a la opinión pública.
Ese es el círculo vicioso en que hemos estado. Ha sido un círculo perverso. Y aprovecharse de él importa hacer una apuesta política de corto plazo. Significa apostar, no a la solución del problema de la educación municipal; no al enfrentamiento de la crisis de fondo de esta, sino a una situación estratégicamente incómoda de la Oposición -en este caso, de la Concertación de Partidos por la Democracia-, que, como no tiene espacio suficiente para levantar una posición destinada a corregir el proyecto, al final concurre a la aprobación de un texto que le es profundamente insatisfactorio.
Señor Presidente , yo concurro a esta sesión en mi condición de militante de la Concertación. Soy un militante disciplinado: no voy a romper la disciplina de nuestro conglomerado. Pero me siento profundamente violentado por lo que aquí ha ocurrido. Percibo que no ha habido de parte del Gobierno la lealtad necesaria con la Oposición, pues se la obliga a concurrir en condiciones desmedradas a votar un proyecto que provoca profundas divergencias en el fondo. Porque aquí no se asegura la detención de la crisis de la educación municipal. Porque no se entregan los recursos que se dicen. Porque esos recursos están destinados esencialmente a un fondo de retiro para que los profesores con más años en la educación se vayan.
Señor Presidente , es posible que algunos de esos maestros ya no estén en condiciones de aportar a la educación municipal y se encuentren en la hora de jubilar. ¿Pero cuántos todavía pueden seguir aportando a ella? Sin embargo, se los va a obligar a irse en el curso de los próximos meses.
En un diario de hoy aparece una encuesta que constituye una paradoja. Señala que Chile y Haití son los países de América Latina donde la gente menos cree en la política y, no obstante, se siente satisfecha con la democracia.
Eso resulta en extremo paradójico. Y, en mi concepto, es muy interesante desde el punto de vista de un análisis como nación. La gente cree en la democracia: "me gusta mi país por eso". No desea volver a la dictadura; no quiere los horrores del autoritarismo. Gusta de la democracia. Empero, tiene una profunda insatisfacción con la política. Y esa insatisfacción, entre otros factores, tiene que ver con que no existe un sistema de educación pública que entregue una identidad de país, que pueda garantizar los contenidos básicos que dicen relación con nuestra unidad como nación.
Estamos concurriendo -permítanme decirlo, estimados colegas- a un sistema educacional profundamente atomizado. Se trata de un sistema que está, primero, disperso en las sobre 300 partículas que son los municipios del país y que, luego, se disgrega aún más, en miles de partículas, debido a la existencia de municipios que no son capaces de dar cuenta de un proyecto de educación, ni de comuna ni de país.
Es cierto: la educación no puede ser la misma en Arica y en Puerto Montt; en Quellón y en San Pedro de Atacama. Pero hay contenidos básicos, esenciales, relacionados con nuestra condición de nación, que no están garantizados en la educación pública actual de Chile.
Y de esos problemas no da cuenta este proyecto. No enfrenta ninguno. Las dificultades históricas de la educación chilena quedan, una vez más, bajo la alfombra.
Entonces, ¿cómo puede uno concurrir con entusiasmo a un acuerdo de esta naturaleza, donde, aparentemente, todo cambia para que nada cambie; donde podemos estar viviendo la vieja cuestión del gatopardismo?
Señor Presidente , se nos prometió una reforma educacional, y estamos asistiendo simplemente a una minirreforma laboral que, por desgracia, carece de acuerdo social. Porque con acuerdo social es posible; pero sin él no me parece legítima.
Repito: una minirreforma laboral sin acuerdo social.
Es decir, a cambio de garantizar un fondo de retiro relativamente significativo, se está votando además la modificación de derechos de los profesores obtenidos durante muchos años de lucha.
No digo que esos derechos sean intocables. Sin embargo, para modificarlos se requiere el acuerdo de los actores.
Es perfectamente posible, desde mi punto de vista, enmendar el Estatuto Docente. Pero con acuerdo del magisterio.
Siento que cualquier modificación a futuro deberá tomar en cuenta esta lección.
Desgraciadamente, al menos en esta oportunidad, no hay condiciones para llevar adelante una reforma.
He dicho.
El señor GÓMEZ ( Vicepresidente ).-
Son las 21:1.
Le voy a dar la palabra al Senador Girardi, el siguiente inscrito, hasta las 21:7.
El señor NAVARRO.-
¿Qué significa eso de las 21:7? ¿Que el colega Girardi deberá terminar de hablar a esa hora?
¿Se va a acortar el tiempo de las intervenciones, señor Presidente?
El señor GÓMEZ ( Vicepresidente ).-
Se va a votar artículo por artículo, señor Senador , con fundamentación de voto.
Tiene la palabra el Honorable señor Girardi.
El señor GIRARDI.-
Señor Presidente , aquí se ha discutido si estamos frente a una revolución de la educación o a un pequeño proyecto de reforma laboral.
Yo quiero tomar las palabras del Presidente de la República en el sentido de que estamos ante una revolución en la educación.
Creo que tal afirmación es absolutamente contradictoria con lo que realiza un país que cree que está llevando a cabo una revolución. No se hacen revoluciones, particularmente en educación -a mi juicio, debe ser la principal prioridad de Chile-, de espaldas a la gente, en un verdadero , en la penumbra y en la opacidad del verano, para que ningún habitante pueda ser parte del debate.
fast track
Pienso que a ese respecto hay una contradicción -lo digo con mucho cariño hacia el Ministro de Educación , quien cuando fue alcalde hizo varios plebiscitos, porque le importaba mucho la opinión de las personas-, pues resulta paradójico que ante una materia tan profunda, especialmente si estamos hablando de "revolución en la educación", no se quiera, se tema y, finalmente, se impida el debate ciudadano.
Opino que se trata de una mirada bastante autoritaria, que nada tiene que ver con lo que el Presidente Piñera le ha expresado al país en cuanto a la participación de la gente, a escuchar su opinión en cuestiones que le son relevantes.
Ni siquiera lo digo por los profesores en particular, sino por todos los chilenos, especialmente por los jóvenes.
Si ellos son el sujeto y el objeto de estas políticas, ¿por qué discutirlas como lo hacemos hoy -sin debate, sin opinión, sin consulta, sin abrir el tema a la ciudadanía- ante una cuestión tan relevante como la de la educación?
Lo considero una total equivocación, una paradoja absoluta.
En mi concepto, el Senado está tomando el camino más equivocado para discutir una materia de la mayor significación.
Si hay un tema que necesitamos abrir al debate ciudadano, a la opinión de la gente, es precisamente este.
Tal vez detrás de todo esto hay una mirada legítima de la Derecha. Pero yo no la comparto.
La Derecha piensa que el problema de la educación en Chile se resuelve desde el mercado; que todo lo concerniente a la preservación de un bien común, de un nivel de Estado, del derecho a la educación, es una equivocación.
Por último, hay detrás una opción tremendamente ideologizada (y es lo que, a mi entender, nos separa de la visión neoliberal de la Derecha) en el sentido de tratar la educación como una cuestión de consumo; de tratar a los ciudadanos, no como personas con derecho a un estándar educacional que les permita desarrollarse y desenvolverse en la vida más allá de sus condiciones económicas, regionales, raciales, sino como consumidores de prestaciones de educación determinadas en función de cuántos recursos tengan y no de sus necesidades y de los requerimientos del país.
Eso es funcional al modelo de desarrollo. ¡Claro! ¡Si para exportar recursos naturales, materias primas no se necesita inteligencia, no se requiere capital cultural...!
A mi juicio, estamos tomando el peor de los caminos. Yo no me he cansado de repetir que en el mundo entero, paradójicamente, hay consenso en cuanto a que la necesidad de educación pública es patrimonio de la sociedad.
En Europa, los gobiernos de Derecha jamás harían -tampoco los existentes en el resto del mundo- lo que estamos haciendo en educación.
Quiero hacer una salvedad: considero que en las Administraciones pasadas nuestras nosotros tampoco exhibimos la fuerza, el coraje, la personalidad -muchas veces, tuvimos complejos, porque nos corrieron el cerco de la visión neoliberal- para haber defendido con fuerza esta posición.
Pero no se diga acá, por favor, que se está favoreciendo a la educación pública. Lo que hay aquí es un proyecto del Gobierno, sin ciudadanía, sin posibilidad de debate, fruto de una elaboración tecnocrática, autoritaria, entre cuatro paredes, para que la gente no participe, con miras a generar condiciones para avanzar en el proceso de privatización de la educación y disminuir el ámbito de esta como derecho, como bien público, a fin de transformarla en un instrumento más de mercado, en un elemento más de consumo.
A mi juicio -y quiero ser respetuoso-, media una visión ideológica que lleva a creer que el elemento dinamizador radica en los , la selección, la discriminación, la competencia. Estimo que esa es una tremenda equivocación. Ningún modelo de privatización ha sido exitoso en el planeta. Por algo, los países con más recursos que el nuestro insisten en la educación pública. Ello explica el que en cualquier parte del mundo en que los jóvenes van a la universidad merced a su talento, a su capacidad, a su esfuerzo, ese es un derecho, no algo que depende de si tienen o no dinero.
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Me parece que se plantea una discusión maniquea. Lo que está haciendo el Gobierno es una contradicción de todo lo que el Presidente Piñera ha dicho; de todo lo que le ha prometido a Chile; de que va a aplicar una nueva forma de gobernar, más ciudadana, más abierta, más inclusiva. ¡Esta es la más brutal de las formas de gobernar: autoritaria, tecnocrática, sin participación!
Y juzgo que en este caso hay un proyecto de captura de lo público por lo privado, sin posibilidad alguna de que lo primero se pueda desarrollar. En una parte importante del Gobierno del Presidente Piñera existe una ideología de fondo que no cree en la educación pública; que considera que esta, finalmente, se tiene que terminar y que es preciso dejar al arbitrio del mercado el asignador de quién va a tener buena o mala educación.
Gracias.
El señor GÓMEZ ( Vicepresidente ).-
Se ha cumplido el tiempo previsto para la discusión en general, de modo que se procederá a votar.
El señor NAVARRO.-
¿Me permite, señor Presidente?
El señor GÓMEZ ( Vicepresidente ).-
Sí, Su Señoría.
El señor NAVARRO.-
Señor Presidente , formo parte de un Comité y no participé en el acuerdo de limitar la hora de debate. Pienso que es insostenible, inaceptable y vergonzoso que, en definitiva, se restrinja la posibilidad de intervenir en relación con un tema como el que nos ocupa. No nos han dejado hacerlo. Lamento muchísimo que esta sea la forma que se imponga en el Senado para tratar los proyectos importantes y que la mayoría abuse de la minoría. Es un exceso el no permitirme ocupar los mismos 15 minutos con que han contado todos los Comités.
Voy a usar de la palabra en todas las indicaciones que he presentado, porque tengo el derecho a exponer mi posición.
Creo que el sistema aplicado solo nos distancia de una sana convivencia. Porque aquí se registró un acto de lealtad: dos Senadores de la Concertación permitieron un pareo con los dos Senadores que hoy día pasaron a ser Ministros. Y esa actitud no se ha replicado a la hora de fijar las condiciones para realizar un adecuado debate. Más bien se ha incurrido en una deslealtad.
El señor GÓMEZ ( Vicepresidente ).-
Para los efectos prácticos, debo puntualizar que, cuando un acuerdo no ha obedecido a la unanimidad de los Comités, cualquier Senador perteneciente a uno de ellos que no haya concurrido a adoptarlo puede oponerse en la Sala después de que se dé cuenta de su contenido. En ese sentido, lamento realmente que no se pueda seguir debatiendo.
En votación el proyecto, con excepción del artículo 1°, número 31, letra b), disposición de rango orgánico constitucional.
--(Durante la votación).
El señor GÓMEZ (Vicepresidente).-
Tiene la palabra el Senador señor Navarro.
El señor NAVARRO.-
Señor Presidente , la verdad es que la votación ya se encuentra definida. Esta iniciativa no se resuelve en virtud de nuestro pronunciamiento en la Sala, sino sobre la base de un acuerdo político. Los votos existen. El Gobierno cuenta con los de la Oposición para poder aprobarla. Por cierto, ese es un uso legítimo de un convenio de dicha índole. Lo que no reviste el mismo carácter es la exclusión de la opinión de los beneficiarios.
Ha pasado demasiado tiempo desde que se inició un proceso de cambio. Deseo recordar que quienes hoy día destacan que la clave radica en reemplazar a los directores fueron los que los mantuvieron apernados e impidieron que concursaran y les dijeron: "Se quedan el tiempo que quieran". La fórmula no fue exitosa. Nos pidieron dejar a un conjunto de funcionarios que después de 16 años no exhiben resultados. Y hoy día nos expresan que quieren sacarlos, y, además, a costa del endeudamiento de los municipios.
El financiamiento compartido, aprobado por la Concertación el año 94, tampoco ha dado resultado.
Y se ha ido sumando un conjunto de hechos.
Se les pide a los profesores que se vayan. ¿Les han preguntado cuánto los perjudicó la caída de los fondos de pensiones? ¿Nos encontramos en condición moral, después de no haberles advertido que venía una debacle, con la pérdida de más de 50 por ciento de esos recursos, manejados por las administradoras, de que hoy queramos jubilarlos? Me parece que la deuda histórica no se salda con aportes para poder sacar a los profesores de las escuelas y que, en definitiva, la cuestión de fondo sigue siendo la del Estado frente a mercado.
Claramente, aquí se fortalecen los colegios particulares subvencionados.
Y quiero destacar que los 360 millones de dólares previstos en la iniciativa equivalen a seis meses del Transantiago. ¡Financiar lo que se llama "revolución educacional" cuesta exactamente eso! ¡Es lo que estamos dispuestos a invertir en educación! ¡Nos hallamos dispuestos a gastar 800 millones de dólares anuales para sostener al Transantiago y afirmamos que "la hacemos grande y buena" cuando ponemos menos de la mitad para todo este otro proyecto!
El hecho de que el 42 por ciento de los recursos vaya a la educación particular subvencionada desmiente lo de que aquí estamos financiando la educación pública. ¡Ese porcentaje va a un sector que no lo necesita! ¡Lo han expresado todos los expertos!
El proyecto de ley va a agudizar las contradicciones. No va a determinar que los municipios pobres mejoren la calidad de la educación. Lo señalamos cuando se discutió la subvención para estudiantes vulnerables. Me opuse al otorgamiento de un beneficio sin una reestructuración profunda de los municipios. ¡Estos fracasaron! ¡La Derecha, en la dictadura, efectuó un cambio en la educación y pasó la del Estado a los municipios, fórmula que se ha aplicado durante 26 años! ¡Y, claramente, ello falló y hoy día no se quiere reformar!
En ese sentido, señor Presidente , apelo a la credibilidad. El señor Ministro ha expuesto que se iban a otorgar 6 mil Becas Chile. Hoy día son solo 764. Se ha dicho que se prometen 32. Ello se estudiará en el Protocolo de Acuerdo.
La iniciativa no detiene la espiral de la caída de la matrícula municipal y no va a revertir el desplome de la educación en ese ámbito.
Este es un acuerdo político que, en definitiva, consolida un modelo de desarrollo educacional que no es el de los grandes y de los buenos. No es el finlandés, desde luego, en el que se ha reafirmado que la educación es pública y gratuita en cien por ciento.
Todos los últimos Presidentes de la República -Aylwin, Frei Ruiz-Tagle, Lagos , Bachelet , Piñera - estudiaron gratis en la universidad. Aquí no se ha tocado el modelo de la educación superior, el cual, teóricamente, es sin fines de lucro y cuyos establecimientos, sin embargo, son de los que más dinero ganan, posibilitando que los jóvenes ingresen por orden de llegada. Estamos viendo solo una parte de la educación, fundamental, que es la enseñanza básica y la media.
En cuanto a la educación técnico-profesional, a la cual ha hecho referencia el Senador señor Chadwick , no logro comprenderlo: ¡su financiamiento cayó en más de 65 por ciento en el Presupuesto de este año!
Entonces, nos encontramos en un círculo vicioso en donde las credibilidades se hallan puestas a prueba. Sobreviene la desconfianza.
Pienso que el modelo que nos propone el Ministro señor Lavín consolida un desarrollo de la educación pública restringida. La matrícula va a caer en marzo.
No había necesidad alguna de votar el proyecto ahora. Era preciso discutir de cara a la ciudadanía y, por cierto, el texto completo. Nos han mostrado un pedazo.
A mi juicio, este es un nuevo error de la Concertación o de parte de ella -ya cometió el de las manitos alzadas-, porque la discusión ha sido insuficiente. No reclamo de que el Senador señor Ignacio Walker se pronuncie a favor, sino de que nos ha dado poco tiempo para debatir, de que había derecho a que la gente fuera escuchada. Porque Su Señoría puede votar como lo desee, pero lo que no puede hacer es oponer un impedimento en ese plano.
Voto en contra.
¡Patagonia sin represas!
El señor GÓMEZ (Vicepresidente).-
Tiene la palabra el Honorable señor Cantero.
El señor CANTERO.-
Señor Presidente , esta es una paradoja, porque, claro, algunos creen ser dueños de la verdad y la rugen, pero, como leones sordos, colaboran poco para buscar acuerdos. Porque si la cuestión fuera en función de cuánto se grita y cuán largo se expone, no llegaríamos a ninguna parte.
Ha habido espacio para un amplio acuerdo, el cual valoro, que considera la calidad de la educación y tiene como objeto llevar a cabo un salvamento respecto a la caída radical experimentada por la matrícula escolar en los establecimientos del ámbito municipal, lo que alcanza en la actualidad al 30 por ciento en primero básico. Si ello no se ataca ahora, se terminará en la desaparición de ese sector. Debemos detener ese proceso y potenciar una recuperación. Para eso, lo perfecto siempre es enemigo de lo bueno.
Se ha llegado hoy día a una coincidencia que determina que la mirada hacia delante sea la de una política de Estado, en donde converjan Gobierno y Oposición y que viene a implementar algo que ya estábamos haciendo, consistente en establecer un proceso que considero muy profundo: un sistema tendiente a generar una Agencia Acreditadora de la Calidad y una Superintendencia de Educación, para regular realmente la calidad de la educación que entregaremos en los distintos ámbitos.
Ahora bien, respecto de este último factor, estimo que se trata de un problema sistémico muy complejo que tiene que ver con la emergencia de nuevas tecnologías. Ello no es responsabilidad de los profesores, sino que estos son parte de todo el proceso.
En cuanto a la falta de equidad, la que queremos enfrentar es la carencia de igualdad de oportunidades, la segregación, la estigmatización.
Se registra una sinergia negativa: menos calidad, menos matrícula, menos recursos, menos prestigio del sistema.
Algunos quieren regular la situación por ley y disponer: "No se crearán más colegios subvencionados". Eso atenta contra la libertad de los padres, quienes tienen el derecho preferente para definir dónde educan a sus hijos. El punto debe decir relación con un enfoque vinculado a la calidad de la educación y no a uno paternalista, que busque proteger solo aspectos gremiales, lo que no me parece adecuado. ¡Quiero calidad para los estudiantes!
Valoro el gesto de los sectores de la Concertación que han aportado su creatividad y han mejorado considerablemente el proyecto. Pero también valoro al Gobierno, en la medida en que, siendo privativas del Presidente de la República la mayor parte de estas iniciativas, se abrió a escuchar y a presentar las modificaciones ejerciendo su facultad.
Se realiza un esfuerzo financiero muy importante. Se anuncia que la gestión municipal será modificada. Me parece que esto es lo significativo. Lo que importa es darles una oportunidad a millones de niños que hoy ven cegado su futuro.
--(Manifestaciones en tribunas).
Entiendo que pequeños grupos muestren la preocupación que los embarga. Pero lo relevante es buscar una fórmula que permita a esos niños beneficiarse de una educación de mejor calidad. Guste o no, en democracia los acuerdos se logran por mayoría, y la que se ha definido es la que se registra ahora. En consecuencia, esperamos que se logre el respaldo suficiente para sacar adelante lo que hoy día acordamos.
Habrá tiempo, en otro momento, para seguir avanzando. Y espero que quienes pronuncian tan vociferantes discursos en la Sala también concurran a apoyar con aportes positivos, que permitan introducir mejoras en el sistema educacional.
Voto a favor.
--(Manifestaciones en tribunas).
El señor GÓMEZ ( Vicepresidente ).-
Quiero decirle al público que, exprese o no su opinión, cada Senador se pronunciará conforme a su real parecer. Entonces, si se desea asistir y conocer los argumentos que se expongan, es necesario dejar que se vote, sin generar una situación que, eventualmente, me obligue a desalojar las tribunas, lo que no es mi intención.
--(Manifestaciones en tribunas).
La persona que está gritando me forzará a pedir a la Fuerza Pública que la saque. ¿Para qué llegar a ese extremo?
--(Manifestaciones en tribunas).
¡Formulo una última advertencia! Reitero que no tengo la intención de que se desaloje, pero, como Presidente del Senado en este momento, mi obligación es hacer resguardar el orden.
Tiene la palabra el Honorable señor Letelier.
El señor LETELIER.-
Señor Presidente , si se desea fortalecer la educación pública y mejorar su calidad, se requiere abordar cuatro ejes de debate.
El primero es la determinación de si compartimos un concepto de educación.
La presencia del "semáforo" demuestra que no es así, al igual que la reducción de las horas de Historia. Por eso, hemos planteado, como condición para concurrir a cualquier tipo de acuerdo, que el Ministro señor Lavín reponga esas horas y elimine el "semáforo", ya que ello tiene que ver con consensos básicos.
Como segundo eje, se precisa una visión compartida de lo que significa el fortalecimiento a que he hecho referencia.
Hoy día, en "La Segunda" se plantea claramente que para lograrlo se tienen que cumplir dos requisitos en el corto plazo: una inyección de recursos frescos a la educación pública y parar la creación de colegios particulares subvencionados, de colegios piratas, que no son de mejor calidad y que le salen harto caro al Estado.
El tercer eje dice relación con la revisión de la institucionalidad. Aquí se han dado argumentos de sobra.
Y el cuarto eje es la necesidad de una carrera docente en serio, que no sea abordada, como se está haciendo, en un proyecto parcial.
¿La iniciativa -digamos las cosas como son- va a mejorar la calidad de la educación? No. ¿Va a privatizarla más? No. Quienes crean lo contrario no han leído su contenido.
Se trata de un texto mínimo. No constituye una revolución. Presenta dos ejes: algo relativo a la modificación del Estatuto Docente, donde algunos pueden abrigar aprensiones en cuanto al uso arbitrario de una facultad, y recursos respecto a incentivos parciales, harto limitados, a mi juicio.
La afirmación de que el proyecto -uno de muchos- hará la diferencia no es cierta, ni en una dirección ni en otra.
Señor Presidente , lo que preocupa es si existe o no voluntad política en los acuerdos para inyectar recursos al sector público en forma diferenciada de los colegios particulares subvencionados; para un subsidio de concentración en serio; para apoyar a los profesores a fin de que dispongan de más horas con el objeto de preparar sus clases.
Porque la relación existente en Chile entre horas de aula y de preparación de clases es de las peores a nivel mundial. No se contemplan las necesarias para la formación, la preparación de clases, la atención de alumnos y de apoderados. Los profesores deben llevarse las pruebas a sus casas y ocupar en ellas un tiempo que debería ser de ocio, de descanso, como aquel del cual disfruta cualquier otro trabajador que termina su jornada y se dedica a otras cosas en su tiempo libre.
Para mí, la iniciativa no es lo más preocupante. Lo es el que no se haya dictado una ley para fortalecer la educación pública. Se ha fijado una fecha para presentar la iniciativa pertinente, pero no conocemos su contenido.
Planteo lo anterior porque se ha dicho -y no he escuchado al Ministro hasta ahora- que se va a eliminar lo relativo a los "semáforos". Quiero saber cuándo. Que se repondrán las horas de Historia. ¿Cuándo? Que efectivamente se va a frenar o a dificultar la creación de colegios particulares subvencionados. Hemos presentado una indicación en tal sentido.
Esto último constituye un requisito para que el proyecto que nos ocupa, que es muy parcial, sea coherente. Espero que los colegas de todas las bancadas se abran a discutir sobre la posibilidad de complementar esta normativa con una señal clara de fortalecimiento de la educación pública. De lo contrario, la caída de matrículas no se detendrá.
La presente iniciativa, en términos generales, no es ni revolucionaria ni más privatizadora de lo que tenemos.
Dudo que alguien defienda a un profesor cuyo rendimiento es insatisfactorio. En cualquier actividad, el que no hace su trabajo es mal calificado. Es cierto: debemos evitar que las evaluaciones comunales sean arbitrarias y que se pongan por sobre el sistema existente.
La mayor preocupación, señor Presidente , radica en saber si lo propuesto es para ocultar dotación o si se va a prestar para arbitrariedades. Pero mi principal inquietud consiste en saber si lo dicho por el Ministro Lavín es cierto, si hay voluntad para fortalecer la educación pública. Lo digo porque es esta la que permite la integración social, la que genera una identidad común, la que cumple un rol social más allá de los intereses individuales de cada persona.
Señor Presidente, hoy la educación pública se encuentra debilitada. Por eso, queremos fortalecerla.
El señor GÓMEZ ( Vicepresidente ).-
No quedan más inscritos para intervenir.
El señor ALLIENDE ( Secretario General subrogante ).-
¿Algún señor Senador no ha emitido su voto?
El señor GÓMEZ ( Vicepresidente ).-
Terminada la votación.
--Se aprueba en general el proyecto (25 votos a favor, 4 en contra y 1 pareo), a excepción de la letra b) del Nº 31 del artículo 1º.
Votaron por la afirmativa las señoras Alvear y Pérez (doña Lily) y los señores Cantero, Chadwick, Chahuán, Coloma, Espina, Frei (don Eduardo), García, Horvath, Kuschel, Lagos, Larraín, Letelier, Longueira, Novoa, Orpis, Pérez Varela, Prokurica, Rossi, Sabag, Tuma, Walker (don Ignacio), Walker (don Patricio) y Zaldívar (don Andrés).
Votaron por la negativa la señora Rincón y los señores Navarro, Quintana y Ruiz-Esquide.
No votó, por estar pareado, el señor Gómez.
El señor GÓMEZ ( Vicepresidente ).-
Ahora, corresponde pronunciarse respecto de la letra b) del Nº 31 del artículo 1º, que reviste el carácter de norma orgánica constitucional.
En votación.
El señor ALLIENDE ( Secretario General subrogante ).-
La referida norma permite...
--(Manifestaciones en tribunas).
... la reclamación ante el tribunal del trabajo competente en caso de término de la relación laboral.
--(Manifestaciones en tribunas).
El señor GÓMEZ ( Vicepresidente ).-
¡Silencio, por favor!
--(Manifestaciones en tribunas).
El señor ALLIENDE ( Secretario General subrogante ).-
¿Algún señor Senador no ha emitido su voto?
--(Manifestaciones en tribunas).
El señor GÓMEZ ( Vicepresidente ).-
Terminada la votación.
El señor ALLIENDE (Secretario General subrogante).-
Resultado de la votación: 4 votos a favor, 1 en contra, 1 abstención
y 1 pareo.
Votaron por la afirmativa los señores Chahuán, Sabag, Walker (don Ignacio) y Zaldívar (don Andrés).
Votó por la negativa el señor Ruiz-Esquide.
Se abstuvo el señor Espina.
No voto, por estar pareado, el señor Gómez.
--(Manifestaciones en tribunas).
El señor GÓMEZ ( Vicepresidente ).-
En consecuencia, queda rechazado el artículo 1º, número 31, letra b), por no alcanzarse el quórum constitucional requerido.
--(Manifestaciones en tribunas).
El señor GÓMEZ ( Vicepresidente ).-
Se suspende la sesión.
)----------(
--Se suspendió a las 21:30.
--Se reanudó a las 21:48.
)----------(
El señor GÓMEZ ( Vicepresidente ).-
Continúa la sesión.
El señor LETELIER.-
Pido la palabra para plantear un asunto reglamentario.
El señor GÓMEZ ( Vicepresidente ).-
La tiene, Su Señoría.
El señor LETELIER.-
Señor Presidente , pido que se repita la última votación, por cuanto fue interrumpida por las manifestaciones en las tribunas.
Se trata de una de las normas contempladas en el acuerdo político, la que busca garantizar a los profesores un mecanismo de apelación legal.
Solicito que se vuelva a votar la letra b) del número 31 del artículo 1°.
El señor GÓMEZ ( Vicepresidente ).-
Si le parece la Sala, se repetirá la votación de dicha letra.
--Así se acuerda.
El señor GÓMEZ ( Vicepresidente ).-
En votación.
El señor ALLIENDE ( Secretario General subrogante ).-
El señor Presidente ha puesto en votación la letra b) del número 31 del artículo 1°, norma de rango orgánico constitucional, que establece la posibilidad a los profesionales de la educación de reclamar ante los tribunales del trabajo en caso de ser despedidos en las condiciones que se indican.
¿Algún señor Senador no ha emitido su voto?
El señor GÓMEZ ( Vicepresidente ).-
Terminada la votación.
--Se aprueba la letra b) del número 31 del artículo 1° (25 votos a favor, 1 abstención y 1 pareo), dejándose constancia de que se reunió el quórum constitucional requerido.
Votaron por la afirmativa las señoras Alvear, Pérez (doña Lily) y Rincón y los señores Cantero, Chadwick, Chahuán, Coloma, Espina, García, Horvath, Kuschel, Lagos, Larraín, Letelier, Novoa, Orpis, Pérez Varela, Prokurica, Quintana, Rossi, Sabag, Tuma, Walker (don Ignacio), Walker (don Patricio) y Zaldívar (don Andrés).
Se abstuvo el señor Navarro.
No votó, por estar pareado, el señor Gómez.
El señor GÓMEZ (Vicepresidente).-
Pasamos ahora al análisis de las indicaciones presentadas.
Tiene la palabra el señor Secretario.
El señor ALLIENDE ( Secretario General subrogante ).-
La primera de ellas está suscrita por los Senadores señores Letelier , Escalona , Girardi , Quintana y Navarro , y propone agregar un artículo transitorio nuevo del siguiente tenor:
"Excepcionalmente y por un plazo de cuatro años, contados desde la entrada en vigencia de esta ley, sólo se otorgará la subvención escolar a que se refiere el D.F.L. N° 2, de 1998, del Ministerio de Educación y la Ley N° 20.248, a nuevos establecimientos en la medida que éstos, además de cumplir con los requisitos legales, demuestren que han logrado funcionar con recursos propios, a lo menos, durante dos años escolares, tengan una oferta educativa que comprenda desde el primer año de educación básica a cuarto año de enseñanza media, acrediten contar con una matrícula del conjunto del establecimiento igual o superior a 500 alumnos y que demuestren tener un desempeño en la categoría de autónomo de acuerdo al sistema de clasificación de establecimientos vigente.".
El señor LARRAÍN.-
Es inadmisible.
El señor GÓMEZ ( Vicepresidente ).-
Señores Senadores, hay dos formas de proceder en estos casos: la primera es que la Mesa tome una decisión y la segunda, aun si yo resolviera que la indicación es admisible, consiste en que cualquier señor Senador puede pedir que se vote la inadmisibilidad.
Esas son las dos alternativas.
El señor LARRAÍN.-
Que la Mesa se pronuncie.
El señor GÓMEZ ( Vicepresidente ).-
Si Sus Señorías así lo prefieren, obraremos en tal sentido.
El señor LETELIER.-
Pido la palabra.
El señor GÓMEZ ( Vicepresidente ).-
Señor Senador, espere un instante. Primero la Mesa definirá su posición al respecto.
El señor LETELIER.-
Muy bien.
El señor GÓMEZ ( Vicepresidente ).-
De acuerdo a los antecedentes, habría una redistribución de recursos. Por tanto, desde nuestro punto de vista, la indicación no sería admisible. Sin perjuicio de ello, el Honorable señor Letelier puede pedir, como cualquier Senador, que la Sala se pronuncie.
Tiene la palabra el Senador señor Letelier.
El señor LETELIER.-
Señor Presidente , quiero plantear dos asuntos.
Por un lado, esta es una de las materias que se conversó con el Ministro Lavín. Incluso, en la iniciativa se incorporan nuevos requisitos para crear un colegio. Ello es parte del acuerdo firmado con dicha autoridad.
La propuesta original solo aumenta el capital con que debe contar la sociedad que propone un nuevo establecimiento, para ser reconocido por el Ministerio y recibir aporte del Estado.
La indicación solo agrega otro requisito. En ningún caso ello significa un aumento de recursos, pues no amplía el universo de quienes pueden percibir un beneficio estatal. Al contrario, incorpora exigencias para acotarlo universalmente, para la creación de cualquier establecimiento.
Ninguna norma de la Constitución impide que uno añada requisitos para restringir el gasto público.
Por medio de la indicación no estamos diciendo al Estado cómo subvencionar, sino que establecemos que quien reciba una subvención ha de cumplir ciertas exigencias. Al igual como se dispone que los planteles nuevos deben tener baño, electricidad, cierto capital, también queremos -esto apunta a fortalecer la educación pública- que cuenten con una matrícula mínima; que dispongan no solo del primer ciclo básico, recurso usado hoy en día en muchos colegios. Se constituyen con primero y segundo básico y van año a año agregando cursos, transformándose literalmente en proyectos educativos que poseen más bien otros fines que el de generar un proyecto global.
Señor Presidente, otras disposiciones legales disponen que los colegios deben tener una vigencia, un funcionamiento previo durante seis años antes de acceder a la subvención del Estado y de ser reconocidos por este.
Entonces, ninguna de las disposiciones propuestas se encuentra fuera de lo que ya hay para cierto tipo de establecimientos ni menos en lo que se refiere a fijar requisitos.
Señor Presidente, en los países que a algunos les gusta el modelo educativo, por ejemplo, Holanda y otros, las normas planteadas aquí como requisitos son las que rigen.
La indicación en caso alguno redistribuye recursos. Lo único que dispone es que "por un plazo de cuatro años, contados desde la entrada en vigencia de esta ley, sólo se otorgará la subvención escolar" a los nuevos establecimientos que cumplen los requisitos.
Por tanto, lo único que hacemos es incorporar exigencias.
Entiendo que ninguna norma constitucional impide fijar requisitos en la ley para crear nuevos establecimientos.
Otra cosa es que algunos estén en contra de la indicación o que no la compartan. Ello es comprensible, aunque yo tengo una opinión distinta. Pero, señor Presidente , en primer término, es admisible.
Quiero explicar por qué considero básica la indicación para el acuerdo marco que hemos suscrito con el Ministro Lavín . Este apunta a diversas variables: un concepto de educación, carrera docente, fortalecimiento de la educación pública, entre otras cosas.
Para fortalecer la educación pública en un país que está cambiando demográficamente se requiere saber dónde necesitamos más colegios, a fin de evitar quedar con una infraestructura sin utilizar. Muchos colegios particulares subvencionados pudieron recibir durante un tiempo aportes de capital del Estado para ser construidos.
La indicación solo acota los beneficiarios y aumenta los requisitos: que las personas que quieran establecer un colegio lo hagan funcionar con recursos propios por lo menos durante dos años, que este posea la oferta completa del proceso educativo y que cuente con una cantidad de alumnos que justifique la creación de un plantel nuevo, municipal o particular subvencionado. Esto rige para todos.
Pido que la indicación se vote en su mérito y que nos digan sobre la base de qué norma se considera inadmisible.
El señor GÓMEZ ( Vicepresidente ).-
Ya la Mesa emitió su parecer. El Senador señor Letelier ha argumentado a favor de la admisibilidad.
Por lo tanto, en votación la inadmisibilidad.
Quienes estén por la inadmisibilidad deben votar a favor y los que la consideren admisible tienen que pronunciarse por la negativa.
El señor LETELIER.-
¿Sobre qué base es inadmisible?
El señor GÓMEZ ( Vicepresidente ).-
Señores Senadores, el inciso tercero del artículo 65 de la Constitución dispone: "Corresponderá al Presidente de la República la iniciativa exclusiva de los proyectos de ley que tengan relación con la alteración de la división política o administrativa del país, o con la administración financiera o presupuestaria del Estado".
El señor LETELIER .-
La propuesta no afecta el presupuesto ni la administración financiera.
El señor GÓMEZ ( Vicepresidente ).-
La Mesa tiene una opinión y Su Señoría, otra.
El señor ALLIENDE ( Secretario General subrogante ).-
¿Algún señor Senador no ha emitido su voto?
El señor GÓMEZ ( Vicepresidente ).-
Terminada la votación.
--Se declara inadmisible la indicación (21 votos a favor, 6 en contra y un pareo).
Votaron por la inadmisibilidad las señoras Alvear, Pérez (doña Lily) y Rincón y los señores Cantero, Chadwick, Chahuán, Coloma, Espina, García, Horvath, Kuschel, Larraín, Longueira, Novoa, Orpis, Pérez Varela, Prokurica, Sabag, Walker (don Ignacio), Walker (don Patricio) y Zaldívar (don Andrés).
Votaron por la admisibilidad los señores Lagos, Letelier, Navarro, Quintana, Rossi y Tuma.
No votó, por estar pareado, el señor Gómez.
El señor GÓMEZ (Vicepresidente).-
El otro acuerdo que adoptamos fue conceder la palabra por 15 minutos al Senador señor Navarro para que fundamente sus 37 indicaciones. Luego de ello, las votaremos en bloque.
Tiene la palabra el Senador señor Navarro.
El señor NAVARRO.-
Señor Presidente , hay gran consenso en la Sala en cuanto a que la crisis seria en la educación pública afecta a los más pobres, en particular, a los más vulnerables. Y estamos de acuerdo en que debemos superarla.
Tenemos diferencias respecto al mecanismo para salir de esa crisis que a lo menos es de responsabilidad compartida: 17 años estuvo la municipalización con el Gobierno militar, con la dictadura, y 20 con la Concertación. Se comparten responsabilidades. Ninguno de los bloques políticos dominantes logró resolver las contradicciones que emergieron tempranamente, que se hicieron evidentes.
Y se fue agudizando la crisis de la educación pública, con daño a los más pobres. Los que pueden pagar, lo hacen. Yo financio la educación de mis hijos en un colegio particular. Quienes no están en condiciones de pagar, toman lo que tienen. No es cierto que los padres elijan el colegio donde estudian sus hijos. El sistema del financiamiento compartido, la localización geográfica y en particular el entorno socioeconómico determinan que son los colegios los que eligen a los padres, estableciéndose, con el financiamiento compartido, una barrera de entrada que hace que los pobres entre los pobres vayan donde la educación sea totalmente gratuita. Y se produce, entonces, la diferenciación.
La matrícula ha caído de 68 por ciento, en 1990, a 36 por ciento, en 2010. No ha sido frenado este movimiento.
El 60 por ciento de los municipios sostiene que está por devolver la educación al Estado; 20 por ciento señala que la mantiene si se entregan más recursos, y solo 20 por ciento de ellos -los más ricos- se encuentra disponible para seguir con su administración.
El financiamiento compartido ha significado 400 mil millones. Yo quiero saber dónde están. No nos pudo responder la Ministra de Educación anterior. Habrá ocasión para que el señor Lavín diga dónde están los 400 mil millones de pesos que han pagado los padres de su bolsillo para financiar algo que hasta 1994 era asumido por el Estado.
Hay una deuda histórica pendiente. Y en este punto deseo recordar al Senador Chadwick que cuando ellos eran Oposición emplazaban a la Concertación a pagarla. El Senador Larraín encabezó un proyecto de acuerdo que todos apoyamos, que buscaba posibilitar el pago de la deuda histórica, a fin de que los profesores pudieran jubilar.
También se han de considerar las pérdidas de las AFP, situación que jamás hemos discutido en el Senado. El sistema continúa llevando los fondos de Chile al exterior. Jubilados canadienses y australianos invierten en nuestro país, en las empresas concesionadas. Nosotros trasladamos los fondos afuera, exponiéndonos a los mayores riesgos. Y eso significó que los profesores, al igual que muchos chilenos, sufrieran 50 por ciento de pérdida en sus fondos previsionales. Esto marca un hito diferente a si estuviéramos discutiendo cómo jubilar antes de la pérdida del 50 por ciento de los 25 mil millones de dólares.
Reitero, no me he equivocado, 25 mil millones de dólares fue lo que perdió el patrimonio de todos los trabajadores de Chile en la crisis de las AFP.
Por tanto, nos encontramos ante un debate político-ideológico. Yo soy de los que creen que este no es un tema pedagógico, sino un problema esencialmente ideológico: el tipo de sociedad; cómo formamos a nuestros ciudadanos; el tipo de economía que construimos, de ciudad, de país. Estado versus mercado: ese ha sido el debate.
Este proyecto le pone más mercado.
Tengo el informe de Libertad y Desarrollo, institución que asesora hoy al Gobierno y ayer aconsejaba a la Oposición.
Todas las recomendaciones de dicho instituto se encuentran expresadas en la presente iniciativa. Ante la pregunta de cómo resolver el deterioro de la educación municipal, dicha entidad plantea: readecuar la forma como se remunera a los directivos y las asignaciones para los profesores; fomentar la entrega simple y masiva de recursos, de acuerdo a los resultados del SIMCE, a los colegios que aumenten su puntaje en dicho test; subsidio de transporte para las familias cuyas viviendas quedan alejadas de las escuelas a las que deseen asistir sus hijos.
En síntesis, todo el proyecto se reduce a una entrega de subsidios y no a una comprensión cabal de lo que sucede en la educación chilena.
La OCDE -el Senado aprobó el ingreso de Chile a dicha organización internacional- dijo claramente que nuestro país tiene estructurada su educación, sistemática y conscientemente, en clases sociales.
¿Vamos a romper esa estructuración conscientemente definida en clases sociales con el proyecto de ley en debate? ¡No! Algunos dirán que lo haremos con la próxima iniciativa que analizaremos sobre esta materia.
Yo quiero creer en el Ministro de Educación . Sé que hará los esfuerzos necesarios, pero no está garantizada su permanencia en el Gabinete -como queda demostrado con el cambio de cuatro Secretarios de Estado- ni tampoco se asegura que el Gobierno tenga un plan para fortalecer la educación pública.
No hay diferencia alguna entre colegios municipalizados y particulares subvencionados cuando estos últimos concentran más del 50 por ciento de alumnos vulnerables. Por el contrario, los municipalizados son mejores. Lo que sucede es que los subvencionados seleccionan.
Cuando se exige una nota promedio de 6 a 6,5 para el ingreso de mil alumnos, no se tiene un buen colegio, sino mil excelentes estudiantes que hacen bueno a ese establecimiento. Eso no ocurre en el sector de la educación municipal, porque esas escuelas deben recibirlos a todos: a los porros, a los inteligentes, a los pobres, a los medianamente pobres. No pueden hacer distinción.
Por lo tanto, lo que esta iniciativa propone -y se lo dijimos al Ministro- es que el 44 por ciento de los recursos serán destinados a la educación particular subvencionada. ¡Y no los necesita!
Debo recordar que tanto Mario Waissbluth como otros expertos sobre la materia han sostenido que si ponemos en una misma comuna dos colegios con una matrícula de mil alumnos -uno municipal y el otro particular subvencionado-, al cabo de un año el primero tendrá una deuda de 400 millones de pesos, mientras que el segundo logrará una utilidad, un lucro, por la misma cantidad.
¡Cuatrocientos millones de pesos como pérdida para el colegio municipal y cuatrocientos millones de ganancia para el particular subvencionado! ¿Por qué? Porque la curva de edad de los profesores de este último establecimiento es tres veces menor a la de sus colegas que laboran en colegios municipales. En estos, muchos docentes se encuentran en edad de jubilar, lo cual debe ser con cargo a los municipios.
El proyecto no detiene la espiral incontrolable de caída en la matrícula de los colegios municipales pues los hace competir.
¡Esa es la fórmula!
¿Qué dice Piia Seppänem , académica finlandesa, en "El Mercurio" del lunes 29 de noviembre de 2010? "En mi país, las mediciones y pruebas de la calidad de la educación no son un tema ni para los políticos, ni para los padres, ni para los expertos". Y continúa: "Y los profesores terminan preparando para el test no para las necesidades educativas de los alumnos. Las sociedades que tienen grandes cantidades de mediciones no mejoran los resultados, de modo que no tiene sentido.".
¿Quién lo afirma? Una experta que proviene del país con la mejor educación del mundo.
Con relación a la educación chilena, la investigadora agrega: "Por lo que noté, permite el lucro y yo entiendo que la escuela es para construir ciudadanos" -no para obtener ganancias- "y para formarse entre iguales, para construir nación y una sociedad cohesionada. Y me cuesta entender cómo este objetivo puede convivir con un sistema educativo organizado a través del lucro.".
"La sociedad" -agrega- "debe educar a su gente y pone dinero para eso. Entonces, no entiendo cómo hay quienes se llevan ese dinero," -seguramente para su casa- "que es para formar ciudadanía y formar cohesión. En Finlandia, pagamos muchos impuestos, pero el Estado te da todos los recursos, como el colegio o la universidad".
Debemos abordar el siguiente debate: ¿será el mercado el encargado de resolver la crisis educacional chilena, especialmente la de los más pobres, o deberá hacerlo el Estado?
Siento que la apuesta del Ministro de Educación sigue siendo el mercado que es idéntica a la de Libertad y Desarrollo, de los neoliberales. ¡Es la apuesta contraria a todos los preceptos internacionales de los modelos económicos que el Gobierno pretende seguir! ¡No los entiendo!
¿Cuál es nuestro modelo? No lo tenemos. Solo rige un sistema de utilidad. ¡Y la Concertación y la Derecha unidas jamás serán vencidas! ¡Todos sus personeros tienen colegios particulares! ¡Más de 3 mil colegios nacieron por sociedades de profesionales o grupos de amigos que vieron en esta área un gran negocio y, por supuesto, quieren continuarlo!
Los alcaldes se han conformado con migajas. Aceptaron recursos por 360 millones de dólares. Se subió el fondo de 20 mil millones de pesos a 60 mil millones. ¡No son suficientes!
¡El proyecto no va a revertir el desplome de la educación municipal y, por tanto, se está estrangulando, vía políticas públicas, a los colegios municipalizados!
Por otra parte, se disponen mínimas regulaciones para crear colegios subvencionados.
Yo no me explico, señor Ministro y colegas de la Derecha hoy en el Gobierno -por intermedio suyo, señor Presidente -, por qué seguimos manteniendo la posibilidad de que los colegios municipales compitan con los particulares subvencionados cuando el déficit de los primeros asciende a 4 mil millones de dólares en los últimos diez años. Es como echar a pelear a dos personas, pero una con manos y pies atados.
Resulta imprescindible hacerse cargo de ese déficit. De lo contrario, no hay posibilidad alguna de competencia cuando una parte tiene todo el poder y las condiciones, y la otra se halla desnutrida y en el suelo.
Señor Presidente , en la última década se ha creado un déficit profundo en la educación municipal y las cifras que entrega el señor Ministro no son suficientes.
Nos dice que se otorgarán 360 millones de dólares. Esa cifra equivale al 12,5 por ciento del déficit acumulado en los últimos diez años y -reitero- corresponde a menos de la mitad del financiamiento por 6 meses del Transantiago.
Entonces, cabe preguntarse por qué el actual Gobierno que otorgó 800 millones de dólares al Transantiago, en circunstancias de que critic�� el sistema cuando era Oposición por su mal diseño, ahora sigue entregándole subsidios.
Sin embargo, cuando se trata de financiar la educación pública, 360 millones de dólares es mucho dinero.
¡Chile se encuentra en la mejor condición financiera, porque la Concertación copió el modelo económico neoliberal de la Derecha y ahora han llegado sus titulares! Reconozco que lo están haciendo bien y que la economía seguirá creciendo.
Por lo tanto, tenemos las mejores expectativas: durante el 2011, el crecimiento será de 6,5 por ciento. Lo dijo el Ministro Felipe Larraín . ¡Superávit de recursos fiscales!
La pregunta que me hago -y el Ministro de Educación no ha respondido- es cuánto del PIB va a gastar el Gobierno del Presidente Piñera en los próximos tres años. Quiero saberlo. ¡No 60 mil millones de dólares ni 30 mil millones más, porque eso constituye un aporte coyuntural y no estructural a la educación básica!
Por lo tanto, sin conocer esa cifra, no nos pidan que aprobemos el proyecto. El Gobierno tiene los bolsillos llenos de dinero, las arcas fiscales están repletas y, cuando pedimos recursos para los niños más pobres, la Derecha contesta que dará 60 mil millones de pesos para jubilaciones.
Por otra parte, se paró el aporte a la educación técnico-profesional. Cuando nos dicen que aumentarán los aportes para la enseñanza media, yo los felicito. Debemos subvencionar la educación media y entregar subsidios de vulnerabilidad.
Sin embargo, la mayor concentración de jóvenes pobres se halla en los liceos técnico-profesionales y -como dije- el aporte del Estado a estos establecimientos disminuyó en más de 65 por ciento.
Como no existe posibilidad de debatir estas materias, como Televisión Nacional de Chile no se preocupa de poner estos temas en la discusión televisiva, ni tampoco se da mínimo espacio en los periódicos nacionales para analizar los temas de educación, en verdad resulta difícil decir al país que los liceos técnico-profesionales donde estudian los hijos de las familias pobres no tendrán plata para este año.
¿Qué se pretende hacer?
El Senador Espina -amigo personal del Presidente de la República y un colega por quien siento especial consideración- manifestó que el motor del desarrollo nacional es la educación técnico-profesional. Entonces, si efectivamente Su señoría cree eso, debiera decirnos por qué esos establecimientos dependen de la Cámara Chilena de la Construcción o de las diversas cámaras de comercio. ¡Digámoslo francamente: esos colegios han estado a cargo de la Derecha, de los empresarios!
En resumen, ellos lo han hecho mal en la educación.
El hecho de que la educación técnico-profesional hoy día esté mal, desfinanciada, sujeta a una precaria capacitación técnica y tecnológica en sus aulas, no es resorte de los municipios, porque la mayoría de esos planteles se encuentran en manos del sector privado.
¡Y, a pesar de ello, el Gobierno de Piñera les quita la plata!
La comuna de Maipú -lo indicó Mario Waissbluth - recibió 11 mil millones de pesos para subvenciones y 700 adicionales, pero su déficit bordea los 3 mil 800 millones.
En consecuencia, aquí hay un círculo vicioso, concreto: se dice que los colegios municipalizados funcionan mal porque no tienen dinero, no se les dan más recursos y los acusan de no saber ocuparlos.
Entonces, yo me pregunto cómo vamos a sacar a la educación pública de su empantanamiento. El Senador Chadwick expresó que queremos formar líderes. En mi concepto, necesitamos propuestas y un debate mucho más profundo.
El 44 por ciento de los recursos que se destinarán a la educación particular subvencionada no resuelve el problema.
Una conclusión: la fórmula de financiamiento propuesta por la iniciativa es tan dependiente de las tasas de retiro de profesores y de las tasas de reemplazo de retirados y despedidos que resulta materialmente imposible predecir cómo se comportarán los municipios.
El municipio de Quellón, en Chiloé, va a recibir 26 millones de pesos por estas subvenciones prometidas, pero deberá desembolsar más de 100 millones de pesos, porque tiene a su cargo escuelas rurales, apartadas, con muchos directores.
Por lo tanto, esta fórmula dejará muy desfinanciados a numerosos municipios del país, a más de 200.
Es evidente que el proyecto en debate fortalece a las escuelas particulares subvencionadas, propone un marco desregulado que garantiza plenamente una competencia desleal, agrava la disociación y no favorece la integración.
Asimismo, la renovación de directivos municipales tomará varios años en implementarse. Nadie garantiza que el 2011 será el año del despegue. Sus efectos tardarán, como mínimo, cinco años.
Por lo tanto, necesitamos un sistema educacional que nos proyecte no solo para los próximos tres años sino también para el futuro Gobierno. Si no se enmarca en ese escenario, la verdad es que estamos frente a una iniciativa legal coyuntural.
Se ha anunciado que habrá anticipos. No sé en qué mundo viven los alcaldes. Los he observado obsecuentes con el Gobierno, diciéndole "". Claramente el aporte se basa en adelantos de las subvenciones y en un conjunto de recursos que no son suficientes.
Yes, man
La Fundación Educación 2020 ha señalado que las municipalidades requieren 200 mil millones de pesos. Se les estaban dando 20 mil millones; se aumentan a 60 mil millones. ¡Igual falta dinero!
Señor Presidente , aun si el Protocolo que se acaba de firmar se legalizara, claramente muchos municipios carecerían de financiamiento para cumplir su función educativa.
Por otra parte, no se contempla que las remuneraciones de los profesores se indexen, como en la Administración Pública, por aplicación de bienios. En el sector particular no hay indexación; los docentes siguen percibiendo los mismos sueldos.
No se considera que el Estatuto, digna y adecuadamente, reduce a seis las horas de aula de los maestros más antiguos, lo cual no será financiado por el Estado.
No se toma en cuenta que la avanzada edad de muchos docentes de colegios municipalizados implicará su jubilación masiva. Se supone que quienes se acojan a retiro no serán reemplazados, sino que ingresarán profesores jóvenes y baratos y se irán los más viejos y caros.
Esta fórmula debe ser bien aplicada. Si no, puede significar más daño que solución.
Por lo tanto, señor Presidente , no es conveniente financiar por la vía de la subvención per cápita cuestiones que dependen del número de alumnos y de profesores. Se necesita un sistema de financiamiento distinto del de la matrícula. Debe introducirse un cambio profundo en este aspecto.
Y es preciso terminar con la educación municipalizada. Se ha propuesto crear corporaciones de educación público-privada.
En tal sentido, el Ministro ha anunciado algo que me parece positivo. Sin embargo, las garantías para su cumplimiento son insuficientes. Hay un amarre de recursos a diversos conceptos que, en verdad, no garantizan mejorar la educación para los más pobres.
El señor GÓMEZ ( Vicepresidente ).-
Finalizó su tiempo, señor Senador.
El señor NAVARRO.-
Solicito un minuto más para concluir, si es tan amable, señor Presidente .
El señor GÓMEZ ( Vicepresidente ).-
Muy bien.
El señor NAVARRO.-
Por tanto, tenemos diferencias profundas sobre la materia, dichas, no por Alejandro Navarro ni por la Izquierda sino por organismos con credibilidad en esta área, como Educación 2020, de Mario Waissbluth : el proyecto no logra financiar lo que pretende; tiene serios vacíos, escasa metodología y, por cierto, no ataca el fondo de la cuestión, cual es si vamos a alcanzar una solución vía mercado o vía Estado. Y como será claramente de mercado, porque operará sobre la base de incentivos, se encuentra destinado solo a parchar y a seguir parchando.
En consecuencia, dado que se trata de una iniciativa coyuntural; que no ha sido discutida con los actores; que va en línea contraria al fortalecimiento de la educación pública, la cual ya atiende a solo 36 por ciento de los escolares, y hay quienes lo quieren todo, pues son insaciables, voto en contra, señor Presidente .
¡Patagonia sin represas!
El señor GÓMEZ ( Vicepresidente ).-
Según lo acordado, se votarán en conjunto las 30 indicaciones formuladas por el Honorable señor Navarro.
En votación.
El señor ALLIENDE ( Secretario General subrogante ).-
¿Algún señor Senador no ha emitido su voto?
El señor GÓMEZ ( Vicepresidente ).-
Terminada la votación.
--Se rechazan (22 votos en contra, 2 a favor, 2 abstenciones y un pareo) y queda despachado el proyecto en este trámite.
Votaron por la negativa las señoras Alvear, Pérez (doña Lily) y Rincón y los señores Cantero, Chadwick, Chahuán, Coloma, Espina, García, Horvath, Kuschel, Lagos, Larraín, Longueira, Novoa, Orpis, Pérez Varela, Prokurica, Sabag, Walker (don Ignacio), Walker (don Patricio) y Zaldívar (don Andrés).
Votaron por la afirmativa los señores Navarro y Quintana.
Se abstuvieron los señores Rossi y Tuma.
No votó, por estar pareado, el señor Gómez.
"
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