. . . . . . . " El se\u00F1or ZALD\u00CDVAR, don Adolfo ( Presidente ).- \nEx Presidentes del Senado Honorables se\u00F1ores Romero , Larra\u00EDn y Frei ; Senadoras se\u00F1oras Alvear y Matthei ; se\u00F1ores Senadores; querida Alicia y queridos hijos y hermanos; amigas y amigos, compatriotas todos:\n \nAsumo la Presidencia del Senado producto de un acto democr\u00E1tico que es de la esencia de la Corporaci\u00F3n, y con plena conciencia de su significado institucional y pol\u00EDtico. \nNuestra C\u00E1mara Alta, junto con su aporte al Poder Legislativo , es reconocida como una de las instituciones pol\u00EDticas m\u00E1s representativas de la naci\u00F3n. Ella se ha abierto y consolidado como un espacio de reflexi\u00F3n y de ponderaci\u00F3n que, con el tiempo, ha sido decisivo para la impronta evolutiva y no rupturista de nuestro devenir pol\u00EDtico.\n \nEn consecuencia, siento esta tarde esa enorme responsabilidad, y aseguro ante el pa\u00EDs que har\u00E9 mi m\u00E1ximo esfuerzo para cumplir con las obligaciones c\u00EDvicas y pol\u00EDticas que impone nuestra tradici\u00F3n a quien llega a esta Tribuna. \nDefender\u00E9 con celo los derechos del Senado ante los otros Poderes del Estado, como tambi\u00E9n demandar\u00E9 respeto y reconocimiento para Sus Se\u00F1or\u00EDas, tanto en el plano institucional como frente a la comunidad nacional.\n \nSenadoras y Senadores, atravesamos desde hace a\u00F1os uno de los per\u00EDodos de mayores cambios en nuestra historia, en el que la sociedad se debate intensamente por encontrar el camino adecuado para encauzar las exigencias sociales y pol\u00EDticas de sus ciudadanos. \nNo solo hemos tenido una transici\u00F3n pol\u00EDtica, sino tambi\u00E9n un profundo cambio en nuestro quehacer econ\u00F3mico y cultural. Hemos entrado a formar parte de un mundo globalizado no solamente en lo econ\u00F3mico, sino adem\u00E1s en las comunicaciones y en las relaciones de las personas, gracias al avance tecnol\u00F3gico sin precedentes en la historia de la Humanidad. \nPara asumir con \u00E9xito ese desaf\u00EDo y participar en esta nueva realidad mundial sin dejar de ser lo que somos, es imprescindible que lo hagamos sin exclusiones. Los beneficios no deben ser solo para unos pocos, sino para todos. \nChile y su gente enfrentan el mayor cambio de su historia. Dejamos de ser un pa\u00EDs de t\u00E9rmino de los confines del mundo. A nuestra tierra costaba mucho llegar y era casi imposible salir de ella. Ahora podemos ser un pa\u00EDs de conexi\u00F3n, haciendo de puente y de relaci\u00F3n para otros.\n \nCambi\u00F3 nuestro espacio de existencia f\u00EDsica y virtual. Dejamos atr\u00E1s el Chile aislado de Pedro de Valdivia para asumir, casi cinco siglos despu\u00E9s, el desaf\u00EDo de conectividad global que so\u00F1ara Hernando de Magallanes. Este es otro Chile.\n \nPero, parad\u00F3jicamente, debemos reconocer que en nuestra patria a\u00FAn existen espacios, como la Regi\u00F3n de Ais\u00E9n -a la que tengo el honor y el privilegio de representar-, que no tienen conectividad terrestre con el resto del territorio, lo cual provoca que miles de aiseninos sufran ese aislamiento f\u00EDsico en pleno siglo XXI, en contraste con la modernidad y el avance del resto de las Regiones.\n \nEstimados colegas, afirmo que la observaci\u00F3n de nuestra realidad da cuenta de que asistimos al t\u00E9rmino de una etapa, y que se inicia una nueva. Las cosas no dan para m\u00E1s. Los s\u00EDntomas son evidentes y se manifiestan en todo orden de situaciones. \nEn efecto, siento que, producto de este inmenso cambio, se avecina un nuevo ordenamiento pol\u00EDtico en el pa\u00EDs. Las diferencias que \u00FAltimamente hemos tenido no son menores. Hay un complejo mar de fondo que las explica y da raz\u00F3n de ellas. Y los motivos personales no son precisamente los m\u00E1s determinantes. \nEn este cuadro, por si fuera poco, la desvalorizaci\u00F3n de la acci\u00F3n pol\u00EDtica no es algo que ocurra solo entre nosotros. Es una reacci\u00F3n a nivel mundial. Los ciudadanos quieren mayor participaci\u00F3n, y la acci\u00F3n de los medios de comunicaci\u00F3n les permite fiscalizar con mayor rigor los excesos de los pol\u00EDticos en todo el mundo. \nEn nuestra realidad, las causas est\u00E1n sin duda en la din\u00E1mica propia de la transici\u00F3n, acrecentada por el fen\u00F3meno de la globalizaci\u00F3n, que ha terminado desbordando el cauce pol\u00EDtico-social que exist\u00EDa al 5 de octubre de 1988.\n \nEn efecto, con el realismo inicial se avanz\u00F3, y es indudable que fue necesario; pero luego se debi\u00F3 transitar por algo mucho m\u00E1s evolutivo, que actualizara y abriera el accionar de los partidos pol\u00EDticos. Lamentablemente, se hizo todo lo contrario. Y en esto todos tenemos responsabilidad. \nLos partidos en sus cuerpos directivos se cerraron y se rigidizaron; se aferraron incluso a la l\u00F3gica del sistema binominal, impidiendo las sanas y naturales disidencias internas, aun estando de por medio la libertad de conciencia. En los hechos, terminaron negando la expresi\u00F3n y participaci\u00F3n de los sectores independientes. Han pretendido monopolizar la actividad pol\u00EDtica. \nEn consecuencia, la gente siente que el ambiente est\u00E1 asfixiado. Falta aire fresco para que los ideales y el esp\u00EDritu nacional vuelvan a inflamarse entre nosotros, sobre todo en los j\u00F3venes, e impulsemos un gran movimiento nacional y popular que cambie el rostro de Chile y le d\u00E9 un sentido noble a la actividad pol\u00EDtica. Esta praxis pol\u00EDtica trajo como consecuencia natural que los partidos pol\u00EDticos se alejen de la gente y que esta no se sienta interpretada ni representada por ellos. Por eso es que todos los partidos y los pol\u00EDticos tambi\u00E9n aparecemos mal calificados. \nToda esta situaci\u00F3n de desprestigio se agrava por los hechos de corrupci\u00F3n que hemos ido conociendo y por los claros intentos de ocultarlos o acallarlos. Tambi\u00E9n se agrava por sus defensas corporativas y, cuando no, por los temerarios llamados de atenci\u00F3n a los jueces. \nHay una sensaci\u00F3n generalizada de que el ejercicio del poder, a todo nivel, est\u00E1 exento de toda responsabilidad. Esto ha generado un grav\u00EDsimo da\u00F1o a la moral p\u00FAblica de imprevisibles consecuencias. La gente siente que todo da lo mismo y que, por lo tanto, no importa hacer bien o mal las cosas. \u00A1Para qu\u00E9 preocuparse! \nComo consecuencia de todo este cuadro los j\u00F3venes se han alejado de la pol\u00EDtica. Dos millones y medio de ellos ni siquiera se inscriben, ya no participan. Cerca de 50 por ciento de la gente no se siente representada. Hay una gran desaz\u00F3n y desconfianza que nos demandan y nos interpelan a actuar. \nEn cierta forma -perm\u00EDtanme decirlo- mi elecci\u00F3n es una consecuencia y una reacci\u00F3n a todo ello. He sido electo porque junto con otros tres Senadores hemos abierto un espacio o, m\u00E1s bien, estamos abriendo un espacio en la pol\u00EDtica chilena. \nNos atrevimos a dar un salto hacia lo incierto. Hemos ido contra la corriente, dejando la seguridad que el sistema nos brinda. Sentimos, sin embargo -gracias a Dios-, que la gente ha comprendido y valorado lo que hemos hecho. \nCualquiera que sea la condici\u00F3n o circunstancia en que los Senadores se\u00F1ores Bianchi , Cantero , Flores y el que habla adquirimos nuestra calidad de independientes, hay un hecho sintom\u00E1tico: las sociedades, con igual sabidur\u00EDa que la naturaleza, mutan y buscan la forma de representar lo que est\u00E1 ocurriendo en su seno.\n \nLa Presidencia del Senado que hoy asumo es consecuencia, en gran medida, de habernos abierto a esta nueva realidad, con libertad de esp\u00EDritu, sin temor, sin mezquindad.\n \nPara actuar de esta forma no he renunciado a lo que pienso ni a lo que soy. Por el contrario, fiel a mis valores y por la m\u00E1s elemental prudencia pol\u00EDtica, asumo esta nueva realidad. \nFrancamente, creo que es necesaria una correcci\u00F3n profunda a la forma como se han venido haciendo las cosas, no solo en lo econ\u00F3mico sino, fundamentalmente, en lo pol\u00EDtico. \nHa llegado el momento de que, de una vez por todas, las decisiones de Estado, esto es, las grandes decisiones, sean tomadas con preeminencia de criterios pol\u00EDticos fundados en el bien com\u00FAn de Chile y de su gente. \n--(Aplausos en la Sala y en tribunas). \nEn el liderazgo de este proceso de cambios se requiere audacia, pero tambi\u00E9n prudencia. Chile no puede volver a equivocarse por segunda vez en su historia, como ya nos ocurri\u00F3 tr\u00E1gicamente en 1891.\n \nNadie puede negar el inmenso avance material que hemos tenido en los \u00FAltimos veintitr\u00E9s a\u00F1os. Pr\u00E1cticamente, Chile es otro pa\u00EDs y es justo reconocerlo. Pero la gente en su inmensa mayor\u00EDa no est\u00E1 contenta y hay incertidumbre sobre su futuro. El fuerte crecimiento de los primeros trece a\u00F1os ya es pasado; los segundos diez han sido regulares o mediocres. Sin el cobre estar\u00EDamos marcando el paso. Parece mentira, pero esa es la realidad.\n \nImportantes sectores de trabajadores, tanto p\u00FAblicos como privados, no sienten que su aporte sea debidamente reconocido y retribuido. La clase media -\u00A1s\u00ED, la clase media!- ha pagado el peso de todo esto. Siente que cada vez participa menos y es desplazada. \n--(Aplausos en la Sala y en tribunas). \nNo puede ser que la gente trabaje y no progrese. Eso solo causa frustraci\u00F3n. \nEl desarrollo econ\u00F3mico se basa fundamentalmente en el crecimiento de las grandes empresas. Las medianas y peque\u00F1as ven achicarse sus espacios. Para remediar esto es necesario nivelar la cancha. \u00A1Que el Estado asuma de verdad su rol de promotor y facilitador de la actividad empresarial a todo nivel! \u00A1No es posible aplicar las mismas normas, por igual, a las grandes, medianas y peque\u00F1as empresas! El Estado, el Gobierno y el Congreso Nacional -nosotros-, deben discriminar positivamente, a fin de favorecer a estas \u00FAltimas. Solo as\u00ED echaremos las bases de una aut\u00E9ntica econom\u00EDa social de mercado. Necesitamos cientos de miles de peque\u00F1os empresarios.\n \nLa crisis social existente es la causa principal de la violencia y de la inseguridad ciudadana. Y no podemos seguir cerrando los ojos a esta realidad que golpea a toda la sociedad sin exclusi\u00F3n. \nSenadoras y Senadores, cr\u00E9anme que al igual que la mayor\u00EDa de ustedes solo me mueve el bien com\u00FAn de todos los chilenos. \nEn lo pol\u00EDtico, debi\u00E9ramos ser capaces de dar con una forma que, de una vez por todas, nos permita superar las divisiones del pasado. Estoy disponible para contribuir desde aqu\u00ED a que ello ocurra. \nEn la cuesti\u00F3n econ\u00F3mica, creo que ya hemos ido abriendo camino a la necesidad de darnos un modelo econ\u00F3mico, social y cultural m\u00E1s acorde con los principios humanistas, \u00E9ticos, morales y cristianos que nos inspiran a todos nosotros, seg\u00FAn sea nuestra cosmovisi\u00F3n de la vida. \nAl concluir, quiero recordar que en el \u00FAltimo tiempo, con varios de ustedes, de pr\u00E1cticamente todas las bancadas, hemos venido coincidiendo en proyectos de acuerdo que apuntan en el sentido de corregir la mala distribuci\u00F3n del ingreso y la impresentable concentraci\u00F3n de la riqueza. \nConf\u00EDo en que, con la ayuda de Dios y con vuestro apoyo, avanzaremos en la superaci\u00F3n de estos grandes desaf\u00EDos, a fin de dar paz, progreso, educaci\u00F3n y felicidad a nuestro pueblo. \nMuchas gracias. \n " .