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    • rdf:value = " MODIFICACIÓN DE LA LEY Nº 18.290, DE TRÁNSITO. Tercer trámite constitucional. El señor ASCENCIO ( Presidente ).- Corresponde conocer, en tercer trámite constitucional, las modificaciones introducidas por el Senado al proyecto de ley, originado en mensaje, que introduce diversas modificaciones en materia de tránsito terrestre, calificado de suma urgencia. Diputado informante de la Comisión de Obras Públicas, Transportes y Telecomunicaciones es el señor Fidel Espinoza. Antecedentes: -Informe de la Comisión de Obras Públicas, Transportes y Telecomunicaciones, boletín Nº 999-15. Documentos de la Cuenta Nº 1 de esta sesión. El señor ASCENCIO (Presidente).- Tiene la palabra el diputado informante. El señor ESPINOZA.- Señor Presidente, como bien dijo usted, este proyecto está calificado de suma urgencia. Quiero hacer un llamado a las diputadas y a los diputados presentes a que aprueben las modificaciones del Senado a esta importante iniciativa para la seguridad del tránsito. Anualmente, en el país fallecen un mil setecientas personas y otras miles quedan con secuelas -muchas veces por el resto de sus vidas-, a causa de los accidentes de tránsito. Es posible que esta iniciativa sea impopular por algunas materias, pero es necesaria. Quiero hacer un reconocimiento a la labor de la Conaset, a su secretario, señor Julio Urzúa , y a todos quienes han colaborado para legislar sobre esta materia. Las modificaciones del Senado fueron aprobadas por unanimidad en la Comisión de Obras Públicas, Transportes y Telecomunicaciones. Este proyecto data de 1993. Por lo tanto, hoy puede ser un día histórico, en términos de que podemos entregar a la nación una nueva ley de tránsito. En 1993, el Presidente de la República , mediante un mensaje, inició el trámite de este proyecto. En su primer trámite constitucional, la Comisión de Obras Públicas, Transportes y Telecomunicaciones acordó aplicar un procedimiento especial para su discusión consistente en analizar las modificaciones por materias y no según el orden de los preceptos, como es lo habitual. Así también, las modificaciones se dividieron en acápites agrupados por materias, aun cuando la parte normativa se presentó en orden correlativo. Las materias que aborda el proyecto son las siguientes: participación en accidentes de tránsito, subida y bajada de vehículos, autorización de actividades deportivas en la vía pública, señalizaciones de tránsito, línea de detención de vehículos, indicaciones de semáforos, responsabilidad del propietario por mal estado del vehículo, evasión del lugar del accidente como delito, paso de peatones, publicidad de los informes de accidentes, infracciones y contravenciones, delitos y cuasidelitos, estacionamientos reservados y paraderos de taxis, estacionamientos en caminos y vías rurales, cruces ferroviarios, vehículos antiguos o de colección, límite de velocidad, y visibilidad en calles y vías. En segundo lugar, habida consideración de la amplitud de las ideas matrices o fundamentales del proyecto, esto es, modificar la ley Nº 18.290, de Tránsito, con el fin de modernizarla mediante la corrección de algunas materias y la incorporación de otras no consideradas, la Comisión acordó incorporar en su tratamiento el texto de varios proyectos iniciados en moción, cuyas ideas matrices coincidían con las del proyecto en estudio. El 3 de agosto de 1999, el proyecto fue enviado al Senado para su segundo trámite constitucional, y el 25 de enero de 2005, éste lo devolvió a la Cámara de Diputados con las modificaciones que introdujo. Si bien el Senado modificó la gran mayoría de los artículos del texto original, los cambios introducidos en gran medida recogen los contenidos de las normas sustantivas aprobadas por la Cámara. A juicio del Ejecutivo , las adecuaciones y ajustes han permitido perfeccionar su texto. Por lo tanto, se ha cumplido con el objetivo de mejorar la ley de tránsito, conforme a las ideas matrices. Con el objeto de colaborar con la Comisión de Obras Públicas, Transportes y Telecomunicaciones al estudio del proyecto, concurrió el subsecretario de Transportes , señor Guillermo Díaz ; el asesor legislativo de la subsecretaría de Transportes , señor Lautaro Pérez , y el secretario ejecutivo de la Comisión de Seguridad de Tránsito, Julio Urzúa . A continuación, haré una breve descripción de las principales modificaciones que se introducen a la ley de Tránsito, contenidas en el texto aprobado en el Senado. 1. Definiciones. a) Se suprimen las definiciones de “Bicicleta o triciclo”, “Pista no bus” y “Pista solo bus”; b) Se intercalan definiciones nuevas sobre: cruce de ferrocarriles, pista de uso exclusivo y vía exclusiva; c) Se reemplazan las definiciones de esquina, línea de detención de vehículos, paso para peatones y señal de tránsito, y d) Se sustituyen en la mención “guarda-cruzada”, la frase “Funcionario a cargo” por “Encargado”; “Juzgado del Trabajo correspondiente” por “Inspección del Trabajo correspondiente al domicilio del empleador”; “domicilio” por “residencia”. 2. Desreglamentación. Con este proyecto se pretende que toda norma que sea estrictamente técnica debe ser objeto de reglamento y no de ley. En tal caso se encuentran las normas previstas en los artículos 64 a 70, 74 a 77, 84 y otros, sobre frenos, remolques de vehículos, frenos de motocicletas, bicimotos y motonetas, frenos de tracción animal, focos y luces, señalizadores eléctricos, aparatos sonoros, dispositivos de sonido especial, cascos, tubo de escape, etcétera. Se trata, en suma, de elementos en los que ha habido un importante desarrollo tecnológico, lo que hace que la ley quede superada por la realidad, por lo que tales materias deben ser de reglamento. 3. Señalización del Tránsito. Se legisla sobre las señales luminosas, incorporando algunas que se utilizan internacionalmente, como los semáforos para peatones y ciclistas, la luz blanca para el transporte público y semáforos para cruces ferroviarios. Estas normas se encuentran contenidas en los artículos 110, 111 y 112 del proyecto. 4. Seguridad de Tránsito. Dada la histórica accidentabilidad de tránsito, el proyecto introduce modificaciones que, de alguna manera, importen la disminución de accidentes de tránsito y sus negativas consecuencias en vidas humanas y daños materiales. Las estadísticas señalan que en el año 2001 murieron 1.543 personas; en 2002, 1.569; en 2003, 1.703, y en 2004, 1.757, lo que supera en cinco a seis veces los fallecidos a causa de la violencia delictual. Así, se consignan en la normativa nuevas disposiciones sobre seguridad, tales como: -Nueva definición de paso peatonal, eliminando los “imaginarios” y limitándose a los señalizados. -Uso obligatorio de cinturón de seguridad de asientos traseros. -Uso obligatorio de cinturón de seguridad en vehículos de transporte escolar. -Prohibición de llevar niños menores de ocho años en asientos delanteros de los vehículos, salvo las camionetas de cabina simple. -Mejoramiento de la visibilidad en los cruces. -Prohibición de descender de un vehículo y de abrir puertas sin cerciorarse de que no haya peligro. -Normas de reordenamiento del articulado en materia de manejo bajo la influencia del alcohol y en estado de ebriedad y ponderación de las sanciones. Con esto se logra uniformar los criterios contenidos en esta ley de tránsito con los de la ley de alcoholes. -Nuevo ordenamiento de las infracciones gravísimas, graves, menos graves y leves, en cuanto a: su gravedad, sanciones de suspensión y cancelación de licencias de conductor y también respecto de las sanciones pecuniarias, que se convierten de pesos a unidades tributarias mensuales, con lo cual se evita la dictación de un decreto del Ministerio de Justicia que las reajuste. -Se establece que se considerarán las condenas de que haya sido objeto una persona en los últimos cinco años para considerar su idoneidad moral en la obtención de la licencia de conducir. Con esto se precisa el criterio o exigencia de la idoneidad moral. -Se establece la obligatoriedad de que el menor de 18 años y mayor de 17 conduzca un vehículo acompañado de un adulto, que se encuentre en condiciones de sustituirle en la conducción. Actualmente, no existe la exigencia de que el adulto se encuentre en condiciones de sustituirlo, lo que se prestaba para abusos. -Los conductores no podrán conducir a más de 30 kilómetros por hora en zona de escuela, en los horarios de entrada y salida de escolares. -Se aumenta la sanción al conductor de buses que conduzca con las puertas abiertas antes de su completa detención, mantenerlas abiertas y ascender o permitir el descenso, sin asegurarse que ello no implique entorpecimiento o peligro. Una de las principales causas de accidentabilidad en el transporte público dice relación con la circulación con las puertas abiertas. -Se prohíbe a los peatones saltar vallas peatonales y pasar entre o sobre rejas u otros dispositivos existentes entre calzadas con tránsito opuesto. -Se tipifica un tratamiento más integral respecto del que se apreste a conducir bajo los efectos del alcohol o de sustancias estupefacientes o sicotrópicas; además, se introduce una clara distinción entre dos conceptos: el de conducir “bajo la influencia del alcohol” y el hacerlo “en estado de ebriedad”. -Las multas aumentan respecto de quienes incurran en infracciones a la ley de Tránsito y a los reincidentes de las mismas. 5. Temas varios. Otras modificaciones relevantes a considerar son las siguientes: -Prohibición de estacionar en el entorno de recintos policiales, militares y de gendarmería, limitada a 15 metros de la puerta principal. -Estacionamiento para taxis según reglamento de licitación. -Informes, denuncias, constancias y “partes” de accidentes de tránsito, se establece que deben ser siempre públicos. -Eliminación de obligación para conductor que auxilia a lesionados de concurrir a unidad policial. -Tipificación como infracción menos grave para sancionar el hecho de arrojar residuos, objetos o sustancias desde los vehículos a la carretera. -Creación de categoría especial con menos exigencias para vehículos antiguos o históricos. La idea es incentivar la mantención y exhibición de éstos. -Prohibición de transporte de animales en los asientos delanteros de los vehículos. -Se faculta a los municipios a autorizar estacionamientos reservados. Se agrega, además, que en las vías de la red vial básica esa autorización se regirá por el reglamento que determine el Ministerio de Transportes. -Se agrega que las actividades deportivas realizadas en la red vial básica y en los caminos públicos deben ser autorizadas por el Ministerio de Transportes y por el Ministerio de Obras Públicas, respectivamente. -Se aplican penas privativas de libertad y multas a quienes, habiendo participado en un accidente, abandonen el lugar sin dar cuenta a Carabineros. Acuerdos adoptados por la Comisión. La Comisión de Obras Públicas, Transportes y Telecomunicaciones, procedió a estudiar y proponer la aprobación, por la unanimidad de los diputados presentes, de todas las modificaciones aprobadas por el Senado, cuyo detalle no leeré debido a su extensión y por estar contenido en el informe que tienen en su poder los señores diputados. Termino mis palabras ratificando lo que dije al inicio de mi intervención: todos somos padres de familia, todos queremos que en las vías y carreteras se produzca la menor cantidad de accidentes de tránsito; todos queremos que, ojalá, los índices de mortalidad por estas causas se reduzcan efectivamente. Creemos que con gran parte de las medidas que esta Cámara aprobará hoy, daremos un paso importante para prevenir muertes y mitigar los efectos de los accidentes que muchas veces ocurren por no llevar puesto el cinturón de seguridad o manejar hablando por teléfono celular sin atender las condiciones del tránsito. Por su importancia y trascendencia, pido a la Sala aprobar las modificaciones introducidas por el Senado para contar con una ley de Tránsito que contribuya a la seguridad de la población en esta materia. He dicho. El señor ASCENCIO (Presidente).- En discusión el proyecto. Tiene la palabra el diputado señor Juan Pablo Letelier . El señor LETELIER (don Juan Pablo) .- Señor Presidente , el proyecto en discusión tendrá un tremendo impacto en la vida cotidiana de chilenas y chilenos. Quiero llamar la atención de mis colegas sobre dos aspectos respecto de los cuales deberíamos reflexionar un poco más para no cometer un error. El artículo 84 propuesto por el Senado -le pido a mi colega Alejando García-Huidobro , con quien conocemos muy bien nuestra región, que me acompañe en esto-, dice lo siguiente: “Todo conductor de bicicletas, motocicletas, motonetas, bicimotos y su acompañante deberán usar un casco protector y utilizar la vestimenta, implementos e indumentaria en la forma y bajo las condiciones y requisitos que se determinen en los reglamentos emanados del Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones.” Es preciso recordar que en la Sexta Región hay tres veces más bicicletas que automóviles. No quiero ridiculizar las cosas, pero no me imagino a los temporeros y temporeras, que van a sus trabajos en bicicleta, con cascos que se usan en las zonas urbanas. Entiendo que si una persona conduce una moto, que alcanza altas velocidades, debe llevar implementos de seguridad distintos de los utilizados por quienes conducen una bicicleta. Sin duda, algo tiene que haber respecto de medidas de seguridad para el uso de bicicletas, pero no podemos llegar a extremos absurdos, como sucede hoy, en que Carabineros multan a los temporeros y las temporeras de nuestra región, porque, por ejemplo, no tienen una luz en su bicicleta. Y no es que no quieran tenerla, sino que no les alcanza el dinero para adquirir ese elemento de seguridad. La alternativa es que vayan a pie al trabajo, que les queda a varios kilómetros de distancia. Aun cuando comparto plenamente el espíritu de lo propuesto por el diputado informante señor Espinoza , el artículo 84 debe ir a comisión mixta, con el objeto de diferenciar en el reglamento los implementos de seguridad requeridos para las motos y las bicicletas. Aplicar una ley de esta naturaleza en la Sexta Región no sólo es imposible, sino absolutamente absurdo. En todo caso, reitero que entiendo el sentido de que las personas deben tomar medidas para cuidarse y evitar accidentes. El segundo tema dice relación con el transporte escolar. Aquí hay una situación que, por ambigua o por inexacta, puede llevar a varias interpretaciones. Mi primera pregunta es: ¿Cuáles son legalmente los vehículos de transporte escolar? ¿Los furgones o los buses municipales que prestan el servicio de transporte escolar? Entiendo que no existe una definición legal al respecto y me gustaría que el presidente de la Comisión me aclarara ese punto. Si no la hay, aquí tenemos un primer problema, al cual se suma el caso de los vehículos mayores de transporte público de pasajeros que también llevan escolares. Dejaré abierta esa discusión para ir al tema de fondo que me preocupa, porque cuando hablamos de vehículos de transporte escolar -furgones- nos referimos a otra categoría. Aquí se establecen requisitos de seguridad que, a mi juicio, son muy importantes. Si tenemos la oportunidad de legislar, hagamos nuestro trabajo y no deleguemos nuevamente en un reglamento para que el Ministerio de Transportes defina situaciones más allá de lo que corresponde. Todos queremos que haya seguridad para los niños en los automóviles. Me parece tremendamente valioso el planteamiento del diputado Espinoza de que se prohíba que niños menores de cierta edad vayan en los asientos delanteros de los vehículos. Sin embargo, pasar de ese objetivo al texto que se propone, nos conducirá o a la absoluta informalización de una práctica económica y social en nuestro país o despacharemos una normativa que será letra muerta. Se dispone que los vehículos de transporte escolar deberán estar equipados con cinturón de seguridad para todos los pasajeros y su uso será obligatorio. Aplaudo la disposición, pero debemos asumir que habrá dificultades. Dejo pasar eso, porque fui parte de la minoría cuando debatimos el punto en el primer trámite constitucional. Asimismo, se prohíbe el traslado de menores de ocho años en los asientos delanteros de los automóviles. Se aumenta la edad de seis a ocho años. Por cierto, toda edad es arbitraria, pero obviamente debe haber un límite. A mi juicio, estamos yendo a estándares más allá de lo conveniente y de lo que sucede en otros países. Sin embargo, lo que más me llama la atención es que los conductores -entiendo que de vehículos de transporte escolar- “serán responsables del uso obligatorio de sillas para niños, arneses o cojines adaptadores para los menores de ocho años que viajen en los asientos traseros de los vehículos, de acuerdo con las exigencias y el calendario que fijará el reglamento”. No me gusta delegar eso en un reglamento, porque no sé cuál será el criterio con que se fijará. Durante muchos años, cuando transportaba a mis hijos en vehículo, usé asientos especiales. Ésa era mi opción y lo que me parecía correcto. Nunca los llevé en la parte delantera sino hasta que cumplieron cierta edad. Pero exigir que los vehículos de transporte escolar tengan un tipo de sillas para niños de ocho años, que ya están en tercer año de enseñanza básica, me parece un exceso, por decirlo suavemente, pues un viejo pensador de mi partido lo habría calificado como un “despropósito”. Entiendo que la Comisión Nacional de Seguridad del Tránsito actuó de manera bien intencionada cuando propuso esa norma; pero no es buena. A mi juicio, debería ir a comisión mixta, porque es impracticable y significaría fijar un criterio que no es el más adecuado. Me gustaría consultar a los colegas si saben lo que es un cojín adaptador. Soy partidario de tener una ley especial sobre transporte escolar. No deberíamos legislar sobre el tema en este proyecto, sino que dejarlo fuera de la discusión, a fin de elaborar una normativa especial para un sector económico emergente, pues miles de personas se dedican a esa actividad. El modelo de transporte escolar adoptado en Chile debería tener una regulación más integral y completa; determinar los tipos de vehículos y sus estándares, a fin de saber con cuáles se van a homologar; establecer los requisitos de seguridad, la capacidad máxima de pasajeros que pueden transportar, el ancho del pasillo de los vehículos, etcétera. Finalmente, aun cuando valoro mucho el proyecto, pido votación separada para las dos disposiciones que indiqué e invito a los señores diputados a rechazarlas, a fin de que sean estudiadas por la comisión mixta. He dicho. El señor ASCENCIO (Presidente).- Tiene la palabra el diputado señor Zarko Luksic. El señor LUKSIC.- Señor Presidente , este proyecto, que se está tramitando hace más de trece años en el Congreso, es de gran importancia. La mayor causa de muerte entre los menores de 25 años son los accidentes de tránsito. Si a ello sumamos el costo de lo que significa para las arcas fiscales y para los particulares la atención de las consecuencias que generan las colisiones, la tramitación y despacho de esta iniciativa es de la mayor importancia. ¿Qué aspectos me parecen positivos en la modificación a la ley de Tránsito? En primer lugar, se hace cargo de un tema pendiente en esa legislación. Me refiero a que las sanciones no son lo suficientemente drásticas para crear nuevos hábitos de conducción en los automovilistas. Por eso, me alegro de que a las multas y, en algunos casos, a la privación de libertad, cuando hay un accidente con resultado de muerte, cuando se maneja bajo la influencia del alcohol o en estado de ebriedad, se agregue lo que le duele más a un conductor: la suspensión de su licencia de conducir. La iniciativa contempla como sanción, por ejemplo, para quien conduce bajo la influencia del alcohol sin causar daño ni lesiones o con daños o lesiones leves, además de una multa de 1 a 5 UTM -antes era en pesos- la suspensión de la licencia de conducir por un mes; si se causan lesiones menos graves, de dos a cuatro meses; si se producen lesiones graves, de cuatro a ocho meses, y en caso de lesiones gravísimas o muerte, no menos de doce ni más veinticuatro meses. En Francia, a quien conduce bajo la influencia del alcohol o en estado de ebriedad, se le cancela definitivamente la licencia, más aún si provoca un cuasidelito, porque ese conductor es un criminal y nadie puede argumentar que el daño causado fue por negligencia, pues desde el momento en que consume mucho alcohol, existe dolo, la intención de inferir daño a la persona o propiedad de otro. Según mi opinión, la suspensión de la licencia de conducir debería ser por un período mayor. Por eso, al menos en esta materia, estoy dispuesto a ir a comisión mixta. Me parece bien que el proyecto señale que la licencia se cancelará por conducir bajo la influencia del alcohol en tres oportunidades dentro de un año, y en estado de ebriedad o bajo el efecto de drogas -se agregan los estupefacientes, lo que es muy positivo- en tres ocasiones dentro de veinticuatro meses. Por otro lado, comparto sólo en parte las aprensiones del diputado Juan Pablo Letelier respecto de la exigencia de que los ciclistas deban usar casco de protección, porque lo que él no ha mencionado -lamento que no esté en la Sala, porque me habría gustado debatirlo con él- es la cantidad de ciclistas muertos y lesionados que al momento de producirse un accidente circulaban sin casco. En todo caso, otros diputados de zonas rurales pueden dar a conocer esa cifra. En ese sentido, se ha hecho famosa la llamada “carretera de la muerte”, un camino muy estrecho que une Santo Domingo con la Sexta Región, por el gran número de ciclistas muertos y lesionados a causa de que manejan bajo la influencia del alcohol o como víctimas de conductores negligentes, de verdaderos criminales. ¿El diputado Juan Pablo Letelier quiere que se sigan produciendo muertes? ¿Por qué no se hace cargo de esa cifra? Ciertamente, el casco significa una carga económica, pero también la posibilidad de que un ciclista no muera en un accidente. Sería interesante que los diputados de zonas rurales entregaran esa cifra. No estoy de acuerdo con el diputado Juan Pablo Letelier, porque es precisamente en las zonas rurales donde se producen más muertes de ciclistas en las carreteras. Si me dicen que se van a habilitar ciclovías, sería otra cosa, pero no es el caso, y resulta que la autopista que mencionaba no se conoce como “carretera de la muerte” por lo accidentes que en ella se producen entre automóviles, sino por aquellos que han afectado a ciclistas. Respecto de los vehículos de transporte escolar, efectivamente, a primera vista la implementación de lo exigido por esta iniciativa puede resultar tremendamente gravoso para sus dueños, que son pequeños empresarios. Pero si uno lee y analiza bien las normas propuestas, se dará cuenta de que entregan la regulación de esas materias a un reglamento, cuestión que considero peligrosa. He discutido permanentemente ese procedimiento tanto con el ministro como con el subsecretario de Transportes , según sea el año, ya que hay muchas materias que son entregadas a la potestad reglamentaria, que ejerce el subsecretario de turno, quien algunas veces puede amanecer muy iluminado y dictar muy buenas normas, pero otras no, y al parecer éstas son la mayoría, según lo que dicen los conductores y en general quienes están vinculados al mundo del transporte, que se quejan continuamente de ello. Es el caso de los dirigentes del transporte privado y de turismo, a quienes recibimos recientemente en la Comisión de Transportes, que manifestaron sus objeciones al decreto supremo Nº 80, que reglamenta esa actividad. Considero que estamos en presencia de un buen proyecto, pero que debe pasar a Comisión Mixta para solucionar nuestras diferencias con el Senado, especialmente en materia de transporte escolar, para que se precise más el proyecto y que no todo quede entregado a la potestad reglamentaria. Para terminar, sólo quiero expresar que hay dos aspectos de la iniciativa que me tienen muy contento: se sancionará a aquellos conductores que arrojen cigarrillos a la acera, porque eso es causa de muchos incendios, especialmente en las zonas rurales, y lo que más me gusta, a quienes lancen desde un vehículo al camino -lo que me produce mucha rabia- botellas, cajas, pañales, etcétera. Aquí hay muchas disposiciones destinadas a generar una conducta más civilizada tanto de parte del conductor como del pasajero o del peatón. He dicho. El señor ASCENCIO ( Presidente ).- Tiene la palabra la diputada señora María Angélica Cristi . La señora CRISTI (doña María Angélica) .- Señor Presidente , este proyecto se ha esperado por tantos años, que hoy vemos que una serie de disposiciones contenidas en él ya han pasado de moda. Por ejemplo, veamos la disposición relativa a la conducción bajo los efectos del alcohol o en estado de ebriedad. La propuesta es algo más drástica que la anterior, pero no tanto, porque de su lectura no se distingue claramente cuáles van a ser las penalidades aplicables a una y otra infracción. Como decía el diputado que me antecedió en el uso de la palabra, conducir bajo la influencia del alcohol y causar daños materiales o lesiones leves, será sancionado con multa de 1 a 5 unidades tributarias mensuales y la suspensión de la licencia de conducir por un mes. Para los conductores no hay nada más disuasivo o que los atemorice más que la suspensión de la licencia de conducir, ya que las multas en unidades tributarias mensuales generalmente se pagan, por lo que no parece ser un disuasivo importante. Pero al establecer en el artículo 196 C que se va a suspender la licencia de conducir por un mes, se parte con una sanción débil. En el último tiempo, varios diputados han propuesto proyectos para hacer más estricta esta norma, sobre todo, si consideramos que de los 1.700 accidentes con resultados de muerte, el 40 por ciento fueron ocasionados por personas que conducían bajo los efectos del alcohol o en estado de ebriedad. La principal causa de muerte en los jóvenes son los accidentes de tránsito por conducción en estado de ebriedad, infracción cometida especialmente a altas horas de la noche, en la madrugada. Según datos recientes, las muertes ascienden a 330. Por eso digo que la norma es débil. Pero más grave aún me parece lo indicado más adelante. Dice: “Si, a consecuencia de esa conducción, operación o desempeño, se causaren lesiones menos graves, se impondría la pena de prisión en su grado mínimo o multa de cuatro a diez unidades tributarias mensuales y la suspensión de la licencia de conducir de dos a cuatro meses.”. Se detallan los diferentes casos en que se suspende la licencia de conducir. Si hay lesiones graves e incluso la muerte, se quita la licencia por un período que no podrá ser inferior a 12 meses ni superior a 24 meses. En caso de reincidencia, la suspensión de la licencia entre 24 y 48 meses. Pienso que en caso de reincidencia, como decía el diputado Luksic , debiera retirarse definitivamente la licencia de conducir. La sanción aparece como debilitada a medida que la lesión y el daño es más grave. Por último, se otorga al juez la facultad, después de un examen psicológico, para retirar la licencia definitivamente; pero creo que ya es demasiado tarde. La mayor parte de los accidentes del tránsito son ocasionados por irresponsables que conducen en estado de ebriedad. Por lo expuesto, sugiero que el artículo 196 C sea analizado por la comisión mixta, sobre todo, en lo que dice relación con las sanciones que se establecen en cada caso. Por ejemplo, en la comuna de Peñalolén, un feriante que no se retira a la hora fijada tiene una multa de 3 UTM, y el proyecto establece que la conducción bajo la influencia del alcohol tiene una multa de 1 a 5 UTM. Es decir, no hay comparación con la gravedad del hecho. Lo importante es crear conciencia en la ciudadanía de que la persona que conduce no puede consumir alcohol y el que consume alcohol no puede conducir. Hay muchas formas de conseguirlo, ya sea a través de campañas públicas o de aumentar las facultades de las instancias controladoras. En España, la policía tiene la facultad para retener las llaves del auto de una persona que se apresta a conducir bajo la influencia del alcohol o en estado de ebriedad, de manera que debe dejar su vehículo en poder de la policía e irse a su casa a pié, en taxi o como sea. El proyecto dice que si una persona está bajo los efectos del alcohol, puede conducir el vehículo otra persona. Eso lo encuentro igualmente débil, porque esa otra persona también -no necesariamente- puede estar bajo la influencia del alcohol. Por otra parte, hay varias disposiciones que no fueron modificadas debiendo serlo. Entre ellas, algo que ha sido mencionado por dos diputados que me antecedieron en el uso de la palabra, el arrojar elementos hacia afuera del vehículo. Esa acción, que puede ser tremendamente peligrosa, debe tener una mayor sanción, porque el elemento arrojado podría caer en un vehículo que viene detrás y ocasionar un accidente. Por lo tanto, la penalidad también debiera ser mayor. Por último, hay acciones que no están consideradas. Una de ellas es qué pasa con la persona que entrega licencias falsas, porque el proyecto sólo sanciona a la que conduce con una licencia falsa, pero no hay una sanción para aquella que las entrega, situación respecto de la cual hay bastantes denuncias. Se prohíbe, mediante el artículo 36, usar el teléfono celular durante la conducción a no ser que emplee el sistema de manos libres. Creo que conducir y hablar por teléfono por el sistema de manos libres es igualmente distractivo. En mi caso doy plena fe que me distraigo conduciendo, aunque esté usando el sistema manos libres. Tendría que dilucidarse este punto, por lo que pediría a la comisión mixta que revise este artículo 36. Pareciera que hay una nueva tecnología que traen algunos vehículos en virtud de la cual, a través del monitoreo de la voz se evita tener que digitar un número o dar el paso a una llamada. Si eso se generalizara sería la única forma de permitir el uso de teléfonos mientras la persona maneje. Lo anterior, para evitar eventuales accidentes. No encontré en el proyecto una sanción a las carreras nocturnas. Todos sabemos que no se puede manejar en las pistas a velocidades superiores a las permitidas, pero las carreras nocturnas son frecuentes. Así ocurre ahora en la Costanera Norte. Estimo que quienes participan en estas carreras nocturnas debieran ser sancionadas con la suspensión de la licencia de conducir, porque están exponiendo su vida y la de otras personas. Me parece bien que el proyecto vaya a comisión mixta para que sea perfeccionado y se resuelvan algunos de los problemas que he planteado. Me imagino que hay varios temas más, pero en particular solicito que revisen todo lo que se refiere a la conducción bajo la influencia del alcohol o en estado de ebriedad, a las penalidades y a lo relativo a la suspensión de la licencia de conducir, que -como decía- es el mayor disuasivo para los conductores que cometen infracciones. He dicho. El señor ASCENCIO ( Presidente ).- Tiene la palabra el diputado señor Aníbal Pérez. El señor PÉREZ ( don Aníbal) .- Señor Presidente , estamos llegando al término de la tramitación de un proyecto que tiene una tremenda importancia para la seguridad de las personas. Algunas cifras demuestran lo que estamos hablando. La gente podría creer que la principal causa de muerte en el país son algunas de las enfermedades más comunes, tales como las cardiopatías, cáncer, etcétera. Sin embargo, la realidad es que la principal causa de muerte son los accidentes de tránsito. Más de 1.700 personas fallecen al año por accidentes del tránsito. Miles de personas quedan lesionadas, mutiladas y sin considerar la cuantía de los daños, tanto a la propiedad pública como a la privada. Al año se pierden más de 200 millones de dólares en daños a la propiedad pública y privada por accidentes del tránsito. Estamos llegando al final de la tramitación de un proyecto que tenemos la obligación de sacarlo adelante para establecer normas que permitan dar cuenta de lo que hoy existe como parque automotriz, de sus avances, y que nuestras normas estén a la altura de los países modernos y desarrollados, donde los estándares de seguridad son mucho más rigurosos que en Chile. De ahí, la importancia de este proyecto. En segundo lugar, quiero referirme a algunas normas que, a mi juicio, deben ser mejoradas. Participo de lo dicho por la diputada señora Cristi . Creo que debe revisarse todo el capítulo respecto de la forma en que se sanciona el manejo en estado de ebriedad. Porque la persona que conduce un vehículo en estado de ebriedad y causa la muerte de otra persona, nunca más debería conducir un vehículo motorizado. Es bueno que sepa a qué se expone si conduce bajo la influencia del alcohol o en estado de ebriedad. No me parece prudente dejar al juez la facultad de determinar en qué casos, cuándo y cómo debe aplicar una sanción en este tipo de infracción, porque estamos dando una señal de debilidad. Aquí corresponde tener una actitud más rigurosa para sancionar a quién está cometiendo un delito. El manejo en estado de ebriedad no es un cuasidelito: es un delito. Insisto que, en este caso, esta normativa debería ir a comisión mixta para hacer una revisión completa acerca de cómo aplicamos las penas cuando la persona maneja en estado de ebriedad y causa un accidente, dejando personas lesionadas o fallecidas. En tercer lugar, oponerse a que los ciclistas usen cascos, me parece que no es conocer la realidad del mundo rural. Soy diputado de una zona agrícola, y puedo ver cómo cientos de temporeros y temporeras van por las carreteras en bicicleta sin ninguna seguridad, sobre todo en el verano, cuando están completamente colapsadas. Si hubieran ciclovías se evitarían esos problemas. ¿Cuántos accidentes han protagonizado estos trabajadores por no llevar un casco que proteja, al menos, la parte más fundamental de su cuerpo, como es la cabeza? En consecuencia, esta norma debe ser aplicada, porque de esa manera podemos evitar accidentes graves en la gente que transita en nuestros campos en bicicleta, en particular en el verano, período en el que miles de temporeros y temporeras se trasladan en bicicleta desde su hogar al trabajo y viceversa. En cuarto lugar, también merece una revisión la normativa sobre el transporte escolar, el que establece un sistema mucho más riguroso. Digo esto porque las estadísticas que manejamos reflejan que las tasas de accidentes del transporte escolar son las más bajas. Son muy pocos los accidentes que se producen en los vehículos que transportan escolares a los colegios. En consecuencia, existe una señal clara de que estos transportistas han asumido como corresponde una obligación tan importante como es trasladar a nuestros hijos a los colegios. De parte de ellos ha habido una conducta seria y responsable. No olvidemos que nuestros hijos les dicen tíos y tías a los choferes que manejan estos vehículos de transporte escolar. Tenemos que reconocer su responsabilidad, porque las tasas de accidentes son nulas en los últimos años, lo cual denota seriedad y responsabilidad de parte de estos conductores. En quinto lugar, ¿cuánto cuesta instalar cinturones de seguridad a un minibús para 15 ó 20 pasajeros? Estamos hablando de cinturones de seguridad modernos y que protegen realmente a las personas. ¿Están los microempresarios en condiciones de asumir de inmediato un gasto de esta naturaleza? A lo mejor, se podría mantener la norma y establecer que se aplicará a los vehículos que presten servicio de transporte escolar y, después de la entrada en vigencia de la ley, darles a los existentes un plazo prudente, de acuerdo con un reglamento, y así cumplir con la normativa que protege a nuestros niños cuando son transportados desde al colegio a sus casas y viceversa. El diputado Juan Pablo Letelier preguntó qué es un cojín adaptador. Tengo entendido que es un implemento muy barato, que le da mayor altura al niño, con el objeto de permitir que el cinturón de seguridad no le quede en el cuello, sino en el pecho, como se usa normalmente. Pienso que puede ser considerado un antecedentes valedero. En todo caso, creo que esta norma debería ir a comisión mixta, a fin de buscarle una mejor redacción, que permita a los miles de transportistas escolares cumplir paulatinamente esta normativa, tan importante para la seguridad de los niños que van al colegio. En suma, creo que estamos ante un buen proyecto, porque hemos puesto nuestra normativa del tránsito a la altura de estándares de países mucho más avanzados y modernos que el nuestro, razón por la cual la bancada del Partido por la Democracia le dará su aprobación. He dicho. El señor ASCENCIO (Presidente).- Tiene la palabra el diputado señor Claudio Alvarado. El señor ALVARADO .- Señor Presidente , sin lugar a dudas, el proyecto en estudio es positivo, ya que pretende modernizar y complementar la disposición de la ley de Tránsito. No obstante, hay algunos cuestionamientos que es necesario tener en consideración y discutirlos en una comisión mixta. Uno de ellos dice relación, por ejemplo, con las normas sobre el uso del cinturón de seguridad. Si bien es cierto, todos pretendemos disminuir la tasa de accidentes del tránsito y proteger a los menores y nuestras vidas, su uso obligatorio al ciento por ciento de los vehículos de transporte escolar podría convertir a la ley en ideal, pero, en la práctica, difícil de cumplir. Igual situación sucede con la exigencia de elementos especiales para los niños de hasta ocho años de edad. Por ejemplo, en el caso de una familia común con dos o tres niños que se transporta en un vehículo. ¿Hay espacio en éste para instalar tales elementos? Es indudable que no existe esa posibilidad. Entonces, si hacemos la misma exigencia para un taxi colectivo o básico en el cual esa familia transporta a sus niños, estaríamos estableciendo una exigencia para vehículos de uso particular y no para los de transporte colectivo. De manera que tenemos aquí una inconsecuencia, un problema práctico. La ley no puede ser sólo algo ideal: debe ser adecuada a la realidad. No se trata de estar en contra o de hacer caso omiso de las medidas básicas de seguridad y protección de los pasajeros; todos queremos que existan, pero -repito- debemos adecuarlas a la realidad de cada situación. Por eso, no obstante ser válido el principio, es necesario rediscutir este tema en la comisión mixta. Asimismo, creo que es preciso discutir lo relacionado con la exigencia de vestimenta o indumentaria e implementos adecuados para desplazarse en bicicleta. En realidad, esto no parece muy adecuado, pues la mayoría de las personas utilizan este medio de transporte para llegar a sus lugares de trabajo. De aprobarse lo anterior, tendremos un gran número de hombres y mujeres que no estarán en condiciones de cumplir con esta disposición y, por ende, expuestos a recibir una sanción. Comparto que está en juego la seguridad de las personas, que se busca evitar los accidentes y que existan menos probabilidades que, de ocurrir, tengan consecuencias graves; pero no podemos hacer caso omiso de la realidad y, en ese sentido, tenemos que abrirnos a la posibilidad de discutir el tema en profundidad. Otra modificación del Senado establece que será el Ministerio de Obras Públicas, en lugar de la Dirección de Vialidad, el que fijará las condiciones, distancia y puntos en los cuales se deben ubicar letreros en los caminos, en circunstancias de que la instancia que mejor conoce las vías, porque siempre ha estado a cargo de ellas, es la Dirección de Vialidad. Por lo tanto, debemos dejar radicada en ella esa facultad. En suma, quiero señalar que, como bancada, compartimos el criterio general de que es necesario dar seguridad a quienes se transportan en vehículos; sin embargo, no debemos transformar la iniciativa en algo ideal, sino que hacerla compatible con la realidad. Por esa razón, haremos llegar a la Secretaría nuestra solicitud de votación separada para varias modificaciones, con el propósito de discutir en la comisión mixta las materias que he señalado. He dicho. El señor ASCENCIO (Presidente).- Tiene la palabra el diputado señor Fidel Espinoza. El señor ESPINOZA .- Señor Presidente , acabamos de ser testigos del acto de mayor irresponsabilidad política visto en esta Sala, porque el diputado que me antecedió en el uso de la palabra, que integra la Comisión de Obras Públicas, Transportes y Telecomunicaciones, la semana pasada votó a favor todas las modificaciones del Senado. -(Hablan varios señores diputados a la vez). El colega Alvarado dice que no asistió, lo que es peor. Lo que quiero señalar es que, lamentablemente, hay parlamentarios que definitivamente no quieren que se introduzcan modificaciones a la ley de Tránsito. La verdad es que hay diputados que no quieren que haya mayor seguridad en nuestras vías ni abordar con mucha profundidad una materia que, como lo hice presente al rendir mi informe, es un tema país. Nada sacamos con tratar de poner trabas a un proyecto que lleva 13 años en el Congreso Nacional, lo que constituye una vergüenza. Me parece una absoluta inconsecuencia que algunos quieran poner obstáculos a la posibilidad de tener una ley de tránsito moderna. Aquí se han dicho cosas que no guardan relación alguna con la realidad. Por ejemplo, algunos diputados han manifestado que no es posible exigir a los ciclistas el uso de casco y de cintas reflectantes. Para que el país lo sepa, algunas cintas que permiten distinguir en la oscuridad a un ciclista que, por ejemplo, se desplaza a su trabajo, tienen un costo de 150 pesos. ¡Ése es el costo de una cinta reflectante de 30 centímetros!. Por lo tanto, quiero que le hablemos al país con la verdad. ¿Queremos realmente modificar la ley de Tránsito? Si no es así, dejemos las cosas hasta aquí y permitamos que sigan muriendo ciclistas y personas en nuestras carreteras. Pero, digámoslo con franqueza. La Comisión aprobó por unanimidad todas las modificaciones. Por cierto, nada es perfecto y a futuro podemos mejorar algunas cosas, como lo planteado por la diputada señora María Angélica Cristi , relacionado con las sanciones por conducir bajo la influencia del alcohol, así como otras objeciones de que ha sido objeto el proyecto. Sin embargo -lo señalo porque todavía confío en la responsabilidad del Congreso Nacional-, aquí lo importante es que no salgamos con subterfugios baratos para tratar de evitar que tengamos una ley de tránsito como corresponde. Quiero decir al diputado Alvarado que un casco como el que se exige cuesta 1.200 pesos. De manera que no entrabemos la aprobación del proyecto. Aquí se han dicho cosas que no guardan relación con la realidad. Por ejemplo, en cuanto a los furgones escolares, entre otras cosas, se ha hablado de sillas especiales, en circunstancias de que el proyecto da la posibilidad de que se usen cojines que permitan -como lo dijo el diputado Aníbal Pérez -, adaptar al niño a una altura adecuada, de manera que el cinturón sea una protección y no un peligro. De acuerdo con la discusión generada, parece ser que el proyecto generará altos costos a las personas que deberán cumplir las exigencias de la futura ley. Independientemente de que sea así, nada puede igualarse con el dolor que le provoca a una familia la pérdida de un ser querido en un accidente de tránsito. Lo que importa es el espíritu de la normativa que se pretende dictar, con el objeto de otorgar un marco legal que beneficie al país. ¿Acaso le vamos a decir al país que vamos a enviar este proyecto a una comisión mixta para que esté allí un año más, mientras todos los días siguen muriendo personas en las vías públicas? Somos capaces de constituir comisiones de un día para otro; cuando queremos corregir algo que hemos hecho mal. Dictamos una ley en 24 horas, como ocurrió hace algún tiempo para enmendar una equivocación relacionada con una inscripción electoral. Sin embargo, cuando tenemos un problema país, nos demoramos trece años, como ocurrió con la ley de divorcio. Por eso estoy molesto, porque no se actúa en consecuencia. Hay diputados que vienen a la Sala a plantear cosas diferentes a las que sostienen en la comisión, y eso lo considero grave para la transparencia del Congreso Nacional. Como estamos a cuatro meses de una elección, es fácil quedar bien con los transportistas escolares y con ciertos sectores. Pero, ¿por qué no quedamos bien con el país y aprobamos un proyecto que es beneficioso para todos? He dicho. El señor ASCENCIO ( Presidente ).- Tiene la palabra el diputado señor Alejandro García-Huidobro. El señor GARCÍA-HUIDOBRO .- Señor Presidente , quiero manifestarle al presidente de nuestra comisión que el espíritu de todos los parlamentarios no es evitar que haya ley, sino que haya una buena ley. Por eso, considero injustas sus palabras, porque ninguno de los parlamentarios de las distintas bancadas ha dicho algo que no sea razonable. Lo que se pretende es mejorar el proyecto en una comisión mixta, porque hay ciertos puntos que deben ser analizados con tranquilidad. ¿Por qué ocho años? Quiero consultarle al presidente de la Comisión si está de acuerdo con la modificación del Senado que aumentó la edad de los niños de seis a ocho años. Me gustaría escuchar un argumento concreto al respecto. Respecto de los vehículos con cabina simple, los niños no van a poder viajar atrás, sino en la cabina. En ese sentido, creo que la proposición de la Cámara era mejor que la del Senado y, por lo tanto, sería mejor llevar el tema a comisión mixta. Hay un segundo punto que es discutible y que debemos analizar y llevar a comisión mixta. Me refiero al artículo 84, relacionado con las bicicletas. Es cierto lo planteado por el diputado Juan Pablo Letelier , en cuanto a que en las regiones agrícolas el único medio de transporte de los miles de temporeras y temporeros, después de sus pies, es la bicicleta. Sin duda, hay muchas personas que no tienen los recursos, porque este artículo va más allá del casco. Ahora, si quien se moviliza en bicicleta debe usar una indumentaria especial que quedará a criterio de un reglamento, prefiero que ello quede consagrado en la ley. ¿Qué tipo de implemento, indumentaria o vestimenta deben usar los que se movilicen en bicicleta? ¿Dependerá del clima? Me parece que señalarlo en el reglamento es incursionar en terrenos que no nos competen. ¿Cómo va a ser el reglamento para Arica, Punta Arenas o Isla de Pascua? No lo sé, pero si sé que es importante procurar la construcción de ciclovías seguras. Se ha dicho que hay cascos a 1.200 pesos. A lo mejor hay más baratos, pero nadie sabe qué grado de seguridad ofrecen. Alguna experiencia tengo respecto de los cascos que se usan cuando se manejan motos. En el mercado podemos encontrarlos desde cinco o diez mil pesos hasta un millón de pesos. Pero, ¿qué grado de seguridad ofrece cada uno de ellos? Es obvio que a mayor seguridad se necesitan mayores recursos para adquirirlos, recursos que obviamente las temporeras y temporeros no tienen. Quiero manifestar al presidente de la Comisión que el espíritu de todos los diputados es buscar una salida razonable, pero no paralizar la tramitación de esta iniciativa. Otro punto que quiero analizar se refiere al artículo 91, que reemplaza el número 4, respecto de los buses de los sectores rurales. Se prohíbe llevar canastos, bultos o paquetes que molesten a los pasajeros o que impidan la circulación por el pasillo del vehículo. Sin duda, la situación en los sectores rurales es absolutamente distinta de la realidad de Santiago, porque la micro que presta servicios en ellos muchas veces no tiene dónde poner las cosas y la gente debe llevar los paquetes en sus brazos. Ésa es la realidad de nuestra ruralidad, pero se quiere imponer normas en las que no se considera. A veces, en la semana o en el día, es la única micro con la que cuentan y no es posible impedirles a los pasajeros llevar cosas que necesitan para vivir. Este punto también debiéramos llevarlo a comisión mixta. En general, valoro el proyecto. Sin duda, el presidente de la Comisión tiene razón al señalar que su tramitación ha demorado mucho tiempo. Trece años es demasiado. Valoro también el compromiso que asumió ante el país en un programa de televisión, en el que señaló que se la iba a jugar para que se despachara rápido. Es muy importante que así se haga y debo reconocer su esfuerzo. En general, el proyecto apunta en la dirección correcta y, tal como manifestó el diputado Alvarado , pediremos que vaya a comisión mixta, de manera de mejorarlo y, en definitiva, mejorar la seguridad de todos quienes conducen algún medio de transporte en el país. He dicho. El señor ASCENCIO (Presidente).- Tiene la palabra el diputado señor Ceroni. El señor CERONI.- Señor Presidente, sin duda, el proyecto implica un gran avance en materia de seguridad en el tránsito. Se ha dado la cantidad de muertos y de lesionados por accidentes y es obvio que nos preocupa. Por eso, debemos contar con una ley adecuada. A mi juicio, el proyecto apunta en la dirección correcta. Han pasado muchos años para llegar a él. Demasiados. Pero a pesar de la demora, es un proyecto positivo en cuanto a sus conclusiones. Por ello, algunas exigencias que hoy parecen exageradas deberán adoptarse porque son para proteger la vida de las personas, en especial en relación con los ciclistas: casco protector y vestimenta e implementos adecuados, sobre todo en los sectores rurales. Son muchos los accidentes de tránsito, con resultados de muertes, que ocurren por la colisión de vehículos motorizados con ciclistas. Por otra parte, no hay que perder de vista el reglamento que deberá definir su uso. Sin duda, la autoridad tendrá el criterio para que él refleje la realidad de nuestro país. En ningún caso se impondrá a destajo y de un momento a otro. Las normas relacionadas con vehículos de transporte escolar -cinturones de seguridad- son apropiadas, y deben establecerse a pesar del costo que puedan tener. Se prohíbe el uso del teléfono celular. Esta prohibición debió establecerse hace mucho tiempo, aunque se puede discrepar con su uso mediante el sistema de manos libres. Como lo señaló la diputada señora María Angélica Cristi , con él también se distrae la conducción. Hay informaciones que señalan que la distracción que se produce en la conversación con un acompañante es similar a la del uso de un celular a través del sistema de manos libres. Pero, no podemos llegar a la exageración de impedirlo. Me quiero referir a las normas que se establecen para penalidades por conducir bajo la influencia del alcohol. Se ocasionó una discusión porque se cree que son normas demasiado débiles. Quiero llamar la atención en el hecho de que no se crean normas más suaves para ello, sino que claramente se establecen penalidades para la conducción bajo la influencia del alcohol y no para el manejo en estado de ebriedad, delito que ya está tipificado claramente en la ley de tránsito y cuyas sanciones no se han rebajado. Se establecen sanciones precisas para la conducción bajo la influencia del alcohol, que significa conducir -según mediciones- con ciertos grados de alcohol en la sangre. Por supuesto que inferiores a la conducción en estado de ebriedad. Por lo tanto, esa discusión no debe confundirnos. Es bueno aprobar las modificaciones del Senado al proyecto sobre tránsito terrestre en esta sesión y evitar la comisión mixta, porque significaría extender un proceso que lleva muchos años y concluirlo exitosamente con una normativa positiva. He dicho. El señor ASCENCIO (Presidente).- Tiene la palabra el diputado señor Masferrer. El señor MASFERRER .- Señor Presidente , es importante este proyecto y me parece bueno legislar por la seguridad de las personas. Pero, como representante del área rural, indudablemente me llaman la atención algunas modificaciones del Senado. Al parecer, sus autores no conocen el campo. A lo mejor, por eso hoy está tan abandonado. Por ejemplo, la modificación que incide en el artículo 84, se refiere al conductor de bicicletas, en general, pero parece una tomadura de pelo. La gente del campo, que trabaja la tierra y se traslada de un predio a otro, lo hace por medio de la bicicleta. Pero no se le puede exigir un tipo de vestimenta. Además, no sé cuál podría ser en la Sexta Región, porque muchas personas, especialmente en verano, trabajan en short con hojotas, zapatillas. No sé qué se les exigirá. ¿Smoking, terno, corbata? Está bien la modernidad; está bien que a las personas que circulan en bicicletas en Santiago se les exija llevar casco. Pero en el área rural los caminos son de tierra y los trabajadores del campo no circulan en bicicleta a más de ocho o diez kilómetros de velocidad por hora y no se les puede exigir cascos. Es una desproporción. A lo mejor, la idea es buena, pero en las grandes carreteras. Me encantaría que en mi región existieran esas carreteras. Incluso, quizás hay una responsabilidad del Gobierno en este sentido, porque dijo que iba a reparar, por ejemplo, la carretera de la fruta. La prometió el Presidente Lagos un 21 de mayo en el Congreso Nacional. Nuestra carretera es simple y queremos que sea de doble vía. Cuando se construya así, a lo mejor, recién podremos exigir casco a los ciclistas. Hoy, los caminos que deben recorrer los trabajadores del campo son todos de tierra y, por lo tanto, no necesitan vestimenta acorde con el criterio de la autoridad que va a exigir su uso para trasladarse de un predio a otro. En definitiva, no comparto la modificación por la que se reemplaza el artículo 84. Creo que a sus autores se les pasó la mano, o nunca han ido al campo. A lo mejor, les gusta comer la fruta, alimentarse bien, pero no saben cómo se produce y cuál es la vestimenta que usa esa gente. Hablo en representación y en defensa de esos hombres, a los cuales tanto debemos y a quienes, hoy, prácticamente, los están obligando a no trabajar -para que haya más cesantía en el país- cuando quieren que usen una vestimenta, un terno y, además, un casco cuyo tipo y monto se desconoce. Algunos dicen que podrá ser muy económico, pero, por mucho que lo sea, tendrá un costo y, a lo mejor, esa gente no podrá adquirirlo. ¡Para qué hablar de las micros o buses! No son aquellos que están retenidos en Argentina. Esos no llegan a la zona que represento; sólo los que dan de baja en Santiago llegan a esos lugares del campo. Su gente se abastece de productos básicos para la alimentación en las capitales comunales, los cuales no podrán transportar en ninguna parte de esas micros porque no son adecuadas. A lo mejor, aquí existe una concomitancia con empresarios. Nadie quiere irse a esos lugares. ¡Hasta cuándo vamos a seguir perjudicando al sector agrícola! Es el momento de hacer un alto y de tomar conciencia, de que, alguna vez, durante las semanas distritales, vayamos también a regiones a conocer cómo vive la gente que no tiene acceso a la salud ni a una buena educación y, sin embargo, se le va a exigir el uso de terno y, además, de guantes y de casco. Voy a votar en contra de todo el artículo 84, porque es una ridiculez esa exigencia a la gente que más debemos favorecer, a quienes producen y nos alimentan. Aquí, en este momento, muchos están mirando la hora y pensando cuándo irán a cenar; pero no reparan en que la alimentación que hoy se les servirá en los comedores se obtuvo gracias a esta gente a la queremos poner casco. ¡Basta de intolerancia! He dicho. El señor ASCENCIO (Presidente).- Tiene la palabra el diputado señor Rossi. El señor ROSSI.- Señor Presidente , sinceramente, no entiendo la vehemencia del diputado Masferrer . Más bien, la entendería en sentido contrario; es decir, de apoyar en forma entusiasta un proyecto que busca modernizar la ley de tránsito y proteger a la gente, porque, como se ha dicho, el fin último es la salud de la población. Hoy, la principal causa de muerte en menores de treinta y cinco años son los traumas, y dentro de ellos, los producidos por accidentes automovilísticos. Quiero centrar la discusión en ese aspecto. De qué manera prevenimos los accidentes automovilísticos y creamos condiciones más seguras en el transporte público y en el privado. Ése es el tema de fondo. En consecuencia, anteponer intereses comerciales o económicos, como, por ejemplo, que en el transporte escolar se deberán instalar cinturones de seguridad y sillas para menores de ocho años, me parece que significa privilegiar aspectos que no son los realmente importantes. Me pregunto, ¿cuánto vale el tratamiento médico, la UCI, la rehabilitación de un politraumatizado que salió expelido por la ventana de la cabina trasera de una camioneta en un accidente automovilístico? ¿A cuánto asciende el costo no sólo económico, sino que también humano para él y su familia? Entonces, pongamos las cosas en su lugar. Aquí, el tema de fondo es cómo modificamos la actual ley de tránsito. Estoy de acuerdo en que han pasado demasiados años para que haya menos de mil setecientas muertes al año. Y quiero decirles a los que hablan tanto sobre seguridad ciudadana y delincuencia, que hoy, por cada persona que muere en hechos delictivos, siete lo hacen en accidentes de tránsito. Es una proporción de siete a uno. Este proyecto es un avance y todas las modificaciones del Senado merecen ser aprobadas, por lo que no estoy de acuerdo con que se remita a Comisión Mixta. Quizá, posteriormente, a través de nuevos proyectos, podamos avanzar más en algunas otras medidas, como la planteada por la diputada María Angélica Cristi -estoy de acuerdo con ella- en el sentido de disuadir a los conductores de consumir alcohol y conducir un vehículo. Hoy, un tercio de los accidentes automovilísticos se asocia al consumo de alcohol. En Santiago, tenemos un grave problema en la locomoción colectiva. Un estudio del Conace demuestra que el 15 por ciento de los conductores presenta alcohol en los exámenes de orina. Entonces, es necesario hacer algo para cambiar esas conductas, modificar esos hábitos. Sin duda, el plan Transantiago permitirá disminuir el estrés laboral, lo que ayudará a avanzar en esa dirección. Son bastante débiles las sanciones que recibe un conductor reincidente en conducir bajo la influencia del alcohol o en estado de ebriedad. Nuestra legislación debiera ser mucho más drástica y sancionar a una persona reincidente con la suspensión perpetua de su licencia de conducir. Lamentablemente, se avanzó poco en ese ámbito. La pena de multa de 1 a 5 UTM para quien conduzca bajo la influencia del alcohol es realmente irrisoria; no ejerce ningún rol disuasivo, que es lo que queremos. Al menos se avanza mucho en cuanto a considerar como una falta grave conducir mientras se habla por teléfono celular. También es importante el uso del cinturón de seguridad en los asientos traseros. En ese sentido, me llama la atención también el argumento de que podría afectar mucho, desde el punto de vista económico, a los pequeños y medianos empresarios del transporte escolar. Una vez más me pregunto: ¿Qué es más importante: la salud de un niño, lo que podría ocurrirle en un accidente donde esté involucrado el bus que lo transporta al colegio o el costo que significa la instalación del cinturón de seguridad? Por ejemplo, el cojín -del cual tanto se ha hablado- es para elevar al niño de manera que pueda usar el cinturón de seguridad. Ahora, con mayor razón -ojalá- se pudiese establecer que todos los vehículos tengan una silla especial para menores de ocho años. En esa dirección debemos avanzar. También se ha planteado el argumento de que en las zonas rurales es imposible financiar estas modificaciones para los buses. Lo importante es que contemos con una legislación que disminuya los accidentes de tránsito y las muertes asociadas a tales accidentes. Lo mismo ocurre en relación con el uso de una vestimenta adecuada en el caso de los ciclistas. Por ejemplo, cuando un ciclista, que no usa casco, se accidenta a 60 ó 70 kilómetros por hora, generalmente sufre un traumatismo encéfalo craneano. Todos estos temas tienen bastantes aristas; por cierto, son complejos; pero lo más importante, lejos, es procurar tener una legislación moderna en materia de tránsito que disminuya la morbilidad y mortalidad como consecuencia de los accidentes y, además, mejorar la calidad de todos los habitantes, sean conductores o peatones. Sinceramente, espero que este proyecto de ley, que se inició hace alrededor de doce años, que está en su último trámite, sea aprobado sin necesidad del trámite de Comisión Mixta. He dicho. El señor ASCENCIO (Presidente).- Tiene la palabra el diputado señor José Antonio Kast. El señor KAST .- Señor Presidente , llama la atención la vehemencia con que se ha expresado el presidente de la Comisión de Obras Públicas, Transportes y Telecomunicaciones respecto de este proyecto. No es que aquí no exista voluntad política, ni que se quiera que sigan muriendo personas en las carreteras; por el contrario, todos estamos de acuerdo en que este proyecto, en términos generales, es bueno y debemos evitar que se produzcan accidentes con lesionados graves. Pero otra cosa es decir que no hay voluntad política y que algunos diputados quieren que siga muriendo gente. No corresponde a un presidente de Comisión afirmar eso respecto de otros colegas. El presidente de la Comisión se refirió a un diputado que no estuvo presente en la sesión de la Comisión que realizó la segunda revisión de las modificaciones del Senado. Quizá debió nombrar en su informe a todos quienes no estuvieron presentes allí, porque la gente también debe saber que este proyecto se inició en la Cámara de Diputados, fue objeto de muchas enmiendas en el Senado, volvió a la Comisión de Transportes, con motivo del tercer trámite constitucional, la que estudio las modificaciones y emitió un informe para que la Sala tuviera mejores antecedentes para pronunciarse. En todo caso, a todos nos ha pasado que en alguna ocasión no hemos podido asistir a la sesión de una Comisión. Incluso, el presidente pudo no haber estado presente en alguna de ellas. Si revisamos la asistencia de todos los diputados, es muy difícil que alguien tenga una asistencia de ciento por ciento a todas las Comisiones, porque a veces funcionan en forma simultánea. Por lo tanto, insisto, no me parecen bien los términos con los cuales el presidente de esa Comisión se refirió a un colega. Ahora, una buena ley es también una que pueda cumplirse y dentro de esta normativa hay varios conceptos que son bastante impracticables. Para una familia, que tenga tres o cuatro niños, el hecho de que ellos deban sentarse en sillas especiales para menores de ocho años, puede obligarla, incluso, a cambiar de vehículo. Desafío a la Sala a instalar tres de estos sillines, en forma paralela, en el asiento trasero de un vehículo. Es casi imposible. En mi caso, mi señora va a dar a luz a mi quinto hijo y todos son menores de ocho años. Tendría que cambiar la Kia 2.7 que tengo por una 3.0 y, además, obtener licencia de conductor profesional para poder transportar a mi familia. ¿Alguien me va a subvencionar el curso para poder manejar ese vehículo? ¿Quién me asegura que, a partir de esta iniciativa, no se va a originar un mercado negro de las sillas para guaguas? Porque así como el diputado Fidel Espinoza nos recomendó usar cascos de mil 200 pesos, a lo mejor van a salir sillas para niños de mil pesos que de seguro van a ser tan malas como los cascos de mil 200 pesos. Alguien me dice aquí que en Chimbarongo van a usar cascos de mimbre por ese valor. Es preferible no usar cascos que usar uno de mil 200 pesos, porque para que preste alguna utilidad, su valor mínimo debe ser sobre diez mil pesos, lo que, por ejemplo, significa dos jornadas de trabajo de un temporero. No digo que no se recomiende el uso del casco, pero seamos más originales, incluso, en lo que vamos a proponer. ¿Cómo el Estado va a subsidiar e incentivar el uso del casco? La propuesta de las cintas reflectantes lo encuentro razonable, ya que son baratas y ojalá se apliquen a todos los vehículos; pero seamos proporcionales a lo que queremos. Nos dicen que la indumentaria para usar las bicicletas tendría que ser distinta en el norte que en el sur. Estas normas, a mi juicio, son impracticables. Nos señalan también que no se va a poder llevar a niños menores de ocho años en los asientos delanteros de los vehículos, salvo en las camionetas de cabina simple. Es decir, un niño menor de ocho años no podrá viajar en el asiento delantero de un automóvil. Eso es irracional. Insisto que para una familia promedio en Chile, la silla que deberá instalar en el vehículo vale casi 100 mil pesos, para que tenga algún grado de utilidad, y no veo que la iniciativa contemple un subsidio adicional para una familia que tiene, por ejemplo, tres niños menores de ocho años y deban usar ese tipo de silla. En cuanto a los furgones escolares, también hay que ser racionales en lo que se pretende. Como dijo el diputado Juan Pablo Letelier , quizá valga la pena hacer una legislación especial para el transporte escolar, ya que es una forma de vida en Chile. Hay miles de furgones escolares en todos los distritos y han mejorado ostensiblemente. El diputado Aníbal Pérez nos manifestaba que, en el trasporte escolar, el grado de accidentes que se producen con resultado de lesiones graves para los niños es bastante bajo, porque el sistema se ha ido profesionalizando. Hay reglamentos que rigen a esos transportistas. Por ejemplo, deben estar registrados y llevar un ayudante si transportan menores de cierta edad. El sistema ha mejorado mucho. Incluso, podría ser más peligroso que esos vehículos tengan cinturones de seguridad dentro del auto, porque hoy los niños, lamentablemente, son más violentos y nadie podría protegerlos de un golpe con uno de esos cinturones. Analizar cuatro o cinco artículos en una comisión mixta, que seguramente se constituirá la próxima semana, es muy conveniente. Como dijo el Presidente de la Comisión , han transcurrido trece años desde que se presentó esta iniciativa. Por lo tanto, esperar dos o tres semanas más para despachar un buen proyecto es razonable y perfectamente posible. Ahora, no por eso hay que descalificar a un parlamentario cuando, legítimamente, cambia de opinión. ¿Quién alguna vez en la vida no ha cambiado de opinión cuando le presentan argumentos razonables? Les aseguro que el diputado Espinoza no sabía que tengo siete hijos, que voy camino al octavo, y que la mayoría de ellos no usa sillas especiales en los automóviles. Desafío al diputado Espinoza a obligar a un niño de ocho años a sentarse en un sillín. Es bastante difícil. Reconozco que hasta los tres años de edad siento a mis hijos en una silla, como una opción personal. Pero es impracticable sentar a niños de más edad en una silla con arneses que los protejan de todo. Está bien que usen cinturones de seguridad, pero lo que se propone es impracticable. Una buena ley es aquella que puede cumplirse. En lo referente a los vehículos particulares y el uso de sillas especiales, a los furgones escolares y el uso de cinturones de seguridad, y a las bicicletas y la indumentaria especial, con cascos que cuestan 1.200 pesos, creo que hay bastante que mejorar. También es necesario perfeccionar lo relativo a la conducción en estado de ebriedad. En ese sentido, estoy de acuerdo con lo manifestado por la diputada Cristi. A quienes conduzcan en esas condiciones hay que quitarles de por vida su licencia de conductor. En consecuencia, considero absolutamente necesario que algunos artículos de la iniciativa sean mejorados en una comisión mixta. He dicho. El señor ASCENCIO (Presidente).- Tiene la palabra el diputado señor Cardemil. El señor CARDEMIL .- Señor Presidente , para quienes no participamos en su redacción, obviamente éste es un buen proyecto, que va en la dirección correcta de perfeccionar una ley tan importante como la de tránsito. En ese sentido, sólo resta felicitar a quienes por tanto tiempo han trabajado en su elaboración. Ahora, eso no significa que el proyecto no contenga disposiciones que necesiten ajuste y prolijidad en su redacción. Eso es lógico. Los textos no son dogmas de fe. Por lo tanto, no debiera despertar la ansiedad ni el fundamentalismo de nadie pedir que se voten en contra algunas disposiciones introducidas por el Senado, a fin de que en una comisión mixta se perfeccione la iniciativa. Entre esas disposiciones, pido que se vote por separado la letra a) del número 24), que reemplaza al número 8) del artículo 1º del proyecto, que prohíbe el uso de vidrios oscuros o polarizados. Es importante perfeccionar su redacción, porque entiendo que hay personas que, por prescripción médica, necesitan protegerse del sol. Asimismo, por razones de seguridad, algunas autoridades, fundamentalmente del Poder Ejecutivo , requieren que sus vehículos tengan vidrios polarizados. También pido votación separada para el número 27), que reemplaza el artículo 84, que establece la obligación para los conductores de bicicletas de usar vestimenta especial y cascos protectores. En este caso, es necesario distinguir y matizar. Existen carreteras en las que se requiere que los ciclistas usen casco. Pero también hay muchos caminos rurales donde exigir su uso puede ser francamente lindante con el ridículo. Por lo tanto, pido votación separada para el número 11). Lo mismo pido para el número 29, nuevo, que reemplaza el número 4 del artículo 91, que prohíbe admitir bultos en buses rurales. Pero si para mucha gente es la única manera de transportar sus “monitos”, como se dice en el campo. Por último, encuentro correcto llevar a comisión mixta una discusión más prolija sobre la penalidad de la conducción bajo influencia del alcohol. Por lo tanto, también pido votación separada para el número 42), que ha pasado a ser 82), que sustituye el artículo 196 B, que pasa a ser artículo 196 C. He dicho. El señor ASCENCIO (Presidente).- Tiene la palabra el diputado señor Fernando Meza. El señor MEZA .- Señor Presidente , efectivamente, el país cuenta con mejores carreteras y grandes infraestructuras viales que no estaban presentes en nuestra geografía en los últimos diez o quince años. Esa realidad obliga adecuar las leyes del tránsito, con el objeto de evitar las autopistas se transformen en sitios de muerte para miles de chilenas y chilenos, sobre todo de niños. Perder la vida o quedar con secuelas físicas, incluso discapacitado, no sólo es doloroso para la victima y su familia, sino que representa desembolsos, a veces, elevadísimos en gastos médicos, como dijo el diputado Rossi , que debe costear el Estado, y todo por la desreglamentación de esta ley, cuyas modificaciones se encuentra en estudio desde 1993 en el Congreso Nacional. A continuación, quiero referirme a la seguridad de tránsito. Por cada fallecimiento natural, hay siete por accidentes de tránsito. De ahí la importancia de apoyar este tremendo proyecto de ley, que el Ejecutivo , el Senado y la Cámara de Diputados han transformado en una normativa necesaria para el buen desempeño vial de nuestra sociedad. Comparto el criterio de algunos colegas que han manifestado la necesidad de contar con una legislación especial para los vehículos del transporte escolar, toda vez que a ese medio no le será fácil adaptarse a algunas de nuevas disposiciones y reglamentos que estamos introduciendo a la ley. Debo señalar que en países que cuentan con una experiencia mucho mayor que la nuestra, se prohíbe terminantemente la presencia de menores de 10 ó 12 años en los asientos delanteros. Los niños son impredecibles en su comportamiento, porque su inmadurez sicológica y mental o la falta de educación no les permite comprender cómo comportarse en el asiento delantero de un vehículo que se desplaza a una velocidad de 120 kilómetros por hora ni tampoco saben reaccionar ante un frenazo; es decir, entorpecen la conducción de la persona que va al volante. Por lo tanto, quiero pedir a los colegas que tengamos confianza, porque toda esta nueva reglamentación no persigue más que evitar tanta muerte inútil. Quiero hacer hincapié en el término de la posibilidad de que jóvenes menores de 18 años y mayores de 17 años que pudieran conducir en compañía de un adulto que no estaba en posesión de su licencia de conducir. Hoy, esa exigencia será inexcusable, de manera de hacer más responsable al acompañante de estos jóvenes conductores. Tampoco se podrá conducir a más de 30 kilómetros en zonas de establecimientos educacionales, en los horarios de entrada y salida de los escolares. Quiero destacar, como un llamado a la ciudadanía, que ya no será obligación para el conductor que auxilia a los lesionados concurrir a la unidad policial, lo cual, de alguna manera, facilitará la ayuda de terceros en caso de accidentes y evitará la muerte de algunos accidentados en las carreteras. Por último, la prohibición de transportar mascotas en los asientos delanteros también evitará muchos accidentes con resultados de muerte o de discapacidad. Por lo tanto, anuncio que la bancada del Partido Radical Social Demócrata respaldará con fuerza las modificaciones del Senado.De la misma manera, estaremos dispuestos a intervenir en la elaboración de un reglamento especial para el transporte escolar. He dicho. El señor ASCENCIO (Presidente).- Tiene la palabra el diputado Mario Varela. El señor VARELA .- Señor Presidente , me llama poderosamente la atención que a través de estas modificaciones a la ley de tránsito estemos imponiendo una serie de exigencias de país desarrollado, de estándares de países que están bastante más adelantados que el nuestro, cuyos ciudadanos y autoridades sí son capaces o están en condiciones de cumplir los cánones de seguridad que aquí se establecen. El proyecto impone una serie de exigencias imposibles de aplicarse en nuestro país, porque quienes están obligados a cumplirlas no tienen las posibilidades económicas para hacerlo. Estamos estableciendo el uso de una silla especial en los vehículos que transporten a menores de ocho años y el uso obligatorio de cinturones de seguridad en vehículos de transporte escolar. Es decir, los transportistas escolares tendrán que reducir drásticamente el número de escolares para cumplir con los estándares de seguridad, lo cual significa que se va a afectar a los más pobres, porque para subsistir, tendrán que aumentar los valores del transporte. Me pregunto si a la movilización municipal, al transporte de acercamiento escolar de los sectores rurales también se le hará exigible el cinturón de seguridad. ¿Por qué la ley va a operar para unos y no para otros? Me pregunto si a la locomoción colectiva, que también transportan niños, se le va a imponer las mismas exigencias que al transporte escolar. Hago estas preguntas, porque en el proyecto se incluye a todos los vehículos que transporten niños. En este sentido, a los dueños de vehículos particulares, que para aliviar sus costos y facilitar la vida de sus parientes, de sus amigos o de sus vecinos que viven en agrupaciones residenciales cercanas, se asisten, por turnos, para transportar a los niños, ¿también les vamos a exigir el uso obligatorio de sillas, arneses o cojines? Legislar en el papel de esta manera es una dicotomía que no se puede aceptar, ya que ni el propio Estado es capaz de brindar seguridad, porque no hace las inversiones para reparar la enorme cantidad de hoyos en las calles de las ciudades, a pesar de que pueden provocar accidentes. El proyecto de ley impone exigencias propias de un país desarrollado que, como estado, es capaz de brindar los estándares de seguridad que se requieren, porque tiene los recursos para hacer las inversiones que correspondan. Aquí se exige el uso de cascos a quienes usan bicicletas para trasladarse hacia sus lugares de trabajo, en circunstancias de que, con suerte, tienen recursos para hacerles mantención a su vehículo. ¡Con suerte, tienen plata para comprar un neumático para sus bicicletas! ¡Y pretendemos exigir el uso de cascos para vehículos que se desplazan a velocidades inferiores a seis kilómetros por hora! El proyecto no guarda ninguna proporción con el nivel de vida que hemos logrado, que no es el de un país desarrollado, lo que queda demostrado porque ni el propio Estado es capaz de garantizar la seguridad en los caminos para los dueños de esos vehículos a los que les estamos haciendo exigencias que no podrán cumplir, porque no tienen capacidad económica para ello. Por eso, la iniciativa requiere revisión, necesita indicaciones; en definitiva, necesita un análisis más profundo y más realista respecto de qué somos capaces de cumplir y de qué exigencias imponemos a personas y a actividades que no van a tener ninguna capacidad de cumplirla. ¿Quién identificará a un menor de ocho años? ¿Con qué elemento se podrá identificar la edad de ese niño? Por otra parte, en el proyecto entregamos gran parte de las atribuciones a un reglamento, que puede terminar siendo distinto y más exigente que la propia ley. Por eso, insisto en que la iniciativa requiere revisión, por lo que debe volver a la Comisión, para darle coherencia, de acuerdo con las características del país en que vivimos. He dicho. El señor ASCENCIO (Presidente).- Cerrado el debate. Los diputados señores Uriarte, Urrutia y Navarro podrán insertar sus discursos en el boletín de sesiones. -Con posterioridad, la Sala se pronunció sobre el proyecto en los siguientes términos: El señor ASCENCIO ( Presidente ).- Por tratarse de una votación compleja, ruego a las señoras diputadas y a los señores diputados que presten la mayor atención a las indicaciones de la Mesa. En votación las enmiendas del Senado al proyecto de ley que introduce diversas modificaciones en la ley Nº 18.290, en materia de tránsito terrestre, con excepción de las recaídas en los números 3) nuevo; 8), que corresponde al 24) del Senado; la supresión del número 13); 16), que corresponde al 36) del Senado; 22) nuevo; 26), que corresponde al 56) del Senado; 27) nuevo; 29) nuevo; 31), que corresponde al 64) del Senado; 33), que corresponde al 67) del Senado; 37) nuevo; 42); 45), que corresponde al 89) del Senado, en lo que dice relación con la infracción número 36 propuesta; 80 nuevo, y 96 nuevo. -Efectuada la votación en forma económica, por el sistema electrónico, dio el siguiente resultado: por la afirmativa, 80 votos. No hubo votos por la negativa ni abstenciones. El señor ASCENCIO ( Presidente ).- Aprobadas. -Votaron por la afirmativa los siguientes señores diputados: Accorsi Opazo Enrique; Aguiló Melo Sergio; Alvarado Andrade Claudio; Álvarez-Salamanca Büchi Pedro; Araya Guerrero Pedro; Ascencio Mansilla Gabriel; Barros Montero Ramón; Bauer Jouanne Eugenio; Bayo Veloso Francisco; Bertolino Rendic Mario; Bustos Ramírez Juan; Caraball Martínez Eliana; Cardemil Herrera Alberto; Ceroni Fuentes Guillermo; Cornejo Vidaurrázaga Patricio; Correa de la Cerda Sergio; Cristi Marfil María Angélica; Delmastro Naso Roberto; Dittborn Cordua Julio; Egaña Respaldiza Andrés; Encina Moriamez Francisco; Errázuriz Eguiguren Maximiano; Espinoza Sandoval Fidel; Forni Lobos Marcelo; Galilea Carrillo Pablo; Galilea Vidaurre José Antonio; García-Huidobro Sanfuentes Alejandro; González Torres Rodrigo; Guzmán Mena María Pía; Hales Dib Patricio; Hernández Hernández Javier; Ibáñez Santa María Gonzalo; Jarpa Wevar Carlos Abel; Kast Rist José Antonio; Leal Labrín Antonio; Letelier Morel Juan Pablo; Longton Guerrero Arturo; Luksic Sandoval Zarko; Martínez Labbé Rosauro; Masferrer Pellizzari Juan; Meza Moncada Fernando; Montes Cisternas Carlos; Mora Longa Waldo; Moreira Barros Iván; Muñoz Aburto Pedro; Muñoz D’Albora Adriana; Navarro Brain Alejandro; Ojeda Uribe Sergio; Olivares Zepeda Carlos; Ortiz Novoa José Miguel; Palma Flores Osvaldo; Pérez Arriagada José; Pérez Lobos Aníbal; Jofré Núñez Néstor; Prieto Lorca Pablo; Quintana Leal Jaime; Riveros Marín Edgardo; Robles Pantoja Alberto; Rojas Molina Manuel; Rossi Ciocca Fulvio; Saffirio Suárez Eduardo; Sánchez Grunert Leopoldo; Seguel Molina Rodolfo; Sepúlveda Orbenes Alejandra; Silva Ortiz Exequiel; Soto González Laura; Tapia Martínez Boris; Tarud Daccarett Jorge; Tohá Morales Carolina; Tuma Zedan Eugenio; Ulloa Aguillón Jorge; Uriarte Herrera Gonzalo; Urrutia Bonilla Ignacio; Valenzuela Van Treek Esteban; Varela Herrera Mario; Venegas Rubio Samuel; Vidal Lázaro Ximena; Villouta Concha Edmundo; Von Muhlenbrock Zamora Gastón; Walker Prieto Patricio. El señor ASCENCIO ( Presidente ).- A continuación, votaremos en un solo acto los números 3) nuevo, 8), letra e), que corresponde al 24) del Senado; 22) nuevo, 27) nuevo y 29) nuevo. En votación. -Efectuada la votación en forma económica, por el sistema electrónico, dio el siguiente resultado: por la afirmativa, 26 votos; por la negativa, 53 votos. Hubo 1 abstención. El señor ASCENCIO (Presidente).- Rechazados. -Votaron por la afirmativa los siguientes señores diputados: Accorsi Opazo Enrique; Aguiló Melo Sergio; Bustos Ramírez Juan; Caraball Martínez Eliana; Ceroni Fuentes Guillermo; Cornejo Vidaurrázaga Patricio; Espinoza Sandoval Fidel; Hales Dib Patricio; Luksic Sandoval Zarko; Mora Longa Waldo; Navarro Brain Alejandro; Ojeda Uribe Sergio; Olivares Zepeda Carlos; Ortiz Novoa José Miguel; Pérez Lobos Aníbal; Rossi Ciocca Fulvio; Saffirio Suárez Eduardo; Sánchez Grunert Leopoldo; Seguel Molina Rodolfo; Sepúlveda Orbenes Alejandra; Tarud Daccarett Jorge; Tohá Morales Carolina; Tuma Zedan Eugenio; Valenzuela Van Treek Esteban; Vidal Lázaro Ximena; Villouta Concha Edmundo -Votaron por la negativa los siguientes señores diputados: Alvarado Andrade Claudio; Álvarez-Salamanca Büchi Pedro; Barros Montero Ramón; Bauer Jouanne Eugenio; Bayo Veloso Francisco; Bertolino Rendic Mario; Cardemil Herrera Alberto; Correa de la Cerda Sergio; Cristi Marfil María Angélica; Delmastro Naso Roberto; Dittborn Cordua Julio; Egaña Respaldiza Andrés; Encina Moriamez Francisco; Errázuriz Eguiguren Maximiano; Forni Lobos Marcelo; Galilea Carrillo Pablo; Galilea Vidaurre José Antonio; García-Huidobro Sanfuentes Alejandro; González Torres Rodrigo; Guzmán Mena María Pía; Hernández Hernández Javier; Ibáñez Santa María Gonzalo; Jarpa Wevar Carlos Abel; Kast Rist José Antonio; Kuschel Silva Carlos Ignacio; Leal Labrín Antonio; Letelier Morel Juan Pablo; Longton Guerrero Arturo; Martínez Labbé Rosauro; Masferrer Pellizzari Juan; Meza Moncada Fernando; Molina Sanhueza Darío; Montes Cisternas Carlos; Moreira Barros Iván; Muñoz Aburto Pedro; Muñoz D’Albora Adriana; Palma Flores Osvaldo; Pérez Arriagada José; Jofré Núñez Néstor; Prieto Lorca Pablo; Quintana Leal Jaime; Recondo Lavanderos Carlos; Riveros Marín Edgardo; Robles Pantoja Alberto; Rojas Molina Manuel; Tapia Martínez Boris; Ulloa Aguillón Jorge; Uriarte Herrera Gonzalo; Urrutia Bonilla Ignacio; Varela Herrera Mario; Venegas Rubio Samuel; Von Muhlenbrock Zamora Gastón; Walker Prieto Patricio. -Se abstuvo el diputado señor Araya Guerrero Pedro. El señor ASCENCIO ( Presidente ).- Corresponde votar en un solo acto la supresión del número 13), y los números 16), que corresponde al 36) del Senado; 26), que corresponde al 56) del Senado; 31), que corresponde al 64) del Senado; 33), que corresponde al 67) del Senado; 37) nuevo, 42), 45), que corresponde al 89) del Senado, en lo que dice relación con la infracción Nº 36 propuesta; 80) nuevo y 96) nuevo. En votación. -Efectuada la votación en forma económica, por el sistema electrónico, dio el siguiente resultado: por la afirmativa, 45 votos; por la negativa, 35 votos. No hubo abstenciones. El señor ASCENCIO ( Presidente ).- Aprobados. Las enmiendas rechazadas serán analizadas en comisión mixta. -Votaron por la afirmativa los siguientes señores diputados: Accorsi Opazo Enrique; Aguiló Melo Sergio; Araya Guerrero Pedro; Ascencio Mansilla Gabriel; Bustos Ramírez Juan; Caraball Martínez Eliana; Ceroni Fuentes Guillermo; Cornejo Vidaurrázaga Patricio; Encina Moriamez Francisco; Espinoza Sandoval Fidel; González Torres Rodrigo; Hales Dib Patricio; Jarpa Wevar Carlos Abel; Leal Labrín Antonio; Letelier Morel Juan Pablo; Luksic Sandoval Zarko; Martínez Labbé Rosauro; Meza Moncada Fernando; Montes Cisternas Carlos; Mora Longa Waldo; Muñoz Aburto Pedro; Muñoz D’Albora Adriana; Navarro Brain Alejandro; Ojeda Uribe Sergio; Olivares Zepeda Carlos; Ortiz Novoa José Miguel; Pérez Arriagada José; Pérez Lobos Aníbal; Quintana Leal Jaime; Riveros Marín Edgardo; Robles Pantoja Alberto; Rossi Ciocca Fulvio; Saffirio Suárez Eduardo; Sánchez Grunert Leopoldo; Seguel Molina Rodolfo; Sepúlveda Orbenes Alejandra; Soto González Laura; Tapia Martínez Boris; Tarud Daccarett Jorge; Tohá Morales Carolina; Valenzuela Van Treek Esteban; Venegas Rubio Samuel; Vidal Lázaro Ximena; Villouta Concha Edmundo; Walker Prieto Patricio. -Votaron por la negativa los siguientes señores diputados: Alvarado Andrade Claudio; Álvarez-Salamanca Büchi Pedro; Barros Montero Ramón; Bauer Jouanne Eugenio; Bayo Veloso Francisco; Bertolino Rendic Mario; Cardemil Herrera Alberto; Correa de la Cerda Sergio; Cristi Marfil María Angélica; Delmastro Naso Roberto; Dittborn Cordua Julio; Egaña Respaldiza Andrés; Errázuriz Eguiguren Maximiano; Forni Lobos Marcelo; Galilea Carrillo Pablo; Galilea Vidaurre José Antonio; García-Huidobro Sanfuentes Alejandro; Guzmán Mena María Pía; Hernández Hernández Javier; Ibáñez Santa María Gonzalo; Kast Rist José Antonio; Kuschel Silva Carlos Ignacio; Masferrer Pellizzari Juan; Molina Sanhueza Darío; Moreira Barros Iván; Palma Flores Osvaldo; Jofré Núñez Néstor; Prieto Lorca Pablo; Recondo Lavanderos Carlos; Rojas Molina Manuel; Ulloa Aguillón Jorge; Uriarte Herrera Gonzalo; Urrutia Bonilla Ignacio; Varela Herrera Mario; Von Muhlenbrock Zamora Gastón. 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